JoseAngel -
sábado, 2 de agosto de 2025
domingo, 8 de junio de 2025
Retropost, 2005: El Padre, el Hijo y el Golem
El Padre, el Hijo y el Golem
En El lado oscuro
http://blogia.com/el_lado_oscuro/index.php?idarticulo=200505071#comentarios
hay
un post sobre el Golem, ese ser de barro creado por un rabino; luego el
rabino andaba bajo de empatía y no se hacía totalmente responsable de
su creación. Es una historia muy bien retomada en Frankenstein, de Mary
Shelley. Le pongo este comentario al post de Luis Muíño:
Dios
también anda flojo de empatía. Igual por eso eligió él también el barro
como material de fabricación. Borges escribió un poema sobre el golem,
que terminaba así:
El rabí lo miraba con ternura
y con algún horror. "Cómo " (se dijo)
"pude engendrar este penoso hijo
y la inacción dejé, que es la cordura?
¿Por qué di en agregar a la infinita
serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
madeja que en lo eterno se devana
di otra causa, otro efecto, y otra cuita?"
En la hora de angustia y de luz vaga,
en su Golem los ojos detenía.
¿Quién nos dirá las cosas que sentía
Dios, al mirar a su rabino en Praga?
--- a este habría que superponerle aquél otro soneto del ajedrez, en el que Borges dice que
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?
Y es que Dios no empatizaba ni con su propio Hijo. Menos mal que a los humanos se nos da, en general, un poco mejor.
5 comentarios
yunikua -
En una parte del libro narra como fué creado el golem, la palabra escrita en su frente "Emet"(verdad) y lo cuál me pareció poético, la manera en que puede morir parte de su origen, como el origen del lenguaje(las palabras a través del tiempo van adquiriendo un significado distinto, transformándose y la forma actual de una palabra puede matar a la que le dio origen)sólo basta borrar la primera letra y queda "Met" (muerto).
yunikua -
José Ángel -
lunes, 2 de junio de 2025
sábado, 24 de mayo de 2025
Retropost, 2005: Cosas de religión
Cosas de religión
Parece que hoy toca escribir uno de esos artículos modish,
relacionados con las cosas de este mundo, y no con la serena inmanencia
del blog centrado en sí mismo. Se ha muerto el Papa, cuyo pontificado ha
durado unas 250 veces más que el pontificado inmediatamente anterior.
Descanse en paz, es una frase benevolente, que dice más sobre la
disposición de quien la pronuncia que sobre sus creencias, y por
supuesto sobre la realidad. Si alguien descansa, todos descansamos,
descontando los debates y menciones que se hagan póstumamente sobre la
fama de uno (si la vida ulterior es la fama póstuma, el Papa no descansa
en paz, ni descansará en muchos días). Pero no, centrándonos no en "el
Papa como gran hombre" o como "una figura política de primer rango", o
como "promotor de la tolerancia y el ecumenismo etc. etc." o como
"enemigo de los derechos civiles de los homosexuales" o de "la
ordenación de las mujeres", etc. etc. y yendo a la raíz del asunto...
El
Papa es el Vicario de Cristo, es decir un cargo imaginario, fundado en
una ilusión colectiva sostenida por algunos convencidos, algunos
interesados y muchos indiferentes que simplemente siguen el juego. En
puridad, ninguno de ellos tiene derecho (intelectualmente hablando) a
considerar que es una mala noticia la muerte del Papa, ni de ninguna
otra persona, puesto que la muerte es la puerta de una vida mejor: sólo
los ateos, quienes creen que la vida humana es limitada, contingente,
frágil, tienen derecho intelectual a lamentar la muerte de nadie (las
emociones incontenibles van por otro lado, claro). También pueden
lamentarse, con coherencia intelectual, los que creen que el difunto va a
ir al infierno. En realidad, todos sabemos a un nivel u otro que la
vida humana es limitada, contingente, y frágil, y que termina (salvo en
lo referente al recuerdo) con la muerte; todos sabemos que "la muerte es
el peor enemigo del hombre" como decía el obispo de Castellón, y que la
palabrería sobre el más allá y la vida eterna nunca suena más falsa que
cuando se está despidiendo a un difunto. Pero hay cabezas, muchas al
parecer (la mía no), que necesitan negar la evidencia, aunque sea de
boquilla, o repetir fórmulas tradicionales para consolarse, o porque se
sienten observados por los demás. Cuántos leen este soneto de Quevedo y a
continuación le añaden el estrambote de la vida eterna, como si pudiese
unirse semejante coletilla a semejante soneto:
Vivir es caminar breve jornada
y muerte viva es, Lico, nuestra vida,
ayer al frágil cuerpo amanecida,
cada instante en el cuerpo sepultada:
nada, que, siendo, es poco, y será nada
en poco tiempo, que ambiciosa olvida,
pues, de la vanidad mal persuadida,
anhela duración, tierra animada.
Llevada de engañoso pensamiento
y de esperanza burladora y ciega,
tropezará en el mismo monumento,
como el que, divertido, el mar navega,
y, sin moverse, vuela con el viento,
y antes que piense en acercarse, llega.
La
autoridad o valor intelectual del Papa reposa, en suma, en tanto que es
el Papa y no un moralista más (con sus aciertos y sus errores), en una
gigantesca ficción, un engaño colectivo, autoengaño en la mayoría de los
casos, que desde luego no es el más edificante de los espectáculos
intelectuales que ha dado el ser humano. Tampoco el peor, claro: es
meramente triste y patético. Toda la hojarasca de instituciones,
actividades periféricas, rituales, misiones, políticas, colegios
concertados, asignaturas obligatorias, etc. que rodean el fenómeno
religioso tienen la utilidad de distraer la mente del creyente y atarla a
cosas de este mundo. Así puede apartarse la vista con alivio y dejar de
lado las endeblísimas certidumbres sobre las cuales había de apoyarse
toda este gigantesco complejo de acciones, en lugar de examinar esos
fundamentos con honestidad y coherencia.
Yo no sé si el Papa
creía en el valor sustancial de todo lo que predicaba la Iglesia: del
valor intercesor de la Virgen María, del Purgatorio, de la resurrección
de los cuerpos, de las jerarquías angélicas, la Creación de Adán y Eva,
etc. (Tan patético como sostener la literalidad de todo esto es la
laxitud con la que se pasan a considerar algunos elementos como
meramente simbólicos, mientras se sigue defendiendo a capa y espada la
literalidad de otros elementos). Aunque parece que cada cabeza necesita
tener alguna neurona que le patine, siempre es intelectualmente
alarmante que alguien crea realmente en alguna de estas cosas– y sólo
como maniobra de reacción cuasi-histérica, o como manipulación
deliberada y deshonesta, puede proclamarse que se cree en el conjunto
del paquete. Es grande la responsabilidad intelectual –la abyección
intelectual, por decirlo más claro– de quien se hace garante máximo de
la certidumbre de la doctrina cristiana. Claro que... centrémonos en la
periferia, en la moral cimentada sobre esa base, en las asignaturas
evaluables, por favor, en el valor psicoterapéutico de la fe, en el
ecumenismo... mejor no menear el problema de lo que es cierto y lo que
no. O en quién será el próximo valedor último de la gigantesca farsa
intelectual del catolicismo.
¿Que por qué digo todo esto, si en
cierto modo es obvio? Pues porque se dice muy poco, a pesar de lo obvio
que es. Y (lo dijo Friedrich Dürrenmatt) mal van las cosas cuando se
hace necesario explicar lo obvio.
Por otra parte, ahora me
asaltan dudas sobre la certidumbre de mis creencias. Como dijo Pilatos,
"¿Qué es la verdad?"... (¿Nadie me responde? ¡SÍ!–Cientos de millones de personas no pueden estar equivocados.)
1 comentario
martes, 20 de mayo de 2025
Retropost, 2005: Canta, lengua
Canta, lengua
A tono con el Viernes Santo, y ya que nos hemos puesto morados de salchichas, ofrecemos una versión castellana del Pange Lingua, himno obra de Santo Tomás de Aquino. Si bien al quitarle el latín le quitamos un poco de misterio, así la mente se concentra mejor en el misterio en sí: estos son buenos misterios, los insolubles.
Canta, lengua mía, el misterio del cuerpo glorioso y de la sangre preciosa que como rescate del mundo, derramó el rey de las gentes, fruto de un vientre generoso.Fue dado a nosotros de una virgen sin mancha, y habiendo vivido en el mundo sembrando la semilla de la palabra, cerró de manera maravillosa su habitar.
En la noche de su última cena, reclinado con sus hermanos, una vez observada la ley plenamente con alimentos legítimos, se da él mismo como alimento a los doce.
Con una palabra, la Palabra convirtió pan verdadero en carne, e hizo sangre de Cristo el vino. Si la razón no llega, para confirmarlo al corazón sincero sólo la fe le basta.
Por tanto veneremos postrados a tan gran sacramento; que la vieja Ley abra paso al nuevo ritual. Que suplemente la fe el defecto de los sentidos.
Honra y alegría tengan el engendrador y al engendrado, honor y fuerza también y bendiciones. Igual alabanza reciba el que procede de uno y otro. Amén Aleluya.
"Con razón que no la han traducido..." oigo decir a una cristiana. Y es que mejor no menear este conglomerado de mitología oriental y medieval: No hay que olvidar que las prioridades de la Iglesia, como suele repetir la COPE, no son la justicia social ni la libertad política ni la igualdad de derechos, etc: sus prioridades son éstas, y obviamente no son de este mundo, ni de ninguno identificable. Que nadie les pida coherencia, por tanto. Y que ellos no se la pidan a nadie, por favor. Creencias más extrañas, ni los del turbante –si es que son creencias.
Me ponen un enlace a la bibliografía en un directorio académico británico, RDN: Resource Discovery Network Y además le dedican unas buenas palabras. Albricias.
sábado, 17 de mayo de 2025
Narratividad del fotoblog
Artículo éste de 2009 que examina la dimensión narrativa de los fotoblogs personales desde el punto de vista de la semiót...

-
Me dirijo a Google-Blogger por si deciden replantearse el bloqueo súbito de mi blog... Buenos días. Han bloqueado mi blog Vanity Fea (van...
-
Vanity Fea, jueves, 10 de enero de 2019 Me cierran la web de la Universidad Un capítulo más de un culeb...
-
La galaxia Internet, y su centro 03 de mayo de 2005 - 15:52 - Blogs ...