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jueves, 30 de octubre de 2025

Retropost, 2005: El hombre bicentenario

 

El hombre bicentenario

El hombre bicentenario (Chris Columbus, 1999) como la más reciente I, Robot, está basada en las historias de robots de Asimov. El planteamiento de base es el mismo: un robot que es más humano que los demás (un pseudo-problema, claro, o más bien un desplazamiento metafórico para dramatizar la cuestión: el robot como una máquina que es más humana que las demás). Esta vez la película, de Robin Williams, no es de acción, sino un drama filosófico/sentimental para niños. El androide Andrew, fabricado de serie en 2005, como de hecho ya los hacen, resulta ser excepcional por su creatividad y sensibilidad, se va haciendo cada vez más humano. Primero pide aumentar la expresividad de su rostro mecánico; luego se independiza de la familia que lo había comprado y vive solo, buscando (sin éxito) otros como él. Desarrolla una relación afectiva con la niña de la casa, que casi elige quedarse a vivir con él en lugar de casarse con su novio. El androide encuentra un genio aislado que le desarrolla un aspecto exterior humano, y desarrolla una relación afectiva primero con su antigua "pequeña Miss", cada vez más mayor, y años después, ya dando el paso hacia la relación de pareja, con la nieta de ella, Portia. En el último momento Portia se decide a irse con Andrew en lugar de casarse mecánicamente, como había hecho su abuela, con un hombre "cuya cara parece un abrelatas de esos de antes". A esas alturas ya tiene Andrew un aspecto totalmente humano, con desarrollos de órganos blandos artificiales a los que él mismo ha contribuido, pero cuando intenta que su humanidad se reconozca oficialmente, se le niega precisamente por su inmortalidad. Así que decide emprender su última mejora, ya con Portia envejeciendo, una mejora/empeoramiento que le dé la mortalidad en una fecha indeterminada. Su nueva solicitud ante el Tribunal Supremo se ve atendida por una juez negra, en lugar de un viejo Wasp, y aunque el fallo no es inmediato, consigue que se reconozca su igualdad de derechos civil justo cuando cumplía doscientos años. Para entonces ya eran él y su pareja anciantos terminalmente enfermos y mantenidos con vida artificialmente; muere cuando se disponía o oír el fallo del tribunal, y seguidamente Portia pide a su enfermera-robot que la desconecte del sistema. Ella obedece, ya no sabemos si porque es robot o precisamente por humana; la diferencia se ha difuminado.

En esta película el robot jamás se rebela ni es el malo ni demuestra su superioridad en fuerza bruta, en eso es ciertamente excepcional. Es una película en la que más que sobre los robots se habla sobre el envejecimiento y la necesidad de aceptar la muerte - la muerte como un derecho civil, casi, porque toda la retórica de la película, desde la emancipación educada del robot-esclavo hasta la escena del tribunal con la juez negra, asocia la historia de Andrew a la de los negros americanos. Como elemento de incoherencia en el trasfondo trabaja una cosa en la película, claro. Este negro quiere ser como los blancos, y se va blanqueando hasta hacerse totalmente indistinguible de ellos. También falsea el tema, aunque en otro sentido ayude a tratarlo, el hecho de que Andrew se nos presente como un ser aislado y excepcional. La propia película deshace luego ese planteamiento al ir humanizando gradualmente a Galatea, la robotina ayudante del genio solitario, que acaba siendo la enfermera humana que atiende a Andrew y Portia en sus últimos momentos. En fin, el papel desde luego está hecho a medida de Robin Williams, curios experimento de estrellato el de hacer un robot que se le parezca y luego ir extrayendo su cara: Williams es especialista en estos personajes entre la marginalidad extravagante y la humanidad. El tema del reconocimiento de derechos civiles a las parejas homosexuales supongo que también está en el trasfondo, desplazado a la pareja "antinatural" del Andrewoide y esta Porcia que, como la de Shakespeare, también tiene problemas de elección matrimonial. No hace falta que diga que también en el tema de la eutanasia deja la película claramente expuesto su punto de vista.

Volviendo al tema de la muerte, la película se presenta como una educación en la necesidad de aceptar la mortalidad. A través de Andrew, gran pinocho o Peter Pan con poco mundo, se nos va instruyendo en los hechos de la vida. Primero en la sexualidad (tema un tanto pringoso pero divertido - sobre todo cuando tras la descripción que hace Andrew del imaginado éxtasis sexual, dice su colega el sabio solitario - "Buaa. ¡Yo también quiero!"). Y luego en la vejez y la mortalidad (ahí van a salir, de momento, menos entusiastas a apuntarse). A los niños les encantó, pero al final a Oscar se le reblandecieron las emociones y nos daba unos abrazos, llorando de pena por el robot viejito, pobrecico. Se dan cuenta de más cosas de las que pensamos, si no no les afectaría tanto, creo. Y es que son pequeños humanos, de órganos blanditos...


Lo que opinaba Turing sobre la búsqueda de la inteligencia artificial, en su "Computing Machinery and Intelligence":

"In attempting to construct such machines we should not be irreverently usurping His power of creating souls, any more than we are in the procreation of children," Turing had advised. "Rather we are, in either case, instruments of His will providing mansions for the souls that He creates." (cit. por George Dyson, vía BoingBoing; http://www.edge.org/3rd_culture/dyson05/dyson05_index.html

Pero la inteligencia artificial se encamina más bien hacia una semiinteligencia orientada a la eficiencia mercantil de los sistemas. Lo que está sucediendo de hecho es que la robotización avanza en dos sentidos: la estandarización de comportamientos y procedimientos administrativos, lo que Weber llamaba la burocracia, y que mejor se llamaría burrocracia, tiende a hacer de la gente robots; el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial tiende a hacer de las máquinas seres que interactúan inteligentemente. Si a ello se suma la cultura y psicología de las apariencias, vemos en la Actroid el futuro de la robótica. Y desde luego nunca va a pedir derechos civiles ante un tribunal – más bien será poco distinguible de los robotizados empleados que idealmente querría tener la gran empresa, y que de hecho obtiene y manufactura con sus procedimientos disciplinares. La Actroid puede ser guapilla, y hasta tiene mucha conversación en según qué temas, pero no la saques de allí. A muchas otras personas, tampoco, especialmente en su puesto de trabajo. He ahí el método para desarrollar, si no la inteligencia, sí al menos la semiinteligencia artificial.

Puede verse el state of the art en tecnología roboblanda aquí, con la Actroid japonesa;

http://news.bbc.co.uk/1/hi/sci/tech/4714135.stm

o, un poco más "dura", aquí – pene-robot de la NASA, vía BoingBoing:

http://www.nasa.gov/centers/goddard/mpeg/115084main_ballerina.mpeg

 

6 comentarios

claudia -

Esta historia me hce acordar a los viejos tiempos donde habia dignidad e anciedad .
tambien la vida cotidiana de todos los dias tomaban acuerdos y nadie sufria "valorabamos".y ahora noo.......
Pero buenoo la vida es asi y que no se puede cambiar no se cambiara pero esto es para todos hay que valorar lo que uno tiene y no enriculizarse la vida es asi y es una "fiesta" simplemente .
espero que lean esto que es pura verdad
clauuuu!!!!!!
que su flor nunca marchite

pau -

tengo que recomendar el libro y si alguna vez se poner a comparar el libro con la pelicula van a ver que son re distintos (mmm... un pequeño comntario) jej... re estupido pero queria escribir... sludos a la plata, a todos los pincharratas, y a todo l.v.m

Pablo Daniel -

Esta pelicula me gusto mucho ya que como sabemos andrew era un robot y adquirio conocimiento hasta el punto de convertirse en humano y data de que por mas que tratemos sobrevivir con transplantes de organos algún dia todos moriremos y no importa cuanta ciencia este tan avanzada ya que como sabemos es un ciclo de vida que todos tenemos y algun dia seremos olvidados pero permaneceremos en la mente de nuestros seres queridos hasta que todos nos tengamos que ir.
Esta historia es muy emotiva con los problemas que se van desarrollando y explica el dolor de la muerte de nuestros seres queridos.
A esta película le pongo un 10 por ser muy buena

jeanette -

realmente quien no tomo valor al verdadero mensaje de esta pelicula, es un ser insensible y falto de amor!!!esta pelicula, pues si! es solo una pelicula, ficcion, sin embargo enseña mucho...pues muchas veces lo seres humanos, nosotros, no valoramos nuestra libertad, la vida, las personas que nos rodean, nuestra familia...tesoros tan preciados que muchos no tienen, enseña lo que el verdadero amor es capaz de hacer...por amor es que Andrew quiso ser humano, para sentir y morir al lado del ser que mas amó. con la pelicula aprendes a valorar mas...a darte cuenta que la vejez es la etapa final si! pero tambien en donde realmente te puedes sentir satisfecho por todo lo que haz logrado...es la cumbre...el pico mas alto en donde se encuentran tus experiencias, tus vivencias, tus luchas, tus recuerdos,tus historias, tus momentos vividos con cada persona que conociste en el camino...el que no pudo rescatarle esto a la pelicula..no sabe ver verdaderas peliculas...sobre todo por que no hay actor tan expresivo como robin williams, quien es capaz de transmitir tanta ternura en su rostro que quien lo ha visto actuar en muchas peliculas ha sido capaz de derramar una lágrima.

JoseAngel -

Huy, pero si el robot era muy sensible. De hecho lo imaginamos como sensible porque se nos invita a eso. Muchas señoras viejas también le encuentran gran sensibilidad a su gato, o a su pajarito. Y los gestos... hay actores que dicen que la manera más sutil de actuar es con inexpresividad total. Que proyecte el público los sentimientos que quiera imaginar.

Ana -

LO que aprendí de esta película es lo gestos del robot, (no hay gestos) si bien es cierto el robot no demuestra nada porque es una máquina, hay personas insensibles como este robot, que solo estan mecanizados.
Pero apesar de esto el robot se da cuenta y pide que puedan dar gestos a su rostro.

 

 

jueves, 26 de junio de 2025

Retropost, 2005: Profecías autocumplidas retroactivamente

 

Profecías autocumplidas retroactivamente

Una noticia de BoingBoing nos anuncia la creación de un Philip K. Dick en versión androide, por Hanson Robotics (http://hansonrobotics.com/prpkoject_d.php). Es un homenaje, claro, a Philip K. Dick que imaginaba tales androides hace cuarenta años en Do Androids Dream of Electric Sheep? (a.k.a. Blade Runner) o We can Build You. El androide, réplica exacta del escritor, se entrevistará con sus visitantes en una típica habitación de los años setenta, dándoles conversación generada a partir de los patrones discursivos e ideas de PKD. Es la versión futurista de las peregrinaciones literarias a las casas de escritores, de Shakespeare o Wordsworth, y una excelente propaganda para la empresa de robótica, claro. (Aunque casi me recuerda más, por lo creepy, a la momia de Bentham expuesta en la Universidad de Londres). En una entrevista virtual imaginada por Erik Davis (http://frontwheeldrive.com/philip_k_dick.html) dice Philip K. Dick que "conforme pasan los años me parece que de forma gradual y sutil pero real, el mundo se va pareciendo a una novela de Philip K. Dick. Incluso me han acusado algunos estrafalarios de haber producido el mundo moderno con mis novelas". Hay en la ciencia ficción muchas tendencias, algunas a la fantasía desmedida, pero otra dirección de la misma apunta a visionados plausibles e imaginativos de las consecuencias del desarrollo tecnológico - más interesantes cuanto más se imbrican en la ficción con las maneras de vivir, percibir y estar en la realidad. De eso desde luego ha hecho mucho P. K. Dick; y en segunda vuelta lo hacen todas las variantes sobre él que salen, como las películas de sus novelas y ahora su propio androide. Y una tendencia complementaria a ésta es la tendencia del futuro a ajustarse a las expectativas que sobre él se han tenido. (El futuro tiene otras tendencias, naturalmente: la de ser impredecible e incalculable, por ejemplo. Para contrarrestar ésta se hicieron las profecías autocumplidas retroactivamente). Lo que ya está pensado de antemano está ya medio deseado o medio temido y medio diseñado, o sus bases están allí para quien las quiere y puede ver: no es de extrañar que los desarrollos vayan muchas veces en esa dirección, dando lugar a esa curiosa tendencia de los futuros efectivos a ajustarse a los futuros pasados imaginados por la ciencia ficción. Sólo en parte, claro, sólo en parte. Empezando por el hecho de que en los mundos anticipados por la ciencia ficción los desarrollos no suelen surgir como profecías autocumplidas retroactivamente: normalmente no hay escritores de ciencia ficción en la ciencia ficción.


Otro ejemplo de profecía autocumplida retroactivamente me viene a la cabeza: en 2001: Una Odisea del Espacio el computador Hal 9000 dice que fue creado en 1997 en la Universidad de Illinois (en la película se cambió la fecha a 1992). Bueno, pues en 1997 en la Universidad de Illinois decidieron celebrar y producir el nacimiento de Hal, con una fiesta homenaje friki, etc. - (puede leerse algo al respecto aquí (http://www.palantir.net/2001/meanings/essay11.html) y aquí (http://www.everything2.com/index.pl?node_id=46253), y claro, quisieron crear a Hal 9000 en plan profecía autocumplida retroactivamente, haciendo hablar a un ordenador que saludase a sus creadores como recordaba Hal en sus delirios moribundos que había hecho. Y le preguntaron a Arthur C. Clarke, el auténtico creador, cuáles habían de ser las primeras palabras de Hal. Fueron éstas: "Buenos días, Doctores. Me he tomado la libertad de borrar Windows 95 de mi disco duro"... y así nació Hal, en un futuro que mezclaba el futuro anticipado con un futuro impredecible que, impredeciblemente, incluía a ese futuro anticipado. La realidad incluye a la ficción, una ficción que se construye con los ingredientes de una realidad.... que incluye a la ficción. "La vida es sólo fantasía", que decía Miguel Bosé.

 

 

2 comentarios

JoseAngel -

Saludos, Martín! Si, es que "fair" y "fea" es lo contrario, cosa que siempre me ha llamado la atención. 
 

Martín -

Hola, José Ángel

Acabo de leer tu texto, que me pareció muy interesante. Y vaya coincidencia: aborda una temática muy afín a mi último post. Los tuyos son buenos ejemplos de que hablar del futuro es ya influir en él, como apuntaste en el comentario que me dejaste.

Más bien aprovecho para agradecerte por la visita a mi bitácora. Y la tuya me ha gustado. Seguiré visitándola…

Además tiene como nombre una parodia muy original de la revista Vanity Fair: «Vanity Fea».

Saludos

 

 

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García Landa, José Ángel. "Profecías autocumplidas retroactivamente." In García Landa, Vanity Fea 24 June 2005.*

         https://garciala.blogia.com/2005/062401-profecias-autocumplidas-retroactivamente.php

         2025

_____. "Profecías autocumplidas retroactivamente." Blog de notas 24 June 2025. In García Landa, Vanity Fea 26 June 2025.*

         2025

         https://blogdenotasvanityfea.blogspot.com/2025/06/retropost-2005-profecias-autocumplidas.html

         2025

         https://x.com/JoseAngelGLanda/status/1938223021799420161

         2025


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