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domingo, 2 de noviembre de 2025

Retropost, 2005: Lenguaje y gesto

 

Lenguaje y gesto

Martes 1 de noviembre de 2005

En The Loom, artículo sobre el origen del lenguaje humano, por analogía a la comunicación entre los simios. ¿Fue en origen un lenguaje vocal, o manual, según ha estado de moda sostener recientemente? Pongo el siguiente comentario:

If language evolves in the direction of ever increasing abstraction and independence from face-to-face communication (as happens with the development of writing, then print, etc.), it makes sense to think of early forms of language (which must be verbal, if it is ordinary human language we are referring to) as closely tied to specific and concrete situations and to face-to-face communication, in which gestures, sounds, and overall understanding of the situation at hand go together.

El gesto y el lenguaje no sólo estuvieron en contacto originalmente, en el principio de la historia humana; también lo están cada vez que un niño aprende a hablar: los tonos y los gestos son al principio más importantes que la gramática, desde luego. Y también están en contacto en lo que podríamos llamar el momento creativo del lenguaje, o el lenguaje emergente: el lenguaje no está "ya hecho", sino que está apareciendo en cada momento, y aparece en relación al elemento no lingüístico de la comunicación, sin el cual no tiene sentido. El lenguaje emerge constantemente de esa base indiferenciada de sentido que crea la interacción de la situación globalmente comprendida, la gestualidad en la que afloran las actitudes prelingüísticas, y las formas ya gramaticalmente construidas. El ensayo de R. P. Blackmur "Language and Gesture" atiende a algunos aspectos de este fenómeno que son importantes para la estilística: el estilo es como un gesto no gramaticalizado, que ha de comprenderse como la manifestación de ese momento creativo del lenguaje. Un poquito en esta línea de pensamiento iba un artículo que escribí ya hace tiempo y que me dicen que acaba de aparecer, por fin, en Endoxa, "Tematización retroactiva, interacción e interpretación: La espiral hermenéutica de Schleiermacher a Goffman". Aquí hay un trocito en el que intentaba explicar cómo la creación de sentido explícitamente verbalizado se basa muchas veces en una interpretación de ese elemento emergente, "estilístico-gestual" del lenguaje, del que se han ocupado indirectamente Goffman, Bajtín, y otros:

Si Bajtín y Voloshinov proporcionan un modelo avant la lettre de lingüística integracional e interaccional, Erving Goffman proporciona otro. Podemos comparar brevemente algunos de los conceptos de su lingüística interaccional con las nociones de reelaboración hermenéutica ya expuestas.

Goffman critica los enfoques que descuidan el contexto (en gramática, y en pragmática también-Goffman 1981: 31). Parte de las limitaciones de los enfoques criticados es que tienden a limitar el contexto al cotexto lingüístico, ignorando que el principio rector de la interacción descansa a veces no en la coherencia semántica del discurso, sino en la coherencia pragmática de la acción no verbal. Muchas veces estos aspectos contextuales no verbales se vuelven visibles gradualmente en el proceso interactivo, en las respuestas a la enunciación original, que con frecuencia verbalizan explícitamente una respuesta al posicionamiento interactivo propuesto no verbalmente por el interlocutor. La interacción enunciativa actúa así como interpretación de lo que se ha dicho hasta entonces, para los interlocutores y especialmente para el investigador de la comunicación que analiza una transcripción descontextualizada (Goffman 1981: 33-34).

Siguiendo a Gunter (1974), Goffman observa que los participantes en una interacción comunicativa, o bien el analista que la examina a posteriori, no pueden predecir en qué consistirá el siguiente movimiento en un intercambio comunicativo dado, sino que sólo se puede establecer retrospectivamente la conexión temática entre las dos enunciaciones.

what is available to the student (as also to the actual participants) is not the possiblity of predicting forward from a statement to a reply-as we might from a cause to its effects-but rather quite a different prospect, that of locating in what is said now the sense of what it is a response to. For the individual who had accepted replying to the original statement will have been obliged to display that he has discovered the meaningfulness and relevance of the statement and that a relevant action is now provided. (Goffman 1981: 33)

A veces el sentido que se descubre retrospectivamente y se trae a la luz mediante la respuesta no es un sentido intencional en origen. Por ejemplo, con nuestra respuesta podemos descubrir retrospectivamente juegos de palabras o sentidos obscenos no intencionados en las palabras de nuestro interlocutor, llamando la atención sobre ellos. Aún más: la respuesta, verbal o no, puede referirse a un elemento no verbal de la actuación comunicativa del primer interlocutor, con lo cual cada turno conversacional resalta retrospectivamente aquellos elementos de la intervención previa del otro interlocutor a los que elige responder el hablante: "And what conversation becomes then is a sustained strip or tract of referencings, each referencing tending to bear, but often deviously, some retrospectively perceivable connection to the immediately prior one" (Goffman 1981: 72). Goffman observa que el uso del lenguaje hablado no descansa sobre una estructura verbal de turnos conversacionales, sino sobre una secuencia interactiva en la que la acción no verbal es primordial, y la verbalización interviene con frecuencia como un modo de posicionar a los hablantes explícitamente sobre la base de una interacción no verbal previa. Aquí podríamos decir también, como hacía Trotski parodiando el comienzo del Evangelio de San Juan, que "in the beginning was the deed. The word followed, as its phonetic shadow" (1971: 827).

Hemos señalado que, de acuerdo con Goffman, una respuesta puede referirse a elementos no verbales de la interacción comunicativa, y contribuir así a reelaborar o reconducir la interacción. Especifiquemos algo más: la respuesta a elementos no verbales puede estar más o menos verbalizada. Una respuesta que formule verbalmente elementos no explícitamente verbalizados se puede interpretar en un análisis lingüístico como un cambio en el tema de la conversación (en la medida en que restringimos la noción de tema a la coherencia de lo verbalmente expresado, y no de lo expresado en general). Aquí podemos introducir una observación sobre diferentes tipos de no verbalidad que pueden estar sujetos a reinterpretación interactiva. Por una parte están los fenómenos no lingüísticos o paralingüísticos, proxémicos, los gestos, el tono, etc., que son el objeto del análisis de Goffman, ya que sus estudios se dirigen siempre a los aspectos presenciales de la interacción. Por otra parte, este proceso interpretativo retroactivo tiene lugar también a la hora de comprender la información no codificada, y la no explícitamente tematizada, que son así un tipo de "gestualidad" lingüística, aunque se presenten en forma verbalmente accesible-como estilo individual, o como la forma concreta dada al mensaje. (Nota El concepto de "language as gesture" expuesto por R. P. Blackmur (1977) es susceptible así de una reformulación pragmalingüística-lo cual nos sirve también como ejemplo práctico de reelaboración retroactiva).   

    Muchas modalidades de interpretación literaria pueden explicarse, al menos en parte, siguiendo esta línea de razonamiento. Se trata de reelaboraciones retroactivas en el curso de un un diálogo diferido con la obra original o con otras lecturas de esa obra (aquí es el crítico quien delimita quiénes son los participantes "ratificados" en la interacción crítica concreta). El crítico puede, a la manera de lo que suelo denominar "crítica amistosa", elaborar un discurso crítico que no tematiza elementos no tematizados por el autor, o si lo hace, son temas ideológicamente consonantes con el tema de la obra o subordinados a él. Por otra parte, lo que Judith Fetterley llama "resisting reading" y que podríamos llamar crítica crítica, o crítica confrontacional, trata más bien de hacer verbalmente explícitos elementos "gestuales" estilísticos o ideológicos que son disonantes, ya sea con la temática explíticamente propuesta por la obra, o con las valoraciones del propio crítico.

    Un recorrido de lectura que es marginal en un texto determinado puede tematizarse y volverse el objeto principal de interpretación para una lectura crítica. De este modo los procesos críticos ejemplifican los principios generales de la interacción comunicativa, y se pueden establecer conexiones relevantes entre las teorías lingüísticas que describen la interacción comunicativa básica (oral y presencial), como son los análisis conversacionales, y otras teorías críticas, como la deconstrucción, que parecerían estar alejadas de estos planteamientos.

Otro día más, en teoría. En la práctica, es lo que hacemos todo el día.

sábado, 25 de octubre de 2025

Retropost, 2005: El poema de la semana: To Hear with Eyes

 

El poema de la semana: To Hear with Eyes

En realidad ni me comprometo a poner un poema cada semana ni éste se titula "To hear with eyes". Hoy lo hemos comentado en clase (bueno, hemos mayestático, porque los alumnos para variar no se lo habían leído y no tenían por tanto mucha opinión al respecto). Es el Soneto 23 de Shakespeare:

As an unperfect actor on the stage,
Who with his fear is put besides his part,
Or some fierce thing replete with too much rage,
Whose strength’s abundance weakens his own heart;
So I, for fear of trust, forget to say
The perfect ceremony of love’s rite,
And in mine own love’s strength seem to decay,
O’ercharged with burthen of mine own love’s might:
O let my books be then the eloquence
And dumb presagers of my speaking breast,
Who plead for love, and look for recompense,
More than that tongue that more hath more expressed.
O learn to read what silent love hath writ:
To hear with eyes belongs to love’s fine wit.


Vamos a traducillo, aunque recomiendo otra traducción, la de García Calvo (que no soy yo, a pesar de lo que pueda pensar algún malintencionado).

Igual que un actor imperfecto en la escena
que por su miedo se sale del papel
o alguna cosa fiera repleta de tal rabia
que su exceso de fuerza le afloja el corazón,
Así dejo no dicha, por miedo a confianza,
la ceremonia entera del rito del amor,
y parece que me hundo en la fuerza de mi amor
cargado con el peso de toda su potencia.
Oh, que sean pues mis libros la elocuencia
y presagios mudos de mi alma que habla,
que ruegan amor y buscan recompensa
más que esa lengua que más y más se expresa.
Aprende a leer pues lo que el amor callado ha escrito:
Oír con ojos es en el amor saber más fino.


Muchos lectores parecen sentir que el soneto trata del contraste entre la palabra y los gestos; sobre el lenguaje gestual o no codificado como una expresión más sincera de la verdad del corazón que el lenguaje hablado. Así parece funcionar la imagen inicial del actor, que no sólo se olvida de su papel sino que expresa vívidamente en su gesto el miedo que lo embarga: nos muestra el auténtico personaje, digamos, no el personaje que quería interpretar. Las palabras de amor convencionales quedan así desacreditadas como una retórica sospechosa de ser sólo eso, retórica.

Pero el problema es que el soneto no pone en contraste explícito "eloquence" contra "body language", sino "eloquence" contra "books". Vaya. Aquí hay algo que no pega, y muchos editores han procedido a corregirlo por la vía rápida. En el verso 9, donde el original dice "books", interprétese error del copista o del cajista, y póngase "looks", es decir, gestualidad, proxémica, expresión, miradas lánguidas, body language, etc. Todo perfecto... salvo que no hay acuerdo (ni lo habrá, adelanto). Sobre las disensiones de los editores en torno a esta letra ha escrito Igor E Klyukanov ("What’s in a Letter? Shakespeare’s 23rd Sonnet Revisited." Analecta Malacitana 19.1 [1996]: 111-20). (Y aún tengo que ver qué dice al respecto George T. Wright, "The Silent Speech of Shakespeare’s Sonnets", en Shakespeare’s Sonnets: Critical Essays, ed. James Schiffer; Nueva York: Garland, 1999, 135-60... a ver... hmm, interesante, sobre el desarrollo de la poesía como voz de la interioridad, aunque no dice gran cosa sobre este soneto en concreto, sí parece relevante).

Propongo una interpretación que reconcilia los dos sentidos: el soneto pide "looks", pero tenemos "books." El soneto se basa en una tradición petrarquista de sonetos anteriores donde los gestos del amante son más elocuentes que sus palabras. "Looks" no es necesario, es redundante. Está escrito en la cara del soneto. El poeta recomienda a la persona amada que lea sus libros para enterarse de su amor... pero no leerá ahí, blanco sobre negro, las palabras que es incapaz de pronunciar cara a cara. Los libros hablan de ese amor pero sólo entre líneas, para quien sabe leerlos: quizá aún más, para quien quiere leerlos así, quien se ha dejado convencer por la petición del poeta y se entrega a ese ejercicio de complicidad.

La literatura también tiene su gestualidad. Lo que leemos entre líneas, el espacio de la interpretación, es para Shakespeare el espacio donde puede tener lugar el encuentro erótico-textual con su lector. Le plaisir du texte, que diría Barthes. No hay contradicción entre el lenguaje y el gesto: el lenguaje también es gesto, precisamente porque en su uso comunicativo, que siempre es también poético, el lenguaje se recrea a sí mismo: no puede reducirse a un código sino que siempre fuerza el sentido literal de las palabras para expresar algo más a donde no llega lo ya dicho hasta entonces.

O, podíamos decir, haciéndonos eco de Eco: "te amo" es lenguaje apropiado para Barbara Cartland. Shakespeare dice, más bien – esto que escribo tiene una mirada febril. (Vamos, mírala).

domingo, 25 de mayo de 2025

Retropost, 2005: Proxémica, Kinésica, Paralenguaje

 

Proxémica, Kinésica, Paralenguaje

En el blog El Lado Oscuro se hablaba de "Clever Hans", el caballo aparentemente inteligente que era hábil de hecho en leer el lenguaje no verbal de su amo y así daba la impresión de contestar acertadamente a preguntas...

Le pongo este comentario:

Igual si el caballo era tan bueno leyendo el lenguaje corporal es precisamente porque no era humano, es decir, no se cortaba a la hora de interpretar lo que veía. Los humanos también vemos mucho lenguaje corporal, pero muchas veces lo anulamos mentalmente, por engrasar un poco el engranaje social. Vamos, que preferimos no ver, y quien se atreviese (sin duda los hay) y además tuviese cierto talento vería mucho más de lo que imaginamos. Qué suerte los blogs, que sólo nos ven los demás el estilo, y no los gestos. Aunque el estilo también es un gesto...

Es la segunda vez que me sale el tema hoy. En clase comentaba, a propósito de la canción de Leonard Cohen "In My Secret Life", la frase "I bite my lip"; para mí el gesto expresa con frecuencia un conflicto de actitudes, una contradicción entre lo que se piensa y lo que se hace (como el Cohen dividido entre su vida pública y su vida secreta), una represión de deseos, o una interrupción deliberada de la comunicación.

Me ha llamado la atención, desde hace tiempo, la proporción enorme de mujeres que se muerden los labios al cruzarse conmigo en la calle (tienen que ir solas, y ser de una edad parecida a la mía, diez años arriba/abajo, por ahí). Al principio pensaba que sería porque las miraba y se sentían observadas, pero ya interesado en el problema, he observado muchas veces totalmente de reojo que sigue pasando... ¿Interpretaciones? Pueden ser divertidas. Creo que es parte de un fenómeno más general: que dos personas al cruzarse por la calle, si no está muy concurrida, no se saludan (claro, para eso vivimos en ciudades), pero en muchos casos reconocen la presencia del otro con una especie de falso saludo: cambiar de postura los brazos, pasarse la mano por la cara, toser, volverse hacia otro lado...

El tema del "lenguaje como gesto" proviene de R. P. Blackmur, y lo he intentado desarrollar en alguno de los artículos recientes . También me han despertado el interés por el tema de la comunicación no verbal, aparte de algún libro como los de Flora Davis o de Fernando Poyatos, el uso que hacen de él en sus narraciones algunos autores muy observadores y conscientes de este nivel de la comunicación, como Nabokov y Javier Marías. O Nathalie Sarraute- L’usage de la parole, cosa fina.

También comentábamos en clase el poema de Robert Graves "Counting the Beats", y en plan déjavu, al salir me encuentro en el kiosco con su libro sobre los mitos griegos... Así que me lo compro, claro. I buy what I’m told– there’s a secret pattern in our actions.

 

10 comentarios

JoseAngel -

Sí, lo de los pies yo lo he observado en grupos de gente que se encuentra casualmente por la calle y se paran a hablar. Los que quieren interrumpir la conversación no alinean sus pies hacia los de los demás. Los que están realmente interesados en hablar alinean sus pies frente a frente, tanto más cuanto más interesados están en proseguir la conversación. Un saludo, Rokco.

ROKCO -

HOLA SOY EL AUTOR DEL ARTICULO SOBRE LA DIRECCION DE LOS PIES. SI QUIEREN COMPARTIR OBSERVACIONES ESCRIBAN A thecrazyzone@hotmail.com

ROKCO -

Se han dado cuenta que la dirección de los pies invariablemente te indica el interés de las personas.


Por ejemplo, yo como tengo aquí a mi lado a los de las tarjetas de crédito los observo e interpreto su lenguaje no verbal y me he dado cuenta de lo siguiente:

Si la persona a la que abordan tiene las puntas de sus pies en dirección contraria a ellos (es decir que las puntas de los pies, tanto del promotor como de su posible víctima no estén frente a frente) La posible víctima sólo le dará la mano y voltea ligeramente su torso y cadera, dejando en posición contraria sus pies.

Cuando esto pasa la posible víctima SIEMPRE los batea, los rechaza y se va. siempre.

Los promotores; creo que no se han dado cuenta de esto, o si ya se dieron cuenta se hacen pendejos, a propósito con la esperanza de hacer una venta puesto que siempre insisten y siguen acosando y presionando a la gente para que tramiten su tarjeta de crédito. Incluso cuando la gente ya casi les ha dado la espalda y han caminado unos cuantos pasos. Los promotores se podrían ahorrar muuuucho tiempo y esfuerzo dándose cuanta de ésto.

Por el contrario, cuando abordan una persona y ésta alinea sus pies frente a los de ellos, terminan tramitando la tarjeta. Si no me creen chóquenlo Uds. mismos en cualquier plaza.


Hay veces que las posibles víctimas tienen un pie en dirección del promotor y otro en dirección contraria. Estas personas son las que son muy educadas, corteses o tienen cierto interés pero más que interés tienen dudas o curiosidad y están parcialmente interesados. En este caso la posibilidad de que "compren" o tramiten la tarjeta es de aprox. 25% según mis observaciones, en donde también depende lo bueno que sea el vendedor. A diferencia de los que tienen ambos pies totalmente opuestos a la dirección del promotor, lo cual indica que definitivamente la posibilidad de que compre o haga algo en favor del vendedor es nula, cero, nada. No le interesa. Interesante no?

En una ocasión un gran maestro de psicología comento la forma de saber si una mujer está siendo infiel, con tan sólo mirarle los pies, estando ella sentada, en una conversación. Este es un secreto profesional que lamentablemente, no se los diré, jajaja. sin embargo si les pasaré un tip que tiene que ver con darnos cuenta en una fiesta o reunión de cuando alguien se interesa en nosotros, pudiendo ser un interés sexual, profesional, económico o de otra índole: En correspondencia con lo antes relatado, Fíjense en la punta de los pies de las personas en la fiesta o reunión. Si sus pies o rodillas apuntan hacia nosotros en la mayoría del tiempo, es indicativo de que esa persona le interesa algo de nosotros.
y por supuesto que si hay contacto visual, de esa persona hacia nosotros, es seguro! Algo quiere. Saber algo de nosotros, pedirnos algo, darnos algo, en fin, pueden ser muchas cosas, lo importante es que algo de nosotros le interesa. Nuestras nalguitas en la mayoría de la veces...??? ja ja ja . tal vez.

Si tú has observado algo parecido, alguna constate no verbal de la que te hayas dado cuenta. Por favor compártela conmigo. y envíame tus cometarios. Gracias.
Ψ®

JoseAngel -

Puede empezarse a estudiar el tema con los libros titulados "La comunicación no verbal", uno de Flora Davis (en Alianza) y otro en tres volúmenes de Fernando Poyatos (Istmo). Tengo una bibliografía sobre proxémica, kinésica y paralenguaje aquí:
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography/Subjects/7.Semiotics/Proxemics,Kinesics.doc

daniela -

quiero saber que significa kinésica y los tipos de comunicacion espacial y vocal alguien me puede colaborar

javi -

Hola buenas, me dirigo a todo al que se preste a escucharme, tengo 22 años y quiero trabajar en algo que tenga relacion con la kinésica, proxémica y paralenguaje. Si alguien fuese tan amable de facilitarme información sobre donde puedo contactar con algún centro que se dedique a esta delicatesen social, por favor pónganse en contacto conmigo. Mi número de teléfono es el 660212829 y vivo en Madrid, España. Muchas gracias

JoseAngel -

Gracias, Alfredo. No dispongo de cosas sobre este tema en formato electrónico. Bueno, quizá este otro artículo del blog:
http://garciala.blogia.com/2005/110202-lenguaje-y-gesto.php
... aunque no sé si es más profundo! Un saludo.

Alfredo Sango -

Estimado amigo José estava a navegar e gostei do seu resumo brilhante da comunicaçao nao verbal se poderes envias-me neste endereço, algo mais profundo sobre esta tematica.
obrigado
Sango

Jose Angel -

Gracias por tu opinión, José Alfonso. Sí, no creo que un gesto tenga un significado único gramaticalmente definible: más bien una esfera difusa de sentidos posibles (unos más probables que otros) y que hay que analizar la situación concreta y la relación entre los interactuantes. En el caso de morderse el labio, lo he observado con muchísima mayor frecuencia en mujeres que en hombres, aunque quizá otras personas tengan otras experiencias al respecto.

José Alfonso Bolaños Luque -

He entrado en esta página a través de google y no sé exactamente a quién me dirijo. Soy Licenciado en Filología Hispánica y, aunque lo mío es más bien la Historia de la Lengua, al prepararme las oposiciones para Secundaria (que afortunadamente he sacado), puesto que uno de los temas desarrolla (más bien resume) la kinésica, la proxémica y el paralenguaje, me siento hoy por hoy muy atraído por este descubrimiento, aunque de momento soy un auténtico "lego" en ello. El artículo me parece interesante, aunque probablemente ahora me parezcan interesantes todos los que se refieran a la kinésica. En el artículo hay mucho de semiótica, psicología y también mucho de personal, de intuitivo, y esto es algo que a mí personalmente me agrada bastante, aunque luego se le venga a etiquetar de "acientífico". Eso es lo maravilloso de las disciplinas recientes, de las selvas vírgenes. Hace referencia a las mujeres cuando se muerden el labio: en España, desde luego, no deja de ser éste un gesto bastante femenino. ¿Qué me dice del apretón de labios (o incluso de morderse el labio, pero con más fuerza)de un hombre cabreado con otro? Gesto de amenaza o de posible inicio de agresión física, y de expresión de indignación al mismo tiempo.

 

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