A paper about the relationship between morality, the law, and
personal ethics, in the context of modern individualism, taking into
account cultural evolutionism, interactionism, and the intersectionality
of individuals and social groups.
A paper about the relationship between morality, the law, and
personal ethics, in the context of modern individualism, taking into
account cultural evolutionism, interactionism, and the intersectionality
of individuals and social groups.
Keywords: Moral philosophy, Morals, Ethics, Intersectionality, Interactionism, Individualism
American women have never been this resigned to staying single. The challenges of finding a romantic partner have been made more complicated by a growing divide in education and career prospects between men and women.
Me acabo de leer La Galaxia Internet, de Manuel Castells
(Random House Mondadori, 2002, ed. de bolsillo 2003), un libro que me
compré el año pasado pero que tenía aparcado hasta este fin de semana.
Es una visión panorámica de Internet y de cómo está afectando a la
organización económica y social mundial, a través de lo que Castells
denomina la creación de una sociedad-red. El libro está basado en unas
lecciones de la Universidad de Oxford en 2000, con alguna revisión
posterior, y es curioso cómo un libro tan reciente ya se nota como se
echan en falta algunas cosas (y eso que es magnífico). Lo más visible,
claro, la ausencia de referencias a las guerras de principios de siglo, y
el cambio en el ambientillo internacional. En lo puramente referido a
Internet, la ausencia de referencia a los blogs, que han subido como la
espuma sólo en los últimos años. Y sin embargo, sí que puede enmarcarse
el fenómeno de los blogs personales en el marco general que establece
Castells. Cito un fragmento de su capítulo "¿Comunidades virtuales o
sociedad red?" que me parece muy revelador:
"Actualmente,
la tendencia dominante en la evolución de las relaciones sociales en
nuestras sociedades es el auge del individualismo en todas sus
manifestaciones. No se trata tan sólo de una tendencia cultural. O, por
lo menos, es cultural sólo en el sentido de la cultura material, o sea,
un sistema de valores y creencias que configuran el comportamiento y que
está arraigado en las condiciones materiales del trabajo y el sustento
en nuestras sociedades. Desde perspectivas muy diferentes, científicos
sociales como Giddens, Putman, Beck, Wellman, Carnoy y quien esto
escribe, hemos señalado el surgimiento de un nuevo sistema de relaciones
sociales centrado en el individuo. Tras la transición desde el
predominio de las relaciones primarias (encarnadas en la familia y la
comunidad) hacia el de las relaciones secundarias (encarnadas en la
asociación), el nuevo patrón dominante parece estar constituido en torno
a lo que podríamos denominar relaciones terciarias, o lo que Wellman
llama ’comunidades personalizadas’, encarnadas en redes centradas en el
yo. Esto representa la privatización de la sociabilidad. Esta relación
individualizada con la sociedad es un modelo específico de la
sociabilidad, no un atributo psicológico. Está radicada, para empezar,
en la individualización de la relación entre capital y trabajo, y entre
trabajadores y proceso de trabajo, en la empresa-red. Se debe a la
crisis del patriarcalismo y a la consiguiente desintegración de la
familia nuclear tradicional, tal como se constituyó a finales del siglo
XIX. Está mantenida (aunque no producida) por nuevos modelos de
urbanización, en la medida en que el crecimiento suburbano y exurbano y
la creciente desconexión entre función y significado en los microlugares
de las megaciudades individualizan y fragmentan el contexto espacial de
la vida cotidiana. Y está racionalizada por la crisis de la legitimidad
política, en cuanto que la distancia creciente entre los ciudadanos y
el Estado socava los mecanismos de representación y fomenta que el
individuo se retire de la esfera pública. El nuevo modelo de
sociabilidad en nuestras ciudades se caracteriza por el individualismo
en red".
Hasta aquí Castells (2003, 169-170).
Leyendo esto, me parece, se entiende que los títulos que le suelo poner a
este blog, títulos como "Vanity Fea", "Cogito Ego Sum", "Omphablog", "I
Am I", o éste de hoy, "Narciso y Ego", no son en absoluto raros,
originales, ni ombloguísticos, como podría parecer, antes bien son
puramente objetivos, y sintomáticos de un proceso más general, son
típicos hasta la impersonalidad. El yo, como bien dice Olivier Nérot, es
el centro natural de la galaxia Internet.
Coincido con José Angel. El comentario de Chorche parece una mera
descalificación. Al no dar mas datos queda incompleto tu comentario y se
presta a suponer cosas que ni viene más al caso tratar de enumerar. Yo
también estoy leyendo el primer libro de esa trilogía, y me parece un
estudio deslumbrante (y sé que tal vez recibiré mucha burla por el
adjetivo).
José Ángel -
Hombre, Chorche, pues quizá tú entiendas cosas que él no entienda, y
quizá también viceversa, no seamos maximalistas. Por cierto, podías ser
más explícito, sobre qué es lo que no entiende él y tú sí, o qué era
tan gracioso de lo que dijo en el Fórum (pues supongo que lo ignoramos
todos menos los que estaban allí). Y así podríamos saber si la cosa es
realmente de risa o no. A mí el libro me ha parecido de lo mejor que he
leído sobre Internet, eso desde luego. ¿Que me puedes recomendar uno
mejor? Pues te lo agradeceré.
Pobre Castells...no ha entendido nada de Internet. Y el tío sigue
ganandose la vida con esto. Aún recuerdo su charla en el Fórrum. Del
jartón de reir que me eché todavía me tiemblan las enjundias.