A fecha de hoy. Con un retoque de algoritmo, bajaría mi reputación....
Duda repentina. Igual a otros usuarios les dice otras cosas. Todo esto se puede gestionar.
A fecha de hoy. Con un retoque de algoritmo, bajaría mi reputación....
Duda repentina. Igual a otros usuarios les dice otras cosas. Todo esto se puede gestionar.
En un blog llamado Vanity Fea no podía faltar un subreddit, digo, un sub-blog, sobre su propio posicionamiento. Various positions:
Vanity Fea (Posicionamiento).* (José Angel García Landa).
https://blogdenotasvanityfea.blogspot.com/search/label/Posicionamiento
https://vanityfea.blogspot.com/search/label/Posicionamiento
2026
Me perdonarán si destaco los casos en los que estoy en el número uno o alrededores. Los demás serían demasiados, para aburrir, y además no atraen nuestra atención.
Bueno, por fin por fin me ha llegado el volumen que encargué del anuario Symbolism (vol. 5, 2005), en el que tengo un artículo sobre Nabokov y la intertextualidad. Les ha costado, y lo he tenido que encargar y pagar yo mismo, o sea que sueldo por la contribución, cero; los beneficios se los queda todos la editorial, supongo. Y los venden caros, aseguro. Me mandaron primero dos birriosas separatas, y luego un paquetillo más, menos mal; pero la revista, en tapa dura, demasiado buena para enviarle un ejemplar a los autores. Así, desde luego, no pienso volver a jugar. Uno se cansa de hacer el primo, observando además que se han quedado con el copyright, no sé con qué derecho, pues yo jamás he firmado un contrato. Debe estar implícito en el hecho de contribuir a la revista. Lo que digo, una razón más para autopublicarse.
Claro que, autopublicándose, uno pierde el caché de aparecer publicado en sitios reconocidos, y al lado de gente reconocida. Bajas al nivel del casposo pasante que se autoedita un volumen de poemas en cien ejemplares (cincuenta para él y familia, y los cincuenta para distribución acaban en una librería de viejo veinte años después). No se puede caer más bajo que la autoedición, y sin embargo tienta, tienta...
En este caso, yo aparecí aquí por invitación. Aunque no sea el caso esta vez, nada tiene tanto caché como una revista que se presenta como "peer-reviewed" pero luego saque volúmenes especiales donde los editores captan por invitación a los autores. Aquí me invitó en este caso, supongo que por proximidad geográfica y colaboración previa, la Dra. Susana Onega, editora de este número sobre la intertextualidad, antes de que tuviésemos desavenencias sobre la plaza de cátedra a la que me presenté. Y la verdad es que estoy en buena compañía, todo un dream team de críticos escribiendo sobre la intertextualidad, supongo que también por invitación especial: Adolphe Haberer, presidente de la Sociedad Europea para el Estudio del Inglés (ESSE); Linda Hutcheon, la teorizadora más importante de Canadá seguramente, Jürgen Schlaeger, catedrático de la Universidad Humboldt de Berlín, Valentine Cunningham, de Oxford y conocidísimo en el mundillo; J. Hillis Miller, doctor honoris causa por nuestra universidad, el menor de sus méritos; Christian Gutleben, de Estrasburgo (captado como yo, supongo); Catherine Belsey, famosa postestructuralista-materialista; Daniela Carpi, conocida poco aquí pero más en Italia, Jean-Michel Ganteau, que no lo conozco, y Patricia Waugh, célebre teorizadora de la metaficción y el postmodernismo. Bueno, en general creo son más famosos que yo. Vamos a verlo en Google hits, un terreno en el que ando relativamente fuerte. Hacemos búsqueda con comillas:
"José Angel García Landa": 122.000 resultados Google. ("Aproximadamente", nos dice Google).
"Adolphe Haberer": 297 resultados Google (¿Quée? Esta medida no debe ser de fiar).
"Linda Hutcheon": 41.000 resultados Google. (Más son, pero menos también. Aquí algo falla).
"Jürgen Schlaeger": 546. Pues tiene más resultados "Susana Onega": 754.
"Valentine Cunningham": 11.200
"J. Hillis Miller": 57.600 ("Hillis Miller" a secas, que también debe ser él mayormente, tiene 68.100). Esto es más raro, este hombre sí es bastante famoso. Yo tengo resultados atípicos.
"Christian Gutleben": 247.
"Catherine Belsey": 20.900. Estoy pensando, decididamente, en subir mi caché.
"Jean-Michel Ganteau": 182. Ya decía yo que no lo conocía.
"Daniela Carpi": En 308 páginas hablan de ella.
"Patricia Waugh": 12.200. Pas mal, mais...
Bueno, resulta que al menos con un criterio objetivable y mecanizado, estoy en el dream team por méritos propios. Es más, resulta que tengo que ponerme las pilas y empezar a cobrar por mis apariciones en los sitios. Evidentemente estos resultados un tanto sorprendentes vienen de trabajar directamente en la red, haciendo un blog, la bibliografía, etc. Pero es lástima que no acudiesen a Google como criterio orientativo, por ejemplo, antes de ponerme un 1’8 sobre 10 en las oposiciones, ¿no?
Claro que vaya usted a saber qué dicen de mí en esas ciento veintidos mil páginas. Igual me ponen a caldo; ahí Google no da pistas.
Y un dato curioso para terminar. Abro el paquete donde me venían los dos ejemplares, directamente desde AMS Press, Nueva York, y qué veo, de relleno en el paquete un periódico. En español. Neoyorquino, pero en español. Y a toda plana, "Barcelona rompe marca del Real Madrid"... Nada, que estamos en la aldea global. Global, y aldea.
JoseAngel -
Magda -
José Angel -
Santino -
JoseAngel -
Magda -
Vaya, tanto tiempo que llevo gugleando mi nombre por ver qué se
dice de malo de mí en la Web, y hasta hoy no me entero de un dato
beneficioso para el ego, vaya porquería de egocentrismo el mío. Resulta
que una búsqueda en Google de "José Ángel García Landa" (así, con
comillas, si no no vale) nos da muchos más resultados que una búsqueda
de ... bueno, de cualquier colega de la profesión, de los anglistas
españoles, pongamos (también con comillas). Pero es una diferencia tan
abismal que seguramente sumo más resultados yo que los diez siguientes
juntos.
Esto tiene una explicación parcial, y es la autocita
(que por tanto recomiendo a quien quiera medrar en la web). Tengo una
bibliografía en Internet con cerca de cuatro mil páginas (páginas web;
de las otras deben ser más de veinte mil), y en cada una figura mi
nombre. Eso nos explica 4.000 de los 18.600 resultados. Pero ¿y los
otros? Misterio; tantos enlaces desde luego no tengo. Muchos son
referencias bibliográficas o de venta en red a un libro que he coeditado
en una editorial "multinacional", Addison Wesley Longman. Pero tampoco
da para tanto. Y desde luego la gente no se refiere tanto a mi trabajo,
qué más quisiera yo, ni soy la comidilla del barrio. Así que... otro día
lo investigo más a fondo.
En cualquier caso me da calorcillo
interno este resultado. ¿O debería preocuparme? Se supone que la Red es
el texto por excelencia hoy en día, a menos que me haya confundido yo y
sea otro (¿el Who’s Who? ¿La Enciclopedia Británica? ¿La Biblia?). Desde
luego la Web lo es para la cultura popular: hasta el menor futbolista
tiene más referencias que yo. Diríase que los académicos no se preocupan
por su presencia en la red, y quizá muchos prefiriesen ser
ingugleables. Así que no sé; yo me lo apunto como mérito puesto que lo
tengo, pero cada cual que haga lo que quiera.
(PS: Hoy el ego está que peta. Acabo de descubrir un enlace bonito que me han puesto a la bibliografía: de la Library of Congress, Washington, D.C.)
Aparece en los buscadores, por ejemplo digamos en Google, la búsqueda asistida por inteligencia artificial. Pues bien, buscándome a mí mismo, como aconsejaban los clásicos (nosce teipsum), ésta es la idea que tiene la IA de mí— útil como referencia proviniente del Cerebro Mundial, ya que en la Wikipedia no han tenido la deferencia de hacer un artículo sobre mí, ni la he tenido yo.
Mención especial merece la opinión que tiene la IA sobre la BibliografIA. Si es que la IA tiene opiniones.
https://blogdenotasvanityfea.blogspot.com/2025/11/worldwide-search-for-literary-theory.html
Vaya, una que piensa como yo. Según Marion Msika-Jossen, que ha preparado un reportaje sobre los blogs para France 2: "Ce qui motive la majorité des blogueurs ? La mise en exergue de leur ego. Curieux d’eux-mêmes, ils veulent offrir au plus grand nombre de leurs congénères leurs émois intimes, leurs marottes et leurs avis, et surtout, ils espèrent susciter chez eux le maximum de réactions". Trata de una panorámica de los blogs, relaciones blogs/periodismo, y blogs/democracia, con los problemas que encuentran los blogueros en China, Túnez, Irán, Ucrania y, en fin, en gran parte del mundo. Resulta que los tribunales ucranianos han determinado ahora que los terroristas que decapitaron al bloguero ucraniano Géorgiy Gongadze en 2000 actuaban bajo órdenes del entonces presidente Kuchma. Anuncia la publicación también en francés de la Guide Pratique du Blogger et Cyberdissident, puede bajarse en PDF en la web de Reporters Sans Frontières, también en inglés, chino, árabe y persa; español aún no, menos mal. (Via Loïc Le Meur).
¿Ya dije que enlazan mi BIBLIOGRAFÍA DE TEORÍA LITERARIA, CRÍTICA Y FILOLOGÍA en la Wikipedia serbia? Hmmm... puede que sí. Tiendo a repetirme.
_____. (Serbian Wikipedia). "Теорија књижевности." Википедија: Слободна енциклопедија.*
2022
Ahí estoy, hasta me nombran, además de ponerme un enlace —junto a Aristóteles, el Pseudo-Longino, Sir Philip Sidney, Tim Love y The Litcrit Toolkit. —Just sayin'.
En mi vida en la Academia, y en Academia, llegué hacia el fin de mi carrera a este excelente posicionamiento: TOP 0,1 %, o sea, el Top Uno por Mil, en Academia — (en 2016).
Mi falsa modestia no me impedirá observar que, aunque there's always room at the top, aún no he visto otro autor mejor posicionado... ni igual de bien, diría.
Bueno, sí —Steven Pinker casi me alcanza:
https://harvard.academia.edu/StevenPinker
(Captura de pantalla 2016-10-04 12.59.28)

Recuperando del Archivo de Internet el que fue mi mejor posicionamiento, obtenido hace 5 años, el
Hoy me llega el volumen que me encargué, a precio rebajado, de Who’sWho in the World, publicación en la que aparecemos tanto Ratzinger como yo. A veces alimento un poco el ego con estas cosas de la vanity press, pero me corto, porque si no ya figuraría en los Prominent Intellectuals of the 21st Century, en Names That Matter, en el Pseudo-Who’sWho, tendría mi nombre grabado en placa de madera, recordatorio en bronce personalizado, etc. etc.; pero por el Jusju me dejé tentar, la carne es flaca (en mi caso es un decir). Lo manosean bastante en la última novela de Javier Marías, supuestamente sale allí la biografía de Peter Wheeler, uno de los personajes principales, aunque he comprobado que no sale Peter Wheeler, ni Javier Marías. (Aunque sí García Márquez, justo detrás de mí). Igual era otra edición... o igual es pura ficción lo que cuenta Marías, eso y la mitad de lo que aparece dentro del Who’sWho.
Un retropost sobre lectura y lecturas de hace 20 años...
Me despido de la semana docente hoy con mi clase de crítica literaria; el lunes Oscar Wilde, hoy veíamos a Edgar Allan Poe y C. S. Lewis. Pudimos ver a Anthony Hopkins como Lewis en Shadowland, una película sobre su vida, y pronto veremos una nueva película basada en sus relatos fantásticos de las Crónicas de Narnia. Y la trilogía Out of the Silent Planet, Perelandra: A Voyage to Venus y That Hideous Strength merecería la atención de Peter Jackson, ya que se ha ocupado del amigo de Lewis, Tolkien. Pero hoy veíamos al C. S. crítico. Traduzco aquí una cita suya sobre la buena lectura, que él entiende como una inmersión plena en lo otro, en un universo mental alternativo. Al leer literatura, dice C. S. Lewis,
"buscamos una expansión de nuestro ser. Queremos ser más que nosotros mismos. Cada uno de nosotros, por naturaleza, vemos el mundo desde nuestro punto de vista, con una perspectiva y una selección propia de cada cual. E incluso cuando construimos fantasías desinteresadas, están saturadas con (y limitadas por) nuestra propia psicología.... Pero queremos escapar de las ilusiones de la perspectiva.... queremos ver con otros ojos, imaginar con otras imaginaciones, sentir con otros corazones, además de con los propios.
"La buena lectura, por tanto, aunque no es en su esencia una actividad ni afectiva, ni moral, ni intelectual, tiene algo en común con las tres. En el amor, escapamos de nuestro yo adentrándonos en el otro mutuamente. En el plano moral, cada acto de justicia o de caridad conlleva el ponernos en el lugar de la otra persona, trascendiendo así la particularidad competitiva que nos es propia. Y, al llegar a entender algo, rechazamos los hechos tal como eran para nosotros en favor de los hechos tal como son. El impulso primario de cada uno es mantenerse y agrandarse. El impulso secundario es salir del propio ser, corregir su provincianismo y curar su soledad. En el amor, en la virtud, en la búsqueda del conocimiento, y en la recepción del arte, es esto l o que hacemos. Obviamente, este proceso puede describirse ya sea como una ampliación o como una anulación temporal del yo. Pero eso es una vieja paradoja: ’el que pierde su vida la ganará’" (de An Experiment in Criticism).
(Serán
capaces el escrilector de esta bitácora, y su otro escrilector, de
perderse así en mundos ajenos? Hay otros mundos, pero están en este...
que esconde más cosas de las que sueñan la razón–oh ratio– y
todos sus monstruos juntos, cuando todos duermen. Abandónate a tí mismo,
y cuando llegas a un paraje nunca visitado, ves que ya es extrañamente
familiar, si te fijas bien. Déjà vu... but known for the first time perhaps. We shall not cease from wondering)."
—oOo—
Yira, yira (6): pic.twitter.com/1M9u9uCBLE — JoséAngelGarcíaLanda (@JoseAngelGLanda) August 28, 2026