Academia. "Aspects of Narrative Technique in Charles Dickens's Hard Times." AI podcast on José Angel García Landa's paper "Aspectos de la técnica narrativa en Hard Times de Charles Dickens (Resumen)." Academia 15 May 2026.*
http://www.academia.edu/4214199/
2026
A written summary of the dissertation can be found in the same link above. The dissertation itself is here and elsewhere:
_____. Aspectos de la técnica narrativa en Hard Times de Charles Dickens. Academia 2 May 2014:
https://www.academia.edu/6934395/
2014
Tenemos feria del libro viejo en Zaragoza, casi a pie de casa; y buscando buscando me compro La Gaya Ciencia, de Nietzsche, la Historia de la literatura norteamericana de Marc Saporta, Literatura norteamericana actual de Cándido Pérez Gállego, Félix Martín y Leopoldo Mateo; Estructuras de la novela actual de Mariano Baquero Goyanes, la Ilíada y la Odisea de Homero, la Historia social de la literatura española de Carlos Blanco Aguinaga et al., El brick del diablo de Emilio Salgari, El barco de la muerte de B. Traven, La realidad histórica de España de Américo Castro, De la connaissance historique de H.-I. Marrou, y los Ensayos de Lingüística General de Jakobson. Y, last but not least... nada menos que una primera edición de The Pickwick Papers, de Dickens (Londres: Chapman and Hall, 1837). Me cuesta mis euros, pero... qué jolines.
Por cierto, o no por cierto, he añadido más fotos a la red.
Acudimos, huyendo del frío, a ver la celebrada película de
Polanski, los niños por obligación dictada por sus superiores (hmm, muy a
tono con la película: "y ahora, niños, silencio y a ver Oliver Twist,
que ahí vais a aprender lo que es bueno y cómo las gastan con los niños
que no quieren ir al cine..."). Yo por mi parte con curiosidad por ver
si le añadían a twist to the old tale. Y bueno, siempre lo hay, pero
básicamente por el procedimiento de que queda enfatizado lo que no se
corta; en la novela entran naturalmente a hachazos, no hay otra
manera...
Así, desaparece el parentesco de Oliver con sus
benefactores, desaparece toda la historia de la madre, y la de Monks su
hermanastro maligno, con el anillo y el medallón, y desaparece toda
referencia a herencias y fortunas caídas del cielo; desaparecen otras
casualidades demasiado casuales (no hay Noah Claypole en la banda de
Fagin, se pierde de vista el señor Bumble cuando ya sobra, etc...). Lo
que queda proporciona una muy buena adaptación clásica. La ambientación
histórica está muy lograda, y algunas actuaciones son memorables: la de
Nancy, la del perro de Bill Sikes, y en especial la de Ben Kingsley como
Fagin. Pero es curioso, es básicamente el Fagin de Ron Moody, el del
musical Oliver! el que recrea Ben Kingsley: claro que todo en aquella
película era un gran acierto, y por tanto un reto difícil de ignorar --
así que de hecho esta película de Polanski da la impresión de ser un
remake de Oliver! sin la música, más que una visión independiente de la
novela de Dickens. El modelo realista elegido ya estaba logrado y
superado en el musical, por tanto es un poco pobre volver a él sin más
cuestión: la estética de la película es todo menos experimental, y eso
que el material es excelente: un clásico sólo a medio explotar (y no me
contradigo), más una tradición fílmica de Olivers como filón... La
estrategia de adaptación contraria a la aquí seguida hubiera enfatizado
las casualidades, los retornos obsesivos de personajes, las fortunas
caídas del cielo, el surrealismo de Dickens más que su realismo, la voz
narrativa incluso, por qué no, las ilustraciones de Cruickshank (aunque
han inspirado a la iconografía fílmica, también ellas tienen más jugo
por exprimir). En lugar de thrillificar el argumento (como se hace
manteniendo a Oliver como rehén de Sikes hasta el final) sería más
interesante un guión que sacase a la luz los puntos problemáticos de la
historia, cosas que la novela contiene a su pesar pero que quiere
esconder, como el origen de las misteriosas fortunas, la maquinaria
social que destina a unos a mano de obra esclava y a otros a cómodas
rentas... una maquinaria contemplada por Dickens con una mirada
fascinada y horrorizada, mirada apartada en última instancia con gestos
semihistéricos. Bueno, en ese sentido la película sí es fiel a Dickens,
pues hace lo mismo que él, instalando cómodamente a Oliver en un orden
social que se ha revelado como caótico e injusto: pero es lo que todos
hacemos en Occidente, ¿no?
Me interesaba especialmente el
tratamiento de la figura de Fagin, siendo judío Polanski y siendo Fagin
uno de las representaciones abyectas de judios más emblemáticas
producidas por el antisemitismo (claro que Dickens negó ser antisemita, y
puso luego un buen judío en otra obra). Y sí que encontramos en la
película un cierto énfasis en la figura de Fagin y su destino. A pesar
de su maldad, pues malvado es, nunca pega a Oliver, y lo cura de su
herida (visto que aquí falta Rose Maylie) con un ungüento "más viejo que
el tiempo", tradición judía sin duda. Merece también Fagin que se
conserve (y es un episodio subrayado aquí, por tanto) la visita de
despedida de Oliver en la cárcel, cuando se le va a colgar como
espectáculo público; y un cierto asomo de chivo expiatorio sí se le da
al personaje en este momento. Además es una visita tanto más gratuita
cuanto que el Fagin de la película no tiene ningún secreto crucial que
revelar. No llega el blanqueamiento de este Fagin, sin embargo, al nivel
del simpático Fagin de Oliver!, que es indultado por el guión y se
pierde, a modo de John Silver, por el horizonte de nuevas aventuras,
implausiblemente redimido. Aquí no: el judío ha de ser exterminado, y
presentado como ente abyecto. Polanski no es averso a estas caricaturas
chocantes (pienso en el final de El Pianista, con su confrontación
estética entre un acobardado judío de manual antisemita y un elegante,
artístico y noble nazi). Y tampoco es cosa sólo de Polanski: Spielberg,
por ejemplo, otro judío, muestra la caricatura más abyecta de un judío
jamás aparecida en el cine, en la persona de ese moscardón que era el
amo del niño Anakin en el "episodio 1" de Star Wars (una figura que
quizá deriva de Fagin, por cierto). Aunque ni en este caso ni en el del
Fagin de Polanski se menciona la palabra "judío". Son curiosos
experimentos, a medias quizá entre la tradición antisemita, el humor
judío y una cierta voluntad de autoabyección. Todo lo cual es...
curioso, y quizá el aspecto más experimental y arriesgado de esta
película, con, insisto, una magistral actuación de Ben Kingsley,
irreconocible y memorable.
danilo -
Jose Angel -
Noly -
Noly -
José Angel -
JoseAngel -
jio -
Una entrevista que me hicieron unos alumnos de Periodismo, sobre la relación entre Dickens el novelista y su actividad periodística.
_____. "Charles Dickens y el periodismo de denuncia." In García Landa, Vanity Fea 17 Nov. 2022.*
https://vanityfea.blogspot.com/2022/11/recordando-dickens.html
2022 DISCONTINUED 2025 – Online at the Internet Archive.*
2025
_____. "Charles Dickens y el periodismo de denuncia." Net Sight de José Angel García Landa 5 Jan. 2023, 20 Jan. 2025.*
https://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/DickensPeriodismo.pdf
2022
https://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/DickensPeriodismo2.pdf
2025
—oOo—
Entrevista sobre Charles Dickens
Respuestas de José Angel García Landa (17 Nov. 2022)
1. Antes de estudiar a Charles Dickens, ¿conocías al novelista, su vida, sus trabajos, etc.?
A Dickens lo hemos conocido de algún modo siempre ambientalmente, tal es la cantidad de adaptaciones infantiles, dibujos animados, películas y alusiones culturales diversas que ha generado. Nos llega Dickens con los primeros contactos con el ámbito anglosajón, que hoy es una referencia peresente en todo el mundo. Se conoce primero lo más simple y tópico: caricaturas, que son muy dickensianas, y un estilo de narrar que nos llega a veces a través de su influencia sobre otros. Pero Dickens no se acaba allí: es inagotable, nunca se acaba de leer su obra, ni de leerla en profundidad, y luego queda entender su obra en relación con su vida y personalidad, con su contexto histórico, y con la huella que dejó. Es labor para toda una vida, labor que empieza, como digo, cuando somos muy pequeños y casi sin enterarnos. Claro está también que pocos lectores van mucho más allá de lo más simple. Pero es lo más simple lo que lo convierte en lo más universal y conocido por todo el mundo.
2. ¿Qué conoces de su labor periodística?
En Dickens se combinan periodismo y literatura de muchas formas. Dickens es un autor marcado por su profesión primera, la de periodista, y por el entorno cultural británico de la primera mitad del XIX, con una gran actividad e influencia de la prensa, el primer medio de comunicación de masas durante ese siglo y buena parte del XX. Dickens cultivó muchísimos géneros como escritor periodístico: la crónica parlamentaria, las noticias y reportajes, las columnas de comentario y costumbristas, el humorismo, el comentario social y político, la denuncia polémica, etc. Y todo ello lo hizo a través del periodismo sobre hechos noticiables y también a través de la ficción, en sus relatos, novelas y crónicas de viajes y costumbres. Además, sus obras literarias también aparecían en periódicos y revistas, por entregas, y ello influye en su estilo y su estructura, sobre todo a través del lector-tipo al que se dirige, el lector de la gran clase media, sin excluir tampoco a las capas superiores y a muchos lectores populares que a veces lo leían en grupo o en familia, para los menos alfabetizados. Hay que colocarse imaginativamente en un mundo sin radio ni televisión ni cine, pero con mucho más teatro y muy ávido de noticias y de folletines. Dickens, además, fue un empresario de la prensa, fundador y editor de revistas y periódicos, lo cual le da una relación peculiarmente intensa con este medio. Y fue además un activista social, un victoriano "progresista" muy atento a las injusticias sociales y a la lucha contra la pobreza y los abusos de los poderosos. Todo ello impregnado, sí, de un sentimentalismo que a veces hoy nos choca o desorienta—pero Dickens era en su tiempo un reformador que empleaba con este fin todas sus armas periodísticas, activistas, literarias, teatrales y humorísticas. Humor, sentimentalismo y conciencia social conviven en Dickens con una viveza irrepetible.
3. Al trabajar sobre el autor, ¿qué cosas te han llamado la atención sobre Dickens?
La atención va cambiando. Primero se queda uno con un estilo tan vital que crea fuertes impresiones de personajes, ambientes y situaciones. También con su humor, que va in crescendo a medida que el autor va volviendo sobre situaciones y personajes para ir añadiendo toques que los hacen cada vez más ellos mismos, a veces en situaciones inesperadas, pero siempre con coherencia y con toques certeros que saben sacar lo pintoresco o absurdo de cada cual. Más adelante se pasan a apreciar otras coas que saltan menos a la vista—como su capacidad de diseñar unos argumentos en los que interactúan personajes de todos los ambientes y capas sociales, y que muestran cómo funciona la sociedad en su conjunto, y cómo unas decisiones y modos de vida influyen sobre otros que aparentemente no tienen ninguna relación. Nos da Dickens, así, un análisis no sólo de los caracteres sino de la realidad en la que se mueven, realidad que ninguno de ellos conoce por completo, pero nosotros sí acabamos conociéndola mejor, gracias a esta máquina de atravesar paredes y de leer mentes que es la novela—la potente novela realista del XIX, un instrumento de conocimiento único, que se nutre de muchos saberes prácticos y teóricos y es capaz de combinarlos en una obra de arte y en una experiencia inmersiva para el lector.
4. ¿Crees que era un “adelantado a su tiempo” por criticar abiertamente en sus escritos temas sociales como la pobreza, la corrupción política, etc.?
La noción de genios adelantados a su tiempo es cuestionable, pues fue su tiempo el que los creó y promovió. Podríamos decir en todo caso "adelantados a la idea que solemos tener de su tiempo", o "adelantados al pensamiento dominante en su tiempo"—pues cada época es compleja, y contiene elementos que perpetúan el pasado, otros dominantes y que le dan carácter y otros que parecen anunciar el futuro. Éstos últimos normalmente sólo son reconocidos a posteriori. En este sentido, Dickens es más bien un hombre muy de su tiempo, e insisto en lo de la complejidad de su tiempo. Conectó con grandes públicos en su época y lugar, como ha conectado con otros desde entonces por todo el mundo. Y sí contribuyó mucho a promover una sensibilidad social ante los abusos de los poderosos y las insuficiencias e injusticias de las leyes y costumbres de la época victoriana. Pero tuvo gran eco, de ahí su influencia, y estuvo implicado además en lo que hoy asociaríamos con ONGs, obras caritativas de justicia social, y en espectáculos benéficos, teatrales en su caso, además de su actividad de concienciación a través del periodismo y de la literatura. También satirizó por otra parte a los activistas sindicales o a las damas de la caridad, pues nada se libraba de su ironía, empezando por sus propios protagonistas. Dickens fue un liberalizador en política y un gran defensor de la gente humilde, si bien en muchos sentidos fue un victoriano clásico, como se ve en su vida afectiva y también en su repugnancia ante los disturbios sociales y revoluciones.
5. ¿Qué obra u obras crees que reflejan su denuncia social?
Prácticamente todas, de una manera u otra, ya sea en primer plano o mediante alguna de las muchas historias y figuras que pueblan cada una de ellas. Recordemos por ejemplo en Pickwick la denuncia de las acusaciones falsas explotadas por leguleyos, o de la ineficacia y desolación de las cárceles. Hay denuncias de los sistemas judiciales, policiales y carcelarios en diversas novelas, como La pequeña Dorrit o Casa Desolada, y en la visión del orden social como pesadilla revolucionaria de Historia de dos ciudades. No hay que olvidar que para Dickens son los hampones, ladrones, estafadores y engañadores los grandes promotores de injusticias y opresiones, en todos los niveles de las sociedad, pues los hay de guante blanco y de guante negro, y hay grandes y pequeños maquinadores en todas sus novelas: en Oliver Twist, en David Copperfield… El dinero, las herencias y la ambición son grandes tentaciones para las motivaciones humanas y distorsionan las motivaciones humanas y los caracteres, por ejemplo en Nuestro común amigo. Lo importante es la manera tan efectiva en que Dickens realiza su denuncia social, imbricándola con el argumento y con los caracteres de tal manera que aparece como parte de la experiencia vivida de los caracteres (y vívida para el lector); si el narrador a veces sermonea o comenta, es en armonía con lo que vemos y vivimos en los sentimientos y experiencias de los personajes; en este sentido Dickens nos hace vivir de primera mano, desde dentro, la injusticia, la frustración, la indignación, la humillación, todas las experiencias que los desaprensivos o indiferentes infligen a sus víctimas, ya sea con toda la mala intención del mundo, o en medio de la indiferencia y sin pensar en ellas siquiera, sólo por la manera en que está organizado el mundo y los sistemas de propiedades e influencias.
6. ¿Consideras a Dickens influyente a día de hoy?
Dickens es un pilar de la literatura inglesa, como puede serlo Shakespeare. Me refiero a que es un autor de talla mundial, pues en todas las literaturas hay grandes clásicos que se quedan limitados a nivel nacional o dentro del ámbito de su lengua (pongamos, entre los que más pudieron influir a Dickens, a Fielding o Goldsmith, en el ámbito de la literatura inglesa). Pero hay otros que son potencias literarias a nivel mundial, que invaden todas las literaturas y ejercen su influencia ya sea de modo explícito y directo, ya sea a través de la manera en que han transformado el panorama literario y cambiado la sensibilidad. Es el caso de Shakespeare, o el de Cervantes en España, y por supuesto el de Dickens también. Nos influye aun sin leerlo, aun sin que lo sepamos. Pero entrar en la lectura de sus obras es un auténtico golpe de experiencia, es transportarse a situaciones en las que vivimos otra vida virtual casi más vívida que la nuestra de cada día, y encontramos personajes que nos dan una experiencia a la vez nueva y profunda de la humanidad. En ese sentido, el de la experiencia directa y la inmersión plena, no se le lee bastante (nunca sería bastante, quizá), pero es algo que se pierde la mayoría de la gente, como tantas cosas se pierden, y nos conformamos con mediocridades teniendo algo mejor al alcance de la mano.
7. Además de las novelas mencionadas, ¿reconoce el estilo periodístico de Dickens en algún artículo o discurso?
Dickens está haciendo periodismo aun cuando haga ficción, pues el periodismo que hace es periodismo enriquecido por una penetración lúcida en el meollo de las situaciones descritas y de los caracteres que en ellas interactúan. En ese sentido se retroalimentan su periodismo y sus ficciones, y tal vez sea en éstas donde más penetra en la realidad de las cosas, pues tiene carta blanca para leer mentes y analizar sentimientos y experiencias de un modo que no entraría en las reglas del género para un periodista. Pero como digo, su periodismo es vívido como su ficción, y hace un llamamiento a la conciencia comparable al que se pueda encontrar en su Cuento de Navidad, por ejemplo. Por destacar un ejemplo, recordemos su libro de viaje American Notes, tras su estancia en Estados Unidos, donde no va como un mero turista sino que visita manicomios y cárceles para conocer la sociedad norteamericana en profundidad. Y denuncia la violencia ambiental, no sólo la ligereza con la que se usan las armas, sino la violencia institucionalizada que era la esclavitud, y llena los oídos de los norteamericanos con cosas que muchos no querían saber o preferían no pensar sobre su sociedad. Es un buen modelo para un periodismo responsable: estar atento a los hechos y a las experiencias concretas, y a la vez no perder de vista las grandes líneas de fuerza que subyacen a ellas, y que hacen que pase lo que pasa—líneas de fuerza que van desde las motivaciones profundas de la naturaleza humana y el carácter de las personas, hasta los intereses creados y las instituciones sesgadas que los protegen y los perpetúan.
Hoy estaremos en casa sin movernos mucho, nosotros, los nenes y
nuestros cultivos de virus y bacterias. Admitimos visitas, je je--
siempre que se lleven luego parte de la fauna... Esta invitación me ha
salido un poco siniestra, sí. Me recuerda una vez que visité el castillo
del Marqués de Sade, igual hasta tengo aún la foto que saqué del cartel
que había a la entrada: "Precios especiales para niños".
Pero a
las cinco me voy a dar un paseo. Si quieres ver el mismo paisaje que yo,
ve abajo de esta página, y pincha "administrar". Estaré donde el
objetivo de la cámara.
Sigo actualizando cosas en el sitio web, pasito a paso. Por ejemplo, voy poniendo por entregas semanales mi tesina sobre Tiempos Difíciles, de Dickens.
Hoy he terminado de pasar, y he colgado un trabajo rescatado del baúl
de los recuerdos, por batir el record de antigüedad. Lo escribí (como se
puede apreciar) cuando era estudiante de literatura francesa medieval,
hace más de veinte años, y versa sobre Le Bâtard de Bouillon
(así en traducción libre "El Bastardo del Caldo", o de la Sopa). Así
suena un poco raro, claro; es un cantar de gesta francés del siglo XIV,
sobre las aventuras del rey Balduino I de Jerusalén, hermano de
Godofredo de Bouillon, y primer rey cristiano de esa dinastía en
Palestina, alrededor de 1100. Y también las de su supuesto hijo el
Bastardo, claro. (Históricamente, Balduino I fue sucedido por Balduino
II, que era su primo). Para los fans del rey Arturo o de la ciencia
ficción primitiva, aparece en este cantar un curioso episodio artúrico
situado en una tierra mágica, con autómatas que luchan contra los
caballeros, algo que más bien parecería sacado del Capitán Trueno que de
una auténtica obra medieval. Pero este trabajo no va de todo eso, sino de las repeticiones de motivos y fórmulas en la técnica de recitación oral de los juglares.
Y
también he puesto una buena colección de poemas bonitos, para la
asignatura de comentario de textos literarios ingleses que doy en la
universidad, aquí. Mira, vamos a seleccionar uno como poema del día:
So, we’ll go no more a roving
So late into the night,
Though the heart be still as loving,
And the moon be still as bright.
For the sword outwears its sheath,
And the soul wears out the breast,
And the heart must pause to breathe,
And love itself have rest.
Though the night was made for loving,
And the day returns too soon,
Yet we’ll go no more a roving
By the light of the moon.
Es de Lord Byron, pero se puede oír en una versión memorable en el último disco de Leonard Cohen, Dear Heather. Allí parece escrito por Leonard Cohen.
José Ángel -
Luna -
suigeneris -
—oOo—
Yira, yira (6): pic.twitter.com/1M9u9uCBLE — JoséAngelGarcíaLanda (@JoseAngelGLanda) August 28, 2026