Lottaz, Pascal. "Russia Expects War - Report from Moscow: Europe Is SCREWED | Larry C. Johnson." Video. YouTube (Neutrality Studies) 21 Sept. 2026.*
2026
Canción que a mí me llegó a través de Peter, Paul, and Mary. Y Joan Baez, creo. Es que aquí por España a Pete Seeger se le oía menos.
Estamos al borde del colapso. pic.twitter.com/dzSUiqEDAo
— David Alandete (@alandete) July 30, 2026

Hay más agentes para proteger a Pedro Sánchez en La Mareta que para defender la frontera de Ceuta ante una invasión.
— Santiago Abascal 🇪🇸 (@Santi_ABASCAL) July 31, 2026
Estamos ante un gobierno que abandona a los españoles y sólo se preocupa de protegerse a sí mismo. Son una mafia traidora y corrupta. pic.twitter.com/b7tQHqvHbS
🛑 IUSTITIA EUROPA INTERPONE DENUNCIA PENAL POR LA ENTRADA MASIVA EN #Ceuta
— IUSTITIA EUROPA (@IustitiaEuropa) July 31, 2026
👉 Denunciamos a los responsables de planificar logísticamente la entrada masiva y organizada de inmigrantes; a los responsables de la baja vigilancia con la que cuenta la frontera con Marruecos y de la…
En La Cataluña del Capitán Trueno quieren
hoy decir verdades duras aunque no sean políticamente correctas, sobre
los bombardeos mutuos entre Israel y los Hezbollah libaneses. Las
"verdades incómodas" son que Hezbollah son terroristas (sobre lo cual no
tengo dudas) y que Israel es un Estado democrático que se tiene que
defender (aunque sea bombardeando civiles, sorry). Otro comentarista le
critica la formación de Israel: "¿Te imaginas que alguien reclamara para el pueblo gitano un Estado? Y lo enquistaran en la llanura castellana." Pues eso. La "democracia" de Israel es para los que están "in", una vez expulsados los indeseados.
Mi comentario al pro-israelita irredento:
Aún
puedes abrir los ojos un poquito más y obtener una visión más
panorámica. Por ejemplo, lo que te dice el comentario anterior: el
"democrático" estado de Israel se asienta en la expulsión y
acogotamiento del pueblo palestino. Eso también será verdad, ¿no?
Y,
lo que remites a un pequeño comentario. Una bomba desde un avión,
lanzada a civiles, hace tanto daño y es tan terrorista como una bomba
puesta por un enturbantado y dirigida a civiles. Oye, en Bilbao hay
bastantes etarras. ¿Qué te parece si bombardeamos Bilbao? ¿Y Madrid
también, de paso? Un Estado, para no ser un criminal, no debe actuar
como lo hacen los criminales.
Mucha
mesura, prudencia y tolerancia falta en Oriente Medio. A los
terroristas, inútil pedírsela. Por tanto, hay que combatirlos con
eficacia, pero también con prudencia y con mesura. No a la Bush. A un
Estado, si pretende ser eso, y no una banda terrorista bien armada, hay
que exigirle la prudencia, mesura y tolerancia que no tienen, ni van a
tener nunca, los terroristas.
JoseAngel -
Aquí vuelve a subir, en dos formatos, uno de mis artículos sobre perspectiva dominante y narratología estratégica...
_____. "La perspectiva dominante en El Arte de la Guerra: Más aspectos de un clásico chino." Knowledge Commons Works 6 July 2026.*
https://doi.org/10.17613/k0p3a-1rn75
https://works.hcommons.org/records/k0p3a-1rn75
2026
Uno de los ensayos sobre la guerra de Rafael Sánchez Ferlosio, ahora recogido en Babel contra Babel:
Tú lo has querido
Al que emprenda una guerra le convendría compenetrarse con la índole de juramento que tiene semejante decisión. El "juramento de victoria" ata la voluntad más que ningún otro compromiso imaginable; ningún otro sujeto se somete a una pérdida de libertad como la que padece tal juramentado. Así, cuando se dice que el guerrero "pone su vida en juego" por la victoria, ha de entenderse no sólo la llamada "vida física", sino también la llamada "vida moral".
La derrota es, literalmente, la muerte moral del derrotado; así lo entendían los generales romanos al combinar la muerte moral de la derrota con la muerte física que se daban —¿voluntariamente?— mediante el suicidio, que, a su vez, los samuráis describían, significativamente, como "el honroso camino de salida". Japonés es también aquel refrán que expresa crudamente la pérdida de libertad, la cosificación de la voluntad —como una fuerza enajenada, impuesta desde fuera—, que comporta el juramento de victoria: "La espada que ha salido de la vaina tiene que matar". El aspecto de feroces antiguallas irracionales que toman hoy semejantes concepciones responde sólo a la actual dispersión de cierto punto de vista individual —el del patricio romano, el del samurái—, pero no a alguna impensable racionalización de la naturaleza de la guerra.
También el bandido que dice "la bolsa o la vida" hace total dejación de su libertad y se irresponsabiliza de su eventual reacción como si ésta quedase de pronto engranada en un resorte totalmente ajeno a su albedrío. A eso responde el que, cuando tras la negativa del atracado dispara contra él, diga: "Tú lo has querido". Una costumbre inmemorial es capaz de disipar hasta la última sombra de extrañeza, pero no hay lógica que pueda hacer absurda o poner fuera de cualquier razón posible esa pregunta: "¿Cómo? ¿Que YO soy el responsable de lo que TÚ me hagas A MÍ?".
En el mismo orden formal ha de inscribirse la frase de Javier Solana, secretario general de la OTAN: "Milosevic es el único responsable de lo que le pase a Serbia", donde ya ese terrorífico "le pase" connota lo ineluctable, enajenado de toda posible libertad humana, autóctono respecto de cualquier voluntad de hombres, como un rayo del cielo o un inexorable decreto del Altísimo: tal es el "juramento de victoria". Y, sin embargo, todos han visto claro y convalidado como real y racional que Estados Unidos y la OTAN, una vez prospectada la amenaza y constatado el incumplimiento de la condición, no podían dejar de bombardear, porque desistir de ello "habría sido un suicidio". Pero lo que hay que preguntarse es dónde lo han visto claro, o en qué universo de supuestos, en qué estructura de la sociedad humana, dejar de ejecutar la amenaza apareja el suicidio, la autonegación y autoaniquilación del amenazador, o aun qué clase de autoaniquilación puede ser ésa. Dicho de otra manera, ¿cuánto de una determinada configuración del mundo se da por supuesto y se acepta al ver claro y reconocer como evidente que si Estados Unidos y la OTAN no hubiesen ejecutado contra Milosevix y sobre Serbia la amenaza de bombardear habría sido un suicidio para ellos? O, finalmente, ¿qué figura de sujeto humano es la que pierde la libertad hasta el extremo mortal de no poder dejar de ejecutar la amenaza prospectada cuando el amenazado se niega al cumplimiento de la condición?
La pregunta en que se expresa la incertidumbre y la ambigüedad de la libertad humana está en hasta qué punto el yo, ese bandido con trabuco, se niega a saber que aun después de no doblegarse el amenazado, él sigue siendo responsable, en cuanto libre de ejecutar la amenaza o desistir de ello, o hasta qué punto, en cambio, ha dejado realmente de ser libre al extremo de no poder optar por el desistimiento. Por lo pronto, lo que enseguida se muestra claramente es que, si fuese libre de elegir y renunciase a ejecutar la amenaza a pesar de la negativa del amenazado, lo primero que entonces perdería no es sino su naturaleza de bandido: el bandido moriría, se habría suicidado en cuanto tal o tal vez, si es que quiere mirarse de este modo, habría caído asesinado por un hombre libre que estaba escondido tras el pañuelo con que los salteadores de caminos suelen taparse la cara hasta los pómulos. El punto decisivo estaría entonces en la fuerza de convicción con que se encarne un papel y se lleve un disfraz determinado, o sea, en el grado de constricción con que el rol de bandido se imponga a la voluntad del actor que lo representa, ora con que el rol de bandido se imponga a la voluntad del actor que lo representa, ora aherrojando su libertad como una férula de hierro, ora envolviéndola, en cambio, con gasas malamente amañadas, cuya fuerza opresora suscite la desconfianza y la ironía del que las lleva: una reserva mental que pende como una constante amenaza de desenmascaramiento y por tanto de muerte moral sobre el bandido en cuanto tal. Pero en un yo colectivo, como es una nación, la fuerza de convicción de la ficción que se encarna, la identificación con el papel representado —eso que llaman "identidad nacional"—, multiplica exponencialmente la constricción y la pérdida de la libertad. En una gran potencia como Estados Unidos y una institución internacional como la OTAN, con millones de adscripticios de la gleba de esa aplastante autoridad histórica, armada de un trabuco que es toda una panoplia de imponente poder destructivo y un arsenal sin fondo, la proyección de la responsabilidad no puede responder sino al íntimo reconocimiento de la pérdida de cualquier último residuo de libertad, de una impotencia absolutamente insuperable, una vez proferida la amenaza, claro está, para dejar de ejecutarla.
La abyección que comporta una declaración como la de "Milosevic es el único responsable de lo que le pase a Serbia" consiste en inscribirse en una artificiosa construcción ideológica organizada ad hoc para poder rendir acatamiento a las constricciones de la Historia y encarnarlas con sus horribles consecuencias y al mismo tiempo pretender la propia inmunidad moral y aun arrogarse un acto de justicia y de virtud —más meritorio por ser de "dolorosa virtud"— y, en fin, salvar el alma. Max Weber, por lo menos, habría dicho: "Si crees que tienes que hacerlo, hazlo, pero entonces asume una responsabilidad que no puede ser de nadie más que tuya y carga con la culpa, porque la guerra es culpa". Lo abyecto está en la pretensión de ester enunciando una situación moral y racional, y, por lo tanto, una relación entre hombres, cuando en verdad sólo se describe una ciega y automática coordinación de causa-efecto, y, por lo tanto, una pura conexión mecánica entre cosas, como la que en el resorte del trabuco conecta el movimiento del gatillo con el saltar del percutor. Entre el amenazador y el amenazado en cuanto tales la relación humana se ha cosificado, ha perdido cualquier posible significación moral y racional, no sólo porque se ha puesto fuera de toda libertad humana, sino también porque va empujando cada vez más lejos toda posible libertad. Tan sólo Hannah Arendt ha acertado a sentir y a señalar, a partir de la lectura de El proceso de Franz Kafka y en relación con las instituciones de justicia, lo que tiene de aterradora la irreductibilidad de una necesidad fijada por el hombre.
¿Quién es el que se habría suicidado? O, inversamente, ¿en qué universo y para qué sujeto era verdad que Milosevic sería el único responsable de lo que "le pasara a Serbia"? El ente despojado de toda libertad de ese universo, el sujeto aherrojado por la férula de semejante lógica implacable no es otro que "el hombre histórico". El hombre histórico es un producto de la guerra y no puede hacer que la guerra y la Historia sean como él quiera. "Pero es el único que hay", se me dirá; lo cual parece, en efecto, ser cada día más desesperadamente cierto, pero tal vez todavía no tan totalmente cierto como para aceptar que sea también el único que podría haber.
De La hija de la guerra y la madre de la patria, 2002
Me citan en esta bibliografía de Oxford sobre Shakespeare y la guerra:
Lidster, Amy. "Shakespeare and War." In Oxford Bibliographies in English and Irish Literature. Ed. Andrew Hadfield. Oxford: Oxford UP. 20 June 2025.*
https://doi.org/10.1093/obo/9780199846719-0214
https://academic.oup.com/reference/62337/reference-article-abstract/554129487
2026
—y lo que se cita es este capítulo:
_____. "Adaptation, Appropriation, Retroaction: Symbolic Interaction with Henry V." Online PDF at Academia 25 April 2009.*
https://www.academia.edu/178881/
2014 (+ AI podcast, 2026)
No lo digo yo, lo dice Javier Falgueras.... bueno, lo dice él y lo digo yo. Somos hijos de la guerra. En este artículo que apareció en Ibercampus, y ahora aparece, antes de desaparecer, en el Archivo.
_____. "Somos hijos de la guerra: La cooperación para la violencia como clave de la evolución humana." Ibercampus (Vanity Fea) 26 julio de 2021, ahora en el Internet Archive.*
2026
No es cosa de broma, el Archivo, mientras dure:
Archive: https://archive.org/
El artículo o post es de 2011, y se encuentra por repetido en varios sitios que aparecen listados aquí:
_____. "Somos hijos de la guerra: La cooperación para la violencia como clave de la cooperación humana." En García Landa, Vanity Fea 13 enero 2022.*
https://vanityfea.blogspot.com/2022/01/somos-hijos-de-la-guerra-la-cooperacion.html
2022
—además de en mi blog de notas, que entonces se llamaba Bios Ausomatos (en to somati): Blog de notas (Julio 2011).
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/z11-7.html
2012 ELIMINADO 2018 – En red en el Internet Archive:
2020
https://www.flickr.com/photos/garciala/46875558061/in/dateposted-public/
La prehistoria en Papúa-Nueva Guinea, en 1961, el año prehistórico en que nací...
"Una cultura donde la guerra no destruía el mundo, sino que en cierta medida ayudaba a darle sentido."
Ocurren cosas interesantes cuando viajas a lugares extraños, duros o incluso peligrosos, cuando te enfrentas a la incertidumbre y a esa sensación de no pertenecer. Allí, igual que en la vida, debes permanecer despierto y hacerte amigo del miedo.
— JOSE GEFAELL (@ChGefaell) April 26, 2026
En los años 90 viajé dos veces a… pic.twitter.com/oALeh0OEzm
—& bring on a Speller who Spells Disaster, Open up the Straight Streitaway, or you'll find yourself in Dire Straightjackets...
Un artículo sobre Unamuno y sobre pragmática literaria y actos de habla: Sánchez-Vertiz Ortiz, Laura Gabriela. (Universid...