Pobre Rayquaza
Pobre Rayquaza, y pobre Latios, y pobre Pikachu, que le habían
hecho perder la cabeza a Otitas, como si fuese un pequeño Quijotillo con
sus aventuras de caballerías... y han caído al fin en manos del
Barbero. Sólo pensaba Otas en los cromos de Pokemones, en si tienen
Ataque Mordisco, o Ataque Bola de Fuego, o Ataque Rayo. Compara sus
tamaños relativos ("Papá, ¿cuánto es 0'80 metros? Porque Raychu mide
0'80 metros. Pero es más grande Latios.") Los deberes, ay, se olvidaba.
No soñaba más que en cambiarle cromos a Sergiopueyo, y a sus otros
coleguillas, se las prometía muy felices, comentándolo en voz alta
camino del cole. "Creo que conseguiré cambiar unos cuantos Evolución".
Pero la cartera... se quedaba en el colegio, ay qué despiste. Te
enseñaba Otitas sus tesoros, daba conversación buscando interesarte,
"Mira, los cromos los llevo en este bolsillo". Tenía el mundillo virtual
ordenado, y bajo control, él en el centro, rodeado por sus tarjetitas.
Pero ay.... el pobre ha tenido que ver cómo sus queridos cromos,
alrededor de donde giraba su vida social, las primeras posesiones que
sentía suyas, su "pequeño objeto a" tangible, el Deseo hecho tarjeta de
plástico, y guardado en el bolsillito... sus preciosos cromos han sido
cortados en pedazos con tijeras, y tirados a la basura. Llegaron el Cura
y el Barbero con mano despiadada. Latios, Rayquaza, todos cortados por
la mitad, y al cubo de la basura... delante del cual lloraba Otitas con
espasmos desconsolados. Rotos sin remedio. Cada vez llevo peor esto del
Principio de Realidad.
Ahora ya ha rezado, y se ha ido a la cama resignado. A ver si sueña con Rayquaza...



