¿Qué pinta nuestro Jefe de Estado y un montón de ministros en la
misa inaugural del reinado del papa Benito Decimoséptimo? ¿No se supone
que estamos en un Estado aconfesional? Esto es la manera que tienen los
poderes fácticos de apoyarse unos a otros y dejar bien claro ante el
populacho cuál es la realidad de las cosas. El Rey, a saludar al Papa,
como debe hacer el monarca católico de una nación católica. Bochornoso.
Seguro que no va con igual pompa y ceremonia a felicitar al cambio de
presidencia de Agnostics International, suponiendo que existan. Las
creencias de cada cual, allá se las ventile; pero como representantes de
un Estado aconfesional, está muy mal diseñada la delegación española.
Que envíen, si en el Concordato se estipula el envío de un
representante, al subsecretario de Estado correspondiente para asuntos
religiosos. Lo contrario es una tomadura de pelo al votante, y más en
particular al de izquierdas. Por cierto, que Benedicto XVI o XVII
dijo que no gobernará con sus ideas, sino con las que le lleguen del
Espíritu Santo. Claro, ahora es Papa y las ideas de Ratzinger deben
ceder preeminencia a las del Santo Padre, porque Ratzinger no tenía
acceso directo a la inspiración divina. Pero es de prever que el
Espíritu Santo seguirá dictando ideas parecidas a las que ya dictaba a
Juan Pablo Segundo (a quien le escribía los discursos y encíclicas
Ratzinger). Por tanto, volveremos a oír las ideas de siempre, pero esta
vez (otra vez) vendrán del Espíritu Santo. Quod erat demonstrandum.
4 comentarios
José Ángel -
El Estado español es laico en el sentido del diccionario de "no
tener órdenes religiosas", pues las que hay no son estatales. No es, de
momento al menos, laicista. Entiendo lo que dices, foliaxtur, de la
diferencia entre aconfesional y laico; sólo digo que a mi entender el
catolicismo recibe un tratamiento de privilegio desproporcionado. Como
digo, una delegación diplomática de menor rango hubiera sido más
adecuada, y más constitucional también, creo yo.
folixastur -
COMO TU DICES ESPAÑA ES UN PAIS ACONFESIONAL PERO NO LAICO CREO QUE
NO ES LO MISMO LAICOS SERAN LOS FRANCESES PERO EN ESPAÑA HOY POR HOY
SOMOS ACONFESIONALES(leete la constitucion y el diccionario )
Eso me recuerda a Bush con la biblia en la mano, decidiendo que iba
a la santa cruzada de irak y afganistán, guiado por el librito.
joaquim -
En realidad, es un recurso autoritario tradicional decir que las
ideas que uno pretende imponer a los demás no son propias, sino que
vienen de Dios. Así se las legitima por encima de cualquier oposición
"humana" posible, y se las hace incontestables e irrebatibles.
Otra muestra del cinismo que parece caracterizar a Nazinger.
El arzobispo de Pamplona declara que "ahora tenemos que pensar
que es una elección del Espíritu Santo y, con un acto de fe, creer que
se ha manifestado así la voluntad de Cristo..." bla bla.... Qué remedio
tener que pensar eso, si es lo que hemos decidido pensar en cualquier
caso (– y si es que esta decisión tiene algo que ver con el
pensamiento).
Claro que, sin embargo, Ratzinger...
- Es un hombre de gran solidez intelectual (Pero
cree en espíritus, en la Virgen María, cree que la gente tiene un alma
indestructible, y cree en toda una parafernalia de cosas peregrinas y de
poca solidez intelectual).
- Es un hombre muy humilde y discreto (Pero se cree nada menos que el representante de Dios en la tierra. Ahí es nada. Eso es vanidad de oficio, y fea fea...)
- Es un hombre conservador (Nos
advierte Ratzinger contra el peligro del pensamiento moderno, que
pretende «reducir los contenidos cristianos a un discurso simbólico, no
atribuirles más verdad que la de los mitos de la historia de las
religiones, y mirarlos como un modo más de experiencia religiosa, que
debe considerarse humildemente al lado de los demás». Esta humildad
también estaría fuera de lugar para Ratzinger. En todo caso, este
pensamiento ilustrado actual no lo quiere conservar Ratzinger).
Si preguntamos a Google "¿Existe el infierno, Ratzinger?" nos contesta:
"A
algunos, que no han estudiado a fondo la Religión, les parece que
siendo Dios misericordioso no va a mandarnos a un castigo eterno. Sin
embargo, que el infierno es eterno es dogma de fe." - Cardenal
RATZINGER: Escatología, lll, 7, 1. Ed. Herder (Barcelona, 1980).
Nada
de esto es noticia, claro. Y sin embargo la imagen de Ratzinger vestido
de Papa produce, en cierto modo, la misma sensación que la de Ian
McKellen-Ricardo de Gloster, saliendo coronado como rey Ricardo III en
la película de Richard Loncraine.
(Addenda: La izquierda
eclesiástica y social está alterada por el nombramiento de Ratzinger,
como si no creyesen en eso de la inspiración del Espíritu Santo. Algunos
disentimos; pongo en Por la boca muere el pez este comentario:
"Nada,
nada, las cuentas claras y el chocolate espeso. Igual alguien creía que
el Papa iba a dejar de ser papista, o que iba a abogar por el
relativismo, o decir que 'eso del Espíritu Santo y del infierno son
meros símbolos, vamos, la mitología local pero que otra serviría igual, o
que lo de los gays, vaya, teniendo en cuenta que hay tantos en la
Iglesia, pues vamos a ver si lo revisamos, y las monjas que digan
misa'... pero bueno, ¿dónde se han creído que estamos? El Papa, a
defender la ortodoxia, que para eso está. Y a quien no le guste, es un
protestante, si acaso no es un ateo").
2 comentarios
José Ángel -
Claro, la solidez intelectual de Ratzinger es para mí endeble de
base; la mía es para él lo mismo. Hay que elegir, por narices, entre
creer (a), o (b), o (c) - (pero qué digo, hay que creer (a) por narices,
y nada más) o creer lo que tenemos delante. Que nos morimos. Si a eso
hay una addenda, pues yo propongo otra más: que la paz celestial y el
montaje del cielo y el infierno se verá interrumpido súbitamente, pocos
minutos después del Juicio Final, por el Dios Detrás de Dios del que
hablaba Borges. Y de ése, Dios no sabe nada, porque lo han programado
para que no sepa nada. Esto también es intelectualmente sólido, al menos
tanto como las propuestas de Ratzinger.
Pues te advierto, hablando acerca de "la solidez intelectual", que
mis amigos postmodernos utilizan a Ratzinger como un argumento
ideológico. Porque cada vez que alguien habla en contra del relativismo
ético le dicen: "tus argumentos son los mismos que los de Ratzinger"
(tiene unos cuantos escritos sobre el tema). Y nos desarman.