Una bonita canción de Katie Melua, y más difícil de lo que parece... Hay que ver su vídeo; es al mío lo que su interpretación es a la mía.
914 visualizaciones28 sept 2009
Yo me ponía un cinco, con estos porcentajes, pero me dicen que "está por debajo de lo habitual" o sea que mi autopuntuación debe de ser optimista. No creo que un cinco esté por debajo de lo habitual, más bien por encima. A ver, otra posible manera de autopuntuarnos según porcentaje sería considerar que llegar al primer minuto de duración media ya es un diez. Con lo cual éste vídeo tendría un 3,6 y quizá sea eso más exacto.
Tiene el vídeo éste un me gusta, y un comentario del que sólo tenemos la respuesta que le di. Lo que decía el comentario en sí, "that's a guess":
...he pasado hoy varias horas, pero unas cuantas. Que,
curiosamente, se me han hecho cortas, no largas, como sería de esperar.
¿Me estaré aficionando? ¿Volviéndome masoca? Mi dentista es muy bueno,
ciertamente, pero nunca será para tanto. ¿O serían las drogas que me han
dado? (Luego no se fiaban mucho de dejarme andar hasta casa solito...).
De momento no me apunto, como Martin Amis en Experience, o Nabokov en Speak, Memory,
a la lista de quienes han descrito en detalle sus desventuras con los
dentistas. Esperaré a tener más en común con ellos, aunque sólo sea más
desastres.
The Rise of Zobo Zanzada https://t.co/ckvOO48z1c
— Gossip Goblin (@Gossip_Goblin) November 2, 2026
En febrero de 2003 me presenté, junto con otros tres candidatos, a una oposición de cátedras de Filología Inglesa. La plaza se declaró desierta,
no pasando ninguno de los candidatos al segundo ejercicio. De los
cuatro aspirantes, fui el único en recurrir la decisión de la comisión
juzgadora; primero ante la propia comisión haciéndoles notar que los
criterios que habían establecido no se atenían a derecho (por lo cual se
me consideró insolente). Tras la prueba, envié numerosos escritos al
Rector detallando las abundantes irregularidades cometidas. El Rector me
recibió, intentó que retirase mis denuncias, y ante mi negativa me
aseguró que todo sería investigado debidamente. De hecho me abrió un
expediente investigador, que quedó en nada, cuando le dije que si la
única manera de investigar el asunto era que me abriesen expediente, que
adelante. Esta investigación no dejó huella documental que yo haya
visto: nunca recibí una respuesta por escrito, y se me dio a entender
que los escritos que había presentado no se consideraban recursos, sino
denuncias, que el Rector podía oír o desoír. Se optó así por no
contestar a ninguna de mis "denuncias" y por ignorar mis exigencias de
una respuesta en regla. Ante el silencio administrativo del Rectorado, presenté (ya con abogado) un recurso donde ponía "esto es un recurso de alzada", y también este escrito quedó (esta vez ya previsiblemente) sin respuesta.
Con lo cual pasó el asunto a los tribunales, y presenté un contencioso
administrativo. Tenemos juicio para el día 2 de julio de 2007. He estado
examinando por primera vez el escrito del contencioso administrativo,
redactado por mi abogada en lenguaje jurídico del que no podemos
proferir el común de los mortales. Si hubiese contratado a la abogada ya
desde el momento en que el tribunal cometió la primera irregularidad,
otro gallo nos cantaría. Excuso colgar aquí el recurso, pero sí pondré
las cuatro irregularidades básicas que se alegan. (Conste que muchas,
muchísimas de las que yo le exponía al Rector en mis denuncias se han quedado por el camino y no han llegado a este escrito, por darle una forma manejable y no marear al juez).
Principales irregularidades, pues, según reza el escrito:
El
Rector estaba algo alarmado porque en los escritos que le dirigí
acusaba a la Comisión Juzgadora de "prevaricación". Así que le tuve que
explicar en un nuevo escrito el significado de "prevaricación" según el
Diccionario de la Real Academia. Es la acción y efecto de prevaricar:
Allí se prevaricó hasta en el sentido desusado. Pero este asunto de la prevaricación
es otra de las cosas que se han caído en el presente contencioso
administrativo, que además no se presenta, naturalmente, ante los
tribunales penales. Quizá se desestime el contencioso por cuestiones de
fechas, tecnicismos de consideración administrativa del proceso judicial
en sí, atención a la "solución" dada por el Rector, etc. Pero en lo que
se refiere a las irregularidades cometidas, son flagrantes e
incuestionables. Y, habiendo tales irregularidades en el proceso, y
habiendo valorado mi trabajo en el área de Filología Inglesa con una
puntuación de 1'8 sobre 10, ¿no hay acaso decisión de manifiesta injusticia? Decisión de manifiesta injusticia que al parecer esperaba el tribunal que yo aceptase "deportivamente". Pues no: me van más otros deportes.
Aunque por ello me consideren algunos insolente, o contencioso. Y
aunque pleitos tenga, y los pierda. Pues mal perdedor no soy, cuando no
se amaña la partida.
PS: Como resultó años después, los tribunales no me dieron la razón en el contencioso, cuestión que comento aquí.