Teresa Nielsen Hayden, de Making Light,
inventó el "disemvowelling" de los comentarios de trolls: en lugar de
dejarlos tal cual, o borrarlos, les quita las vocales para que su
lenguaje sea más auténticamente troll. Y los protectores de esta especie
tienen menos razón de queja porque pueden optar por intentar
reconstruir, si les parece, lo que decían los comentarios "censurados",
que sin embargo no molestan a la mayoría del personal, y quedan además
destripados y tendidos a secar al sol como trofeos para el bitacorero.
En Wos Waas a Fremda? Thomas Hassan ha perfeccionado el arte de la evisceración, y ha diseñado un sistema de autodisemvowelling, para
destripar/desvocalizar comentarios con un clic; claro que, por el
momento sólo puede instalarlo quien administre su propia plantilla de
blog. Una solución, por tanto, que rozaría la perfección, de no ser
porque está fuera del alcance de quienes utilizan sistemas automatizados
de blogs, o sea casi todo el mundo. Desde aquí mi llamada para que los
admirables webmasters de las distintas comunidades blógicas incorporen
esta opción y la hagan accesible al pueblo llano. (Via Making Light).
2 comentarios
José Angel -
Jeje, yo también... aunque, puestos a elegir, diseñaría un programa
para quitarles las consonantes: "ae iuu aooea aa",, etc.
Bueno, te diré que el programa de gestión que tengo en
bitacoras.com permite editar los comentarios que se hacen, entre otras
muchas cosas, como limitar IPs o clasificar nicks como spam. Pero qué
quieres que te diga, prefiero usar mi tiempo en otras cosas que ponerme a
quitar vocales...
Es aconsejable escribir en la red únicamente con una identidad de usar y tirar – o como mucho con una identidad ficticia. Es a lo que parece invitar el medio (y el miedo). Algunos, sin embargo, tomamos otra opción, y escribimos utilizando nuestra identidad "oficial". Esto acarrea a veces efectos indeseables, especialmente cuando surgen quienes, desde el anonimato y la cobardía, se dedican a escribir insultos o calumnias sobre nosotros, o suplantan nuestra identidad intentando dañarla, buscando hacer creer a la gente en foros o bitácoras que somos nosotros los autores de sus memeces y despropósitos.
Como estas personas son normalmente, además de mal intencionadas, obsesivas y sin muchos alicientes en su vida, tienden a agarrarse como sanguijuelas a quien ven que se opone a sus maniobras. Tal vez lo más aconsejable en muchos casos sea dejarlos hacer sin más, y que se aburran solos de su triste jueguecillo. Otras veces, sin embargo, se hace aconsejable borrar los comentarios de los blogs en los que participan. Esto es un asunto delicado, porque muchos blogueros son totalmente opuestos a borrar comentarios. Si el asunto es de carácter ofensivo, sin embargo, hay que recordar que es el bloguero el responsable de lo que se publica en su blog. Y si a mí se me insulta en un blog con la connivencia de su editor, desde luego cortaré toda relación con ese foro. Si la cosa pasa a mayores, podría incluso llevar el asunto a la policía, o a los tribunales.
Creo sin embargo que la mayoría de blogueros responsables, a poco que reflexionen, verán que no es ético tolerar en su blog insultos, calumnias o suplantaciones una vez se han denunciado como tales y se ha quejado a ellos personalmente la víctima de esos abusos. Al menos, prefiero pensar que una gran parte se pondrán del lado de la víctima, y no del abusador enmascarado (si no, dime con quién andas...).
Para deshacerse de los ciberbabosos, no conviene airear mucho el asunto del borrado de comentarios abusivos, porque tiende a encender los ánimos de justicieros ignorantes (que los hay a patadas) que se llenan la boca con acusaciones de "nazi", "censurador", etc. – ya se sabe, los que siempre aplican al prójimo la ley del embudo.
Para estos casos, sugiero mantener un contacto por correo electrónico entre el responsable del blog donde sucedan los abusos y la víctima, para identificar los comentarios ofensivos o suplantados–y, desde luego, borrarlos. Los suplantadores se divierten mucho firmando con un enlace al blog del suplantado, pero evidentemente no tienen acceso ni a la administración de ese blog ni al correo electrónico del suplantado. Por eso es aconsejable utilizar estas vías para clarificar la situación, y en especial el correo electrónico, por su confidencialidad.
Es sabido que enviar anónimos malignos con papel y matasellos es, según el cine, acción propia de beatas envidiosas y pasantes casposos. Son siempre los malos de tercera fila de la película. No veo por qué en la red, o fuera de ella, hemos de aguantar a esos personajes, ni dejar que nos impongan sus normas.
9 comentarios
JoseAngel -
Gracias, Thilo, un saludo.
THILO -
Hola. Estupendo artículo. Me he tomado el atrevimiento de citar algunos apartes, citándolo a usted, por supuesto. GRACIAS
José Angel -
Pues nos podías poner un enlace para hacerte una visita, Gratal, aunque bueno, igual prefieres la tranquilidad... últimamente donde aparezco yo aparecen mis trolls, y no apetece. Pero ya pasará. Un saludillo.
Gratal -
No creo que el anonimato que da un nick suponga una puerta abierta al insulto; en todo caso, las personas agresivas y "faltonas" se apoyan en el nick como otros lo hacen en el pasamontañas para incendiar contenedores... (Claro, qué voy a decir yo, que soy un adicto a los heterónimos aunque jamás he utilizado mi "adicción" para lanzar improperios a troche y moche.)
Buen debate éste de la impunidad del anonimato, aunque, por experiencia propia, he de reconocer que, al menos en mi blog, las buenas maneras son la única constante entre unos y otros. Y, por supuesto, cercenaría sin el menor remordimiento cualquier comentario que traspasara el límite de la ironía; no creo que ocurra... Somos dos y el gato y, en principio, bien avenidos. Saludos y...paciencia.
José Angel -
Por cierto, hoy había otro debate sobre los anónimos en La Cosa Húmeda. Aclaro que yo no soy ninguno de esos anónimos... jeje.
José Angel -
Además pasa una cosa, Antonio; y es que los que firmamos con nombre y apellidos somos también menos dados a insultar... Yo tampoco tengo nada en absoluto contra los nicks si se mantienen las formas educadas, pero parece que cuando uno se pone una careta se hace más irresistible hacer y decir cosas que no haría en persona. Hoy mismo veía en un blog a un anónimo que echaba en cara a Savater no tener "tantos huevos" como otros para hablar sobre la situación en el País Vasco. Eso sí que merece un "manda huevos", viniendo de un anónimo, ¿no?
Está claro que los que van a pecho decubierto y dando la cara, son los que se llevan (o nos llevamos) todas las bofetadas...
No me molestan los mensajes anónimos ni los nicks, siempre que se mantengan las formas y el respeto a quienes participan en foros y libros de visitas. En un año de blog, sólo he tenido que borrar un mensaje en el que se insultaba sin justificación ni argumentos a un conocido intelectual aragonés.
Abrazos!
José Angel -
Pues aún has tenido suerte, Jio, y que te dure... Hombre, "obligado", nadie está obligado a borrar un comentario. Pero tampoco creo que nadie esté obligado a aguantarlo si le resulta ofensivo (contra una noción muy extendida en la blogosfera, me temo). Las divergencias son buenas, y divertidas, ahora, lo que no es bueno ni divertido son las ganas de jorobar y las falsificaciones malintencionadas. Para la víctima, digo. Siempre hay otros puntos de vista. Hasta lué...
bueno, he discutido esto ya con varios bitacorer@s y a distintos niveles (en blog y en la "realidad". yo empecé con seudónimo (me encanta la parte de juego que permite todo esto) pero nunca lo he usado para difamar. también escribo con mi auténtico nombre y dejando mis datos correctos (como tú mismo) donde lo tengo que hacer. nunca y aunque parezca mentira me he visto obligado a borrar un comentario de ningún blog propio. alguna vez he tenido situaciones "broncas" pero nada de llegar la sangre al río porque por un lado u otro nos hemos pasado al correo electrónico y hemos discutido de forma privada y exponiendo el porque de las divergencias. he acabado casi todas las discusiones con besos o abrazos. en muchos sitios con los que no estoy de acuerdo no firmo, la escritura siempre me ha impuesto algo de educación (y siempre respeto). aunque no siempre sepa llevarla a buen término. que como insinuas "la libertad de expresión" siempre es para aquel que sabe ejercerla, ya que aunque no se tenga razón si el crítico es responsable se puede llegar a buenos fines. sería un rollo un mundo donde todos pensáramos igual.
Hola, me presento. Soy José Angel. Es la primera vez que
intervengo en este blog. Veréis que antes hay comentarios firmados por
"mí" supuestamente, y que enlazan con mi web. Bueno, pues os comunico
que son obra de un suplantador (o más bien suplantadora, porque me
parece que es la misma persona que ha estado haciendo esto mismo con mi
nombre en otros blogs). Sabiendo esto, os ruego que tengáis presente que
todo lo que hay allí escrito lo ha puesto otra persona, que no entiendo
por qué actúa así, y no yo. Podéis escribirme al correo en caso de
dudas si encontráis algún comentario ofensivo con mi nombre. (Por
cierto, Lola, si te parece adecuado, borra todas las intervenciones de
ese supuesto "José Angel" porque son suplantaciones. Creo que no hay que
dar tolerancia a estos individuos. Pero en fin, es tu blog, haz lo que
te parezca más adecuado). Un saludo muy cordial, JOSE ANGEL. Atención:
el párrafo anterior es un comentario que he puesto hoy en El
Lolaberinto: lolamr.blogalia.com/historias/32991#comentarios – y es ése, no éste, el blog en donde no había intervenido antes. (Si aquí hay autosuplantación, es en otro sentido).
Bueno,
confieso que a mi manida vanidad le halaga el tener un suplantador
propio - un sufrido personaje que llevado por oscuras motivaciones o
amargos resentimientos dedica sus horas y sus esfuerzos a intentar
destruir mi vida social por la blogosfera. Sigue así, maj@, que el
experimento es interesante y vale la pena. Pero ¿realmente no tienes
otra cosa que hacer? Me sube de categoría el que me crezcan parásitos,
no sé si te has dado cuenta... y (vanidad aparte), realmente no lo
merezco.
3 comentarios
José Angel -
Jeje, en los posts de mi blog sí que lo soy, en los comentarios
vete a saber... por mi estilo me conoceréis. El problema del troll es
que si me imita perfectamente el estilo, no causa ninguna sorpresa ni
efecto indeseable; y en cuanto se vuelve ofensivo o prepotente, retrata a
su hombre de paja o a sí mismo, no a mí. (Y es que no hay tu tía... no
puedes nadar y guardar la ropa, troll trolero. O hablas como tú, o
hablas como yo). Y en caso de duda, que nada hay blanco y negro en este
mundo, se me puede escribir un mail, que allí no llega ese personaje por
mucho que firme con mi nombre y mi web.
suigeneris -
Por cierto, ya estoy empezando a dudar de todo este "experimento" bloggero... ¿Eres Jose Angel?
Bueno, acabo de leer el blog de lola, y me salen chirivitas de los
ojitos... Joer, sí que hay gente aburrida. En cualquier caso esa persona
suplantadora (ya no sé quien es quien, pero supongo que tú eres el del
comentario 34, si no no hubieras puesto este post aquí) parece muy
puesta en cosas de lengua. Vamos, creo que va a ser que lo conoces en
persona. Además, agárrate, poniendo en mi buscador de IP, las primeras
cifras 82.223, resulta que me salen absolutamente todos los comentarios
"troll" que he tenido en mi blog, con varios nombres distintos.
¿Coincidencia? O es que todos estos personajes acceden por el mismo
sitio... Vete a saber, un misterio.
Cerca de mil muertos y ochocientos heridos en la estampida del
puente de Aima, en una peregrinación de chiitas interrumpida por amenaza
de bomba.
Pues qué quieren que les diga, que tal como está la
cosa en Bagdad no parece muy aconsejable ir a hacinamientos humanos, y
menos si son ideológicamente monocolores, y de un bando frecuentemente
atacado por el terrorismo. Lo siento por todos, que no se lo buscaron
aunque fueron con muy mal criterio a esa peregrinación.... pero más lo
siento por los críos a los que llevaron allí quienes eran responsables
de cuidarlos y mantenerlos fuera de peligro. En cuanto a los
terroristas, ya que creen en el infierno, ójala se pudran en él por
efecto placebo.
Y se añade un capítulo más en el enfrentamiento
entre comunidades en Iraq. Un capítulo que trae otros en retahíla,
porque cada muerto tiene parientes y crea más resentimientos. ¿Tenía
previstas Bush escenas como ésta? Seguro que no. Pues ha demostrado
desconocer mucho las consecuencias de montar una guerra con
premeditación y alevosía. En Iraq la nueva constitución no va a
solucionar nada, por mucho que sea mejor sobre el papel que lo que había
antes, y eso puede verlo cualquiera sin un equipo de asesores. Por lo
mismo que aquí no sirvió nada la de Pepe Botella, y eso que fue la
primera constitución que tuvimos. Vivan las caenas, y todo ese rollo
patético e inevitable. Y es que nadie, o muy pocos, quieren ser
liberados a bombazos. Pero en cambio sí que hay bastantes dispuestos a
liberar a los demás a bombazos. La guerra civil se cuece, sólo queda por
determinar si es a fuego lento o a fuego rápido.
13 comentarios
José Angel -
Pues no, Bunhuelo. Ese comentario en el blog de Joaquim sobre los
trolls y otro en el blog de Jessica donde dice "mi otro yo" que Joaquim
es muy tolerante no son míos. En el blog de Jessica aclaro más mi
postura. En sustancia: creo que es mejor permitir la discusión en el
blog de uno mientras se haga de manera educada, y en eso encuentro
justificadas las quejas de Jessica; sin embargo, también reconozco el
derecho que tiene cada cual a editar su blog como le plazca: que los
demás protesten en el suyo si no están de acuerdo. Si Joaquim decide
borrar comentarios contrarios a lo que él dice, me imagino que perderá
lectores; ahora, que puede que no le importe, es cosa suya. Desde luego,
por "censurador" que sea no le va a impedir a Jessica que cuente ella
en su blog lo que le dé la gana a ella, ¿no? Un saludo.
Hombre, José Angel. Yo doy por supuesto que los comentarios en
apoyo a Joaquim en su blog y en el de Jéssica son tuyos. ¿No?. Los del
mío ya sé que no.
José Angel -
Por cierto, bunhuelo, yo nunca he firmado nada con otro nombre ni
anónimamente, pero en este asunto "J/J" sí que hay alguien que va
poniendo comentarios por ahí y firmando como si fuera yo, que lo sepas.
Un saludo.
Puede ser. Serán exagerados porque si no, mi comentario ya habría desaparecido.
José Angel -
Qué se le va a hacer, bunhuelo, de todos nosotros hay alguien que
habla mal en algún lado, supongo. Los rumores de mi maldad son (en mi
opinión) exagerados.
En mi blog han hablado de ti, y no precisamente bien. Es curioso, te mencionaron antes de que 'entrases en escena'.
José Angel -
Me recuerda lo que pasa en Iraq a algo que leía hace poco en una
novela de Robert Graves sobre la guerra civil inglesa, y que seguramente
se aplica a todas las guerras. Dice la narradora: "Me maravillaba yo de
que aunque nueve hombres de cada diez por todo el país eran contrarios a
la guerra, y preferían quedarse quietos antes que luchar, sin embargo
la décima parte restante de mentes viciosas y necios calenturientos
conseguían a base de prédicas, empujones o maldiciones llevar a los
demás a acciones belicosas..." Lamentable, pero así va el mundo.
Esto es terrible, fue un accidente espantoso. Pobres iraquíes, el
genocidio que están sufriendo, la constitución realizada por USA, más
los atentados entre diferentes grupos, entre ellos mismos. Yo no
comprendo como pueden soportar tanto... ¿Por qué siempre han existido en la humanidad países que se quieren adueñar, y se adueñan, de lo que no es de ellos?
Un beso.
Jose Angel -
Tranqui suigeneris, que tengo buenas noticias (por experiencia
propia): lo de la hipoteca pasa, y pasa antes de treinta años. Eso sí,
tienes que vivir los dos primeros años al borde de la miseria... pero
son sólo dos años. Luego se normaliza, o te normalizas tú, pero todo
vuelve a su cauce.
Ya tengo mi propio terrorista informático. Es un tipo con
tendencias de acosador que ha estado mandándome comentarios insultantes y
calumniosos a un par de artículos. He llegado a la fase de borrárselos,
hay gente con la que sólo vale perder el tiempo de esa manera. Me sigue
enviando comentarios masivamente, evidentemente no tiene mejor cosa que
hacer en su patética vida. Por si lo conocéis, firma como "selva" y
este es su último mensaje, alusivo al hecho de que le borro los
comentarios:
DE: selva ( )
COMENTARIO: Esto puede ser
divertido si sigues por ese camino. Con la sutil diferencia de que yo
soy webmaster y tú no...saldrás perdiendo.. más información: IP: 82.223.5.72
Bueno,
pues cuando os encontréis algún comentario en esta línea, ya sabéis el
tipo de bestia parda que lo envía. ¿No ha visto películas en las que los
babosos que envían anónimos son siempre los malos?
(PS: Una discusión reciente sobre el acoso a bloggers: http://www.htmllife.com/archivos/acoso-a-bloggers/ Aunque
empleaba un robot para reenviarme los comentarios borrados, por fin he
encontrado una manera de rechazar los mensajes automáticos del nerdo
ese. La sustancia de lo que proclamaba en ellos, entre abundantes
insultos que no tengo por qué aguantar, es que sólo se puede dirigir uno
a mí para estar de acuerdo conmigo, porque si no le insulto y le agredo
y le censuro. A quien sí le censuro y bien censurado es a él: le borro
los comentarios, por supuesto, y no lo insulto sino lo describo
llamándole baboso cobarde, y rata encapuchada autor de anónimos
calumniosos. Ah, y además saboteador. Los amigos del correo basura son
sus amigos. Que se vaya a escribir detrás de la puerta un báter, que hay
muchas; aquí desde luego no tiene sitio).
(PS 2: Veo que estás
intentando sabotear mi web. Precaución. Te he denunciado a la policía,
les cuentas a ellos si quieres luego lo de tu IP flotante. Piénsate bien
los pasos que des a partir de ahora. Puedes acabar con un pleito muy
incómodo y CARO).
7 comentarios
cualquiera -
Otro amigo de arsystel... una plaga?
Alumna -
No, no creo que veas mi IP. Y si la ves...¡bien por ti!. Mensaje recibido ;D
Alumna -
Con "comportamiento irracional" quiero decir exactamente
"comportamiento irracional", no ofensivo. Las críticas las has expresado
pero vamos...bombardear a mensajes tontos el blog sólo para que alguien
tenga que perder el tiempo borrándolos...eso es irracional
(ofensivo...no sé, hasta cierto punto). No creo que sea literalmente "censura" cuando lo que se hace es administrar un sitio web.
y
vamos.....si me tengo que tomar como insulto esa frase que mencionas.
La verdad, si a mi me hubieran dicho lo mismo que dije yo, no hubiera
tenido tanto temple. Quizá me debería haber quedado calladita (sin
escribir) o también decir las cosas buenas que se dicen (que las hay).
Fui un poco injusta, la verdad. Pero tampoco me gusta dorar la píldora
así que solo diré que también hay comentarios positivos, y que si se
admite, lo siento. Aunque tú no puedas comprobarlo, Selva (porque no ves mi IP) soy la misma.
José Angel -
Pues no se han borrado, Alumna, porque como usted dice, usted no
los escribía con la intención de ofender, otra cosa es que me resultasen
ofensivas o desagradables a mí algunas de las cosas que decía Vd., pero
sé distinguir entre opiniones desfavorables y calumnias. Los mensajes
de Selva sí que tenían la intención de ofender y provocar. En fin,
parece que ha dejado de freirme a comentarios indeseables, espero que se
lo haya sugerido su ángel de la guarda. Todos nos podemos volver mejor
persona de lo que somos (sí, Selva, hasta usted).
Alumna -
No es por nada selva...pero lee todo lo que has escrito, y piensa
en lo que se ha borrado (por suerte) y...pareces u poco obsesivo. Yo he escrito varios mensajes en este blog....nada agradables y no se han borrado. Creo
que si algo se está censurando es un cierto comportamiento irracional
(que hace gracias lerr....si...de la misma forma que la gente ve Aqui
hay Tomate o Crónicas Marcianas).
José Ángel -
La censura no es mala en sí misma. Depende del censurado, del
censurador, y de lo censurado. Pero si no puedo borrar tus mensajes,
Selva, hay otra cosa que tampoco puedes hacer tú: dejar de ser un plasta
baboso que manda anónimos.
José Angel -
Ya deberías saber, Selva, de lo que opino de los pactos con
terroristas, aunque igual no te ha entrado en el cráneo. Comenta lo que
quieras, muéstrate como eres, nadie puede hacerte más daño que tú mismo.