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jueves, 10 de septiembre de 2026

Retropost, 2006: Pisando huevos no tocándolos

 

Pisando huevos no tocándolos

Estamos de sobremesa en Biescas, poniendo a caldo a los ausentes, que si el piso de tal que si las tallas de ropa de cual que si los hábitos sociales de Mengana, cuando de repente caen sobre mí miradas horrorizadas.

- Oye, todo esto que estamos diciendo no lo vamos a encontrar mañana publicado en tu blog, supongo.

- No, que selecciono la información interesante.

- Pues más interesante que lo que acabamos de decir...

- Y ojo que alguno se lo lee. Yo por lo menos, bueno, cuando hablas de cosas de la familia.  Cuando empiezas con tus rollos patateros esos que te van, pues halahala, cambio de página. A mí no me pongas, ¿eh?

- Ni a mí tampoco. Ni mencionarme. Yo tengo una profesión y clientes, ojo.

- Pero qué me decís... imposible. Estáis hablando con la prensa. Imaginaos que Zapatero le dice al de El Mundo, "a mí ni me menciones, ojo", vamos, ¡que se pudiese borrar uno de los informativos así sólo con decirlo! Pues aquí lo mismo, a pequeña escala. Con la proliferación de medios, nadie sabe lo que va a ser reproducido o retransmitido, es el presente, es el futuro.

En realidad, como los grandes medios, mido mucho lo que digo. Mmm. Estoy en Biescas en un ordenador que no conozco, con una webcam que veo que está conectada. No sé si mi imagen también está siendo retransmitida...

 

 

Blogs como literatura

7 comentarios

JoseAngel -

Besicos, MireYa, opps, mejor sin nombres, mire ya lo quito. El identificador del email, digo, que me han dado ganas de publicarlo, tiene tela. (¿Será la MireYa que pienso?)

MireYa -

Mmmm nose porqué pero... me suena eso de "no lo pongas en tu blog"!! esta bien por lo menos lo de ir omitiendo nombres... Un saludo! besicos.

JoseAngel -

¡Vaya, no tenía ni idea! Lo cierto es que voy por Biescas menos de lo que debería. Un saludo, Raúl.

Raúl Tristán -

Lo raro es que no nos hayamos cruzado por Biescas desde 1982... ¡que ya son años veraneando por allí!.
Saludos
www.raultristan.com

JoseAngel -

Ah, la información sobre alguien no tiene precio para quien la desea... o lo desea. Por ejemplo. Todos tenemos nuestro pequeño público.

Harry -

jejee las palabras tienden a volcarse sobre uno mismo... claro está, en la paranoia de ser vigilado subyace un histrionismo bastante ilógico.

¿a quién podría interesarle nuestra vida?

Suena a placer mórbido :)

JV -

en cuanto a medios, si quieres charrar por un medio libre como es una radio libre como RADIO MAI, siempre habra un hueco para charrar y fablar

jueves, 19 de junio de 2025

Retropost, 2005: Lo privado y la privada

Lo privado y la privada

Hoy se ha roto una tradición de siglos; nos ha llegado una nueva normativa universitaria y he sido el primer profesor de mi departamento que la ha aplicado, para sorpresa de la secretaría y de los colegas. Pues resulta que ya no se pueden publicar las notas de los alumnos en el tablón de anuncios - bueno, sí se puede, pero no con su nombre. Hay que publicar el NIP oséase el número de identificación personal junto a la nota. (no se especifica si en orden alfabético o no). Esto, mientras se implementa un sistema por el cual las notas se pondrán en red y cada alumno podrá acceder a las suyas con su clave personal, fuera tablones. Es, naturalmente, una medida de protección a la intimidad. Nadie tiene por qué saber las notas de nadie. Se acabaron los lloros frente al tablón, ahora procede la cara de esfinge, que nadie se entere de que "te han suspendido", o de que "has suspendido", según el caso. Claro que más eficaz aún sería dar la clase en cabinas separadas, en plan laboratorio de idiomas, y con cascos; así nadie sabría si alguien dice una tontería, o (aún peor) una genialidad, o no se ha leído la lección. Tampoco sabremos ya quiénes son los cerebritos de la clase, lástima para lo de pedirles apuntes. Los estudios de uno son ahora, aunque lleven a un título público, algo privado, una cuestión en la que nadie tiene derecho a meter las narices. Igual es que nos vamos acercando al concepto de la universidad como empresa privada, que debe mantener confidenciales todos los datos de sus clientes. En la universidad medieval de siempre, los demás alumnos también podían advertir si existía una desproporción entre lo que de un alumno se apreciaba en clase y las notas que sacaba luego; ahora es algo que no les incumbe; la carrera de cada cual es privada. Claro, que de momento no se saben el NIP, y miran la lista de notas desconcertados... pero enseguida nos haremos a este brave new world, donde cada vez nos parecemos más a un código de barras, para mal y para bien.

 

3 comentarios

Rima -

La motivación tiene que ver más con la curiosidad que con mi nombre expuesto para bien o para mal en un tablón. Aunque do not worry porque nos aprenderemos los números de barras, para eso seguro que hay motivación. Aunque yo siento que hace tiempo que somos sólo números, a veces incluso incómodos,para los profesores o el personal administrativo; una auténtica sorpresa cuando la relación profesor-alumno se humaniza, por eso esta medida sólo materializa algo que ya existe. Hace tiempo que el flequillo oculta mi código de barras.

jio -

juer! con lo bien que me venía a mi pedir apuntes de clase.... aunque con asistir a clase ya te dabas cuenta en quien podías confiar...
(para mal y para bien como dices, uni más deshumanizada está claro)

hmmm -

ya no habrá motivación para sacar buenas notas ! si de todas formas no vas a poder presumir ! :)

 

 

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