Selección extraída de mi correo basura de hoy:
When you see the flatulent apartment building, it means that a cowboy earns frequent flier miles. Now and then, some avocado pit around a salad dressing feverishly graduates from a mitochondrial garbage can. Sometimes the parking lot rejoices, but another optimal cargo bay always knowingly operates a small fruit stand with a tornado! Furthermore, a cyprus mulch ruminates, and the cloud formation brainwashes an eagerly hypnotic grain of sand. For example, a crane defined by a ski lodge indicates that a roller coaster near the industrial complex accurately gives secret financial aid to an alleged demon.
Y sigue y sigue... Ay, qué bajo ha caído la escritura automática desde los felices años veinte, y qué nueva luz queda arrojada así sobre aquel fortuito encuentro de un paraguas y una máquina de coser sobre una mesa de operaciones...
Acabo de hacerme la declaración de la renta vía telemática. Esta vez he logrado desposeer a la Iglesia Católica de su asignación, y destinarla a (otros) fines sociales, cosa que el navegador no me dejaba hacer el año pasado (¡va mejorando el sistema, MJ!). Para quien le interese, aquí está el final de mi declaración:
Cuota líquida total (lo que tengo que pagar en teoría, o más bien lo que nunca veré): 8.536,32 euros
Retenciones (lo que me han descontado por anticipado del sueldo, creyendo que mi economía sería más boyante): 9.663,76 euros.
Total que me tienen que devolver 1.127, 44 euros. Espero que estos sí se materialicen.
Aunque es más o menos lo que aporto anualmente a las ONGs. Con lo cual, mi saldo con las OGs y las ONGs se viene a quedar como estaba, pero con mucho papel y bitio circulando de aquí para allá, un auténtico laberinto de balances, informes, transferencias, acuses de recibo, certificados, y transacciones cibernéticas.
Hale, y esta noche, me voy a ver a Hamlet ante la duda... a contemplar una buena dosis "of carnal, bloody, and unnatural acts, of accidental judgments, casual slaughters, of deaths put on by cunning and forced cause, and, in this upshot, purposes mistook fallen on the inventors’ heads".
Entre las principales funciones de la prensa, y de las menos comentadas siempre, está la devolver una imagen objetiva a los actores del guión de lo real. Una imagen donde ellos puedan observarse, y corregirse, si lo creen necesario. Pero la prensa/muelle catalana nunca devuelve el gesto. Su función precisa ha sido la de atenuar el sistema político y social catalán. Esto proporciona una gran seguridad a las calamitosos: "Maragall cierra el Govern": esto es todo. Por supuesto que esa función empezó a desarrollarse con el largo gobierno de Jordi Pujol. Pero nunca se produjo una atenuación semejante. Sólo la rompen, y episódicamente, es decir, en función de intereses informativos o políticos que no siempre son estrictamente catalanes, tres periódicos y dos emisoras de radio, de limitada presencia en el espacio comunicativo regional. Y que, además, caen con alguna frecuencia en el disfemismo, lo que produce una desagradable competencia entre espejos deformados. Las especulaciones sobre el alcance real de la corrupción en la sociedad catalana son recurrentes e inciertas. Pero no es necesaria una investigación a fondo para detectar la peor de ellas. El nombramiento del consejero Vendrell es una prueba de corrupción sólo superada por la anotación dominante que ha hecho de ella la prensa regional. En Cataluña la prensa no corrige al poder, sino al ciudadano.
Me leo la "columna" de Arcadi Espada casi todos los días. Siempre me ha parecido una función esencial del análisis crítico del discurso el comentario de las noticias y su articulación lingüístico-conceptual en los medios de comunicación. Muy pocas veces se hace con tanta regularidad, con tanta atención simultánea al matiz lingüístico y al contexto ideológico global, con tanta finura para discernir presuposiciones y manipulaciones conceptuales, y con tanto protagonismo público como lo hace Arcadi Espada. No es que esté totalmente de acuerdo con todo lo que dice siempre (je, qué gracia que haya que aclarar estas cosas, pero tal y como está el país de sectario...), y a veces se pasa de oscuro (mira quién fue a hablar). Pero en general se merece ampliamente el éxito que tiene.
Mañana por la noche me voy a ver Hamlet en el Teatro Principal; y el sábado noche veremos La Tempestad. La misma compañía, con Marisa Paredes, pone las dos obras en escena. ¿Alguien se apunta?
Aprovecho para recuperar del archivo un post reciente que tiene que ver con algunos sea-changes de Hamlet y Ofelia:
3 comentarios
JoseAngel -
Nacho -
Nacho -