Mostrando entradas con la etiqueta Netiqueta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Netiqueta. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de octubre de 2025

Retropost, 2005: Netiqueta, Cortesía, Estrategia y Sabiduría

 

Netiqueta, Cortesía, Estrategia y Sabiduría

Propone Tim Shortis en su libro The Language of ICT (es decir, "el lenguaje de la tecnología de la información y la comunicación") el siguiente ejercicio: "look up and print some versions of ’netiquette’ statements. Compare and contrast these with H. P. Grice’s (1967) ideas about conversational maxims and implicatures. (The Language of ICT, 99). Tal vez sea útil recapitular las máximas de conversación, que a pesar de su formulación no son "consejos" sino principios que regulan los intercambios comunicativos, según Grice.

Maxim of Quantity:
1. Make your contribution to the conversation as informative as necessary.
2. Do not make your contribution to the conversation more informative than necessary.

Maxim of Quality:
1. Do not say what you believe to be false.
2. Do not say that for which you lack adequate evidence.

Maxim of Relevance:
Be relevant (i.e., say things related to the current topic of the conversation).

Maxim of Manner:
1. Avoid obscurity of expression.
2. Avoid ambiguity.
3. Be brief (avoid unnecessary wordiness).
4. Be orderly.

Estas máximas especifican distintos aspectos de lo que Grice llama el Principio de Cooperación, formulable así: "Make your conversational contribution such as is required, at the stage at which it occurs, by the accepted purpose or direction of the talk exchange in which you are engaged".

La pregunta es... "accepted, by whom?" A veces no conversamos para cooperar, sino para articular un conflicto, cambiar de tema, reorientar la dirección que está tomando la interacción, etc. Así pues, podría decirse que este "principio de cooperación" sólo rige ciertos aspectos de los intercambios lingüísticos. Debe ser completado por otros principios no ya complementarios, sino más capaces, que expliquen por qué hablamos en vez de callar, y por qué decimos lo que decimos aunque eso no coopere con la dirección que lleva la conversación.

Se echan en falta en esta concepción de Grice los aspectos expresivos, fáticos, emotivos e interpersonales de la comunicación: mantener la comunicaciónreforzar solidaridad, mantener el ego bajo control (o no)... Se puede ver un ejemplo práctico de cómo se echan en falta en esta discusión sobre cómo "no divagar" y atenerse al tema en los foros: http://www.proz.com/topic/23691 (Las máximas de netiqueta son aplicables idealmente a los blogs, aunque este género un tanto laxa se presta más a las divagaciones y parece admitir mejor los "off topic". Generalizo, claro... y pienso ante todo en los blogs personales. Los temáticos y técnicos, especialmente si filtran los comentarios, parecen más cercanos al funcionamiento de las listas. Hace poco, por cierto, circulaba un meme sobre memeces puestas por los comentaristas en los blogs, y lo poco que suelen contribuir los comentarios al tema tratado cuando éste es tratado seriamente).

La teoría pragmática de Geoffrey Leech es más adecuada que la de Grice en el sentido que he señalado. Leech propone un "Politeness Principle", un principio de cortesía que, dice, complementa al Principio de Cooperación y explica por qué somos a veces tan indirectos en lo que decimos. Dice así este "Politeness Principle": Minimize (other things being equal) the expression of impolite beliefs; Maximize (other things being equal) the expression of polite beliefs. (Principles of Pragmatics, 1983: 81). Leech cree que este principio cubre áreas no cubiertas por el de Grice; yo creo más bien que está incluido en bajo el de Grice, pero que cubre un territorio vacío que quedaba entre las máximas conversacionales y el principio de cooperación.

Pero... no siempre nos atenemos a este principio de cortesía, parece claro. Con lo cual, tanto el principio de cooperación como el de cortesía son insuficientes para explicar la estructura de los intercambios comunicativos. Y es que ambos van subordinados, creo, a un Principio de Estrategia:

Actúa en la conversación, habida cuenta del principio de cooperación, las máximas conversacionales y el principio de cortesía, utilizando estratégicamente tus recursos lingüísticos, paralingüísticos y contextuales de la manera que mejor promueva los objetivos que te has propuesto en el intercambio comunicativo concreto.

Este a su vez se subordina a un Principio de Prudencia

Actúa de modo que tus objetivos a corto plazo no interfieran con tus objetivos a largo plazo.

Y éste a un Principio de Sabiduría:

Conoce el mundo, y sabrás qué vale la pena hacer.

De este modo pasamos de una lógica o una pragmática de la comunicación a una ética de la comunicación (o del silencio - una ética tout court), y a una filosofía.

(Otras referencias útiles:
McElhearn, Kirk. "Writing Conversation: An Analysis of Speech Events in E-Mail Mailing Lists." http://www.mcelhearn.com/cmc.html
Herring, Susan. "Interactional Coherence in CMC." JCMC 4.4 (1999). http://jcmc.indiana.edu/vol4/issue4/herring.html - CMC es "computer-mediated communication").

martes, 2 de septiembre de 2025

Retropost, 2005: Interiorizando el medio

 

Interiorizando el medio

El libro de Patrick Rebollar, Les salons littéraires sont dans l’internet (París: PUF, 2002) va sobre la conversación (literaria, cultural) en Internet, el espíritu de diálogo, las posibilidades de los nuevos medios y su lugar dentro de una historia de la "tertulia", "salón" o "conversación" literaria. El autor coordina una lista de correo sobre literatura y ordenadores, LITOR (www.cavi.univ-paris3.fr/phalese/hubert1.htm), y su perspectiva sobre Internet es sobre todo la de este tipo de listas de "courriel" o "mél", nombres populares que dan los franceses al correo electrónico. No contiene la palabra "blog" (ni "blogue", ni "joueb", siempre según los franceses), aunque los temas que trata son en gran medida aplicables a los blogs, cuyo desarrollo masivo tenía lugar después de la preparación del libro.

Por ejemplo, sus propuesta de una "mor@l reticular" para la conversación provechosa, una netiqueta de la interacción en red que incluye condiciones imperativas (para todos los participantes), condiciones deseables (para la mayoría), condiciones invalidantes (para pocos) y las condiciones redhibitorias (para ninguno - nunca más a cuento, lo de red-hibitorias en español). Así, las condiciones imperativas son: el desinterés, la cortesía, la tolerancia; las deseables son la competencia, la inteligencia, la erudición, la escucha, la modestia, el ingenio y el sentido del humor; las invalidantes son la pretensión, la pedantería, la precipitación, la estupidez, la grafomanía; las redhibitorias son la deshonestidad intelectual, la vulgaridad, la maldad, el racismo (en sentido amplio), el proselitismo. (pp. 122-25).

Y un párrafo me ha parecido especialmente clarividente y aplicable a los blogs, o al mío al menos. Aquí lo traduzco:

"hay que reconocer que el que entrega su tiempo, y a veces su dinero, y se sumerge en las congojas de la creación textual y gráfica para intentar expresar lo que siente que tiene en sí, despreciando los circuitos editoriales y comerciales tradicionales que sin duda le hubieran pagado con su propia moneda, este individuo digo... despliega su pasión y su orgullo sin vergüenza a una escala desmesurada. Aunque intente calibrar y consiga ser de alguna utilidad entretanto, eso no cambia para nada ese impulso primario y profundo que es el de hacer o decir ’por fin lo que quiere’. Más tarde, toma conciencia de la regularidad que se debe a sí mismo actualizando sus documentos en línea. Le halagan o le sorprenden algunas reacciones de lectores anónimos que lo marcarán más que las de quienes le son cercanos, e integra a partir de ellas una dimensión autocorrectora suplementaria, aunque se lo tenga prohibido a sí mismo. La inmediatización de sus ’obras’ se vuelve parasitaria de la naturaleza de éstas, cuando no se vuelve el centro de ellas." (140)

Hay que desarrollar, sin duda, o se desarrolla sola, una etiqueta de trato con uno mismo: si es uno mismo el otro yo que creamos en la red. El webmaster, o el cobwebmaster, según casos.

domingo, 10 de agosto de 2025

Retropost, 2005: 10 errores a evitar en un blog

 

10 errores a evitar en un blog

Hay un artículo sobre cómo hacerse con un público en Blogarama (http://www.blogarama.com/index.php?show=articles&article=3).

Traduzco los diez errores de oro para asegurar el fracaso en el blogging:

1) No tener tema determinado en el blog (Mmm... ahí me han dao. Pero, ¿Y si el tema es "cosas que te interesa contar"? Ahí entramos en un regressus vicioso, o un círculum ad infinitum).
2) Irregularidad al publicar sin dar explicaciones de por qué hay saltos. (Bueno, yo soy bastante regular en todos los sentidos).
3) Bloguear cosas sobre el trabajo sin permiso de la empresa (My workplace is the academy; my workfellows find me a bore; no likely end could bring them loss or leave them happier than before. Pero vuelvo a estar en orsay. Además, me parece que la Universidad de Zaragoza sí tiene entre sus planes que el director del departamento deberá autorizar el uso de la red.. Veremos en qué queda).
4) Desviarse del tema elegido para el blog. (Imposible, ver punto número 1).
5) Dedicarse al spam como medio para promocionar el blog. (No uso, gracias; aunque me usan, no me ha llegado al blog).
6) Ignorar los comentarios que te envían. (Demasiado pocos como para ignorarlos).
7) Poner cosas insultantes que puedan traerte problemas legales. (Hasta ahora nobody’s sued me, aunque alguna queja sí me ha llegado).
8) Usar demasiado lenguaje local o términos específicos. (I plead guilty... Demasiado inglés y demasiado espánglis por aquí. Tampoco me corto de usar mi idiotlecto particular, cosa que algunos pueden encontrar irritante. Pero la solución es leer otras cosas: ya lo hacen, ya).
9) Escribir demasiado. (Just how much is too much? La gente quiere leer cositas sueltas, dice la robot wisdom de hoy. Aunque no escribo espasas, sí que escribo demasiado, y demasiado espeso a veces. Resultado...)
10) Olvidarse de que Internet tiene una memoria permanente. (Vaya, me había olvidado... Claro que nadie me lo ha recordado hasta ahora. Un caso de memoria larga no hará mal entre tanto post de un día evanescente y post-postcontemporáneo).

Total, que cometo varios de los errores de oro... ahora se entiende la escasez de visitas.... pero quien tiene pocas, siempre se puede consolar con que son selectas, ¿no?

 

 

1 comentario

Gratal -

Muy "edificantes" cada una de esas normas. (Será por eso que me gusta leer las bitácoras que las incumplen).
Saludos.

 

sábado, 5 de julio de 2025

Retropost, 2005: Visto y no visto, cuelgas un blog

 

Blog de notas, 21 de febrero de 2005

Visto y no visto, cuelgas un blog y enseguida se anima el lectorado a hacer comentarios, mientras que era un tanto cortante al parecer hacerlos mediante el correo electrónico. No es crítica, ojo, que mi cabeza sí que da para distinguir lo que uno escribe in person en una página de lo que ha de pasar el ojo del censor para su exhibición previa, si procede (que es la impresión que da lo de enviar comentarios por mail). Pero no puedo evitar comentar que en realidad la diferencia no es tanta. Todo bloj tiene su administrador, reyezuelo de su espaciotiempo, que puede poner y quitar a quien quiera editando la página. Aunque hay quien se lo toma muy a mal, como pasó con el caso del insultador borrado en la página de Aventura en la Tierra, que amenazaba la cosa con ir a juicio y todo de la bronca que se montó a resultas de que un bitacorero decidió censurar a un participante indeseable o indeseado. En fin, que también en la web funcionamos por protocolos a veces no expresos, lo que algunos llaman la "netiquette". Bueno, pues ya paro de regañar, mejor estará. Pues muchas gracias a Suigéneris por los ánimos y por el ofrecimiento a echarme una mano con las dudas que me asaltan... ofrecimiento que seguramente aprovecharé. Pero de momento espero a ver si se desvanecen solas; no sé por qué pero la cuarta o quinta vez que ves algo ya se va empezando a resolver, hasta parece que el software cambia solo y se vuelve menos tonto... y en realidad debe sucederle al software de uno, que a veces es realmente soft.

Hoy me ha venido a ver una colegamiga al despacho y casi le vendo un blog, la verdad es que da el tipo, total va escribiendo cosas que se le quedan en el cajón, cuando podía estar compartiendo ideas y aireándose en el inexistente aire que pasa por la red, o estar más "in" en internet. Hay gente que da más el tipo, luego se conocerá a los blogueros como a los filatelistas o los esperantistas, me temo que se quedará la cosa en algo de ese estilo. También me tienta abrir un blog para una asignatura, para comentario de texto sería muy adecuado, pero me temo que el alumnado no está tan puesto como a veces se le supone, y sería una carga adicional; mejor que cubran mínimos que no cubren como leerse el texto en casa, mirar el diccionario, vamos, que no estamos hablando de hacerles saltar con pértiga.

domingo, 11 de mayo de 2025

Retropost, 2005: Juventud. Egolatría. Y blogs.

 

Juventud. Egolatría. Y blogs

Hoy es el cumpleaños del pequeño Ivo - "Grrr! no soy pequeño!" Felicidades, Pibito. Para tí, un poema sobre la infancia.

Henry Vaughan,

CHILDHOOD

I cannot reach it; and my striving eye
Dazzles at it, as at eternity.
Were now that chronicle alive,
Those white designs which children drive,
And the thoughts of each harmless hour
With their content too in my power,
Quickly would I make my path even,
And by mere playing go to heaven.
Why should men love
A wolf, more than a lamb or dove?
Or choose hell-fire and brimstone streams
Before bright stars and God’s own beams?
Who kisseth thorns will hurt his face,
But flowers do both refresh and grace,
And sweetly living (fie on men!)
Are, when dead, medicinal then.
If seeing much should make staid eyes,
And long experience should make wise;
Since all that age doth teach is ill,
Why should I not love childhood still?
Why, if I see a rock or shelf,
Shall I from thence cast down my self,
Or, by complying with the world,
From the same precipice be hurled?
Those observations are but foul
Which make me wise to lose my soul.

And yet the practice worldlings call
Business and weighty action all,
Checking the poor child for his play,
But gravely cast themselves away.
Dear, harmless age! the short, swift span,
Where weeping virtue parts with man;
Where love without lust dwells, and bends
What way we please, without self-ends.

An age of mysteries! which he
Must live twice, that would God’s face see;
Which angels guard, and with it play:
Angels! which foul men drive away.
How do I study now, and scan
Thee, more than ere I studied man,
And only see through a long night
Thy edges, and thy bordering light!
Oh for thy centre and mid-day!
For sure that is the narrow way.


(1655)



Ya lo leerás cuando crezcas, quizá.

A la vuelta del hotel Don Yo, en el VIPS, por seguir con el tema de la egolatría, y por estar todo cerrado, recibe IvoIvo un yoyó ("Que no quiero un tutú, que he dicho un yoyó"). Podíamos llamarlo también un moi moi, también, por los besicos que le iba dando a la vuelta. Criaturas, etc.

Uno que sí era pequeño es el hombre de Flores. A pesar del tsunami, continúa la historia de los hallazgos, por ejemplo aquí.

Comprobado: es más rápido actualizar este blog por el sistema a pedales de mi página web, o sea, escribiéndolo en mi ordenador y luego llevándolo a un servidor con el programita Fetch, el del perrito, que hacerlo directamente en la plataforma específica para blogging donde se encuentra su alter id. Como también, júegate el tipo, es más rápido mandar un comentario por iemeil pinchando en el enlace donde pone garciala@unizar.es que poner un comentario por el sistema establecido, "¿Quieres añadir un comentario?" de la plantilla de blogging. Lecciones que se extraen de esto:


1) A veces creemos que nos faltan los medios técnicos, cuando en realidad nos faltan los protocolos de comportamiento, o el sacarles partido a esos medios.


2) Contra (1): los medios y los protocolos de su uso no son cosas separables, sino que van unidos por otros protocolos y etiquetas de uso...


3) Que el correo electrónico, a pesar de la basura que lo inunda, pertenece al espacio privado de la persona, y se va desplazando cada vez más hacia él. Antes pasabas por casa de los amigos cuando los querías ver; luego se hizo necesario llamar por teléfono. Luego, un mensaje sms o un correo electrónico resultaron ser menos intrusivos que un violento telefonazo (la gente ya se protegía, de hecho, con un uso astuto del contestador). Ahora los emails ya son una intrusión (quizá te altere recibirlos, gentle wreader).


4) La gente prefiere reservarse un pequeño espacio de iniciativa individual en sus contribuciones al blogging. Porque, veamos, el administrador de una página de hecho es el rey del mambo en ella, puede poner y quitar lo que le dé la gana. Pero... los comentarios de hecho llegan a la página antes de que él se entere. Si bien puede recibir noticia inmediatamente con un email automático que le avisa de que se ha introducido un comentario, hay un desfase de bastantes minutos entre la introducción del comentario y la recepción del email, y de horas quizá, o días, hasta que el administrador toma la decisión ("de oficio") de mantener el comentario, o la más rara, pero siempre potencialmente presente, de suprimirlo.


5) Y ese espacio es el que asegura la interactividad de los blogs, es el pequeño espacio de libertad de los escrilectores. Un comentario por email es una comunicación privada entre un lector, y como me decía la primera persona desconocida que me envió uno, da un poco de corte. Por otra parte, nada asegura que ese comentario vaya a ser publicado. De hecho, yo no los publicaba, al no especificar los remitentes que querían añadirlos a la página (cosa que es facilísima de hacer, aunque se volvería latosa si se volviesen demasiados). Vamos, que cada medio ya dicta su propio nivel de intensidad: comentarios de pasada que ni el remitente sugeriría colgar ni el administrador colgaría de por sí, por extremada que fuese su vanidad, o su afán de exhaustividad, aparecen así espontáneamente en las páginas y les dan un carácter que no tendrían con ningún otro medio. Por lo mismo, se crea un espacio interactivo que es respetado por el administrador (aunque cada cual tiene su límite), y así cosas desagradables que se verían ignoradas o censuradas si llegasen a través de una comunicación privada, también se dejan en la página, y las tijeras de la censura, si bien siempre planean sobre el blog, funcionan menos de lo que cabría esperar.


6) Pero las tijeras de la censura, quien crea que no las hay, ja. Planean sobre nosotros, a modo de buitres, y ese planear es una primera manera de actuar que tienen, a diversos niveles... Primero están las autoridades judiciales. Segundo, la plataforma que no se compromete a nada y no quiere contenidos inadecuados en su seno. Tercero, el administrador, con su botoncito de "suprimir". Cuarto, el nickname, señal de que todos tenemos algo que temer, o que ocultar. Quinto, el censor interno, el de uno, y el de otro...

The net, like liberty, will be restrained
By the same laws which first our nature ordained.

 

 

2 comentarios

José Ángel -

Pero: un email sí que puede hacer que se nuble un ojo, y eso es más importante...
Creo, en retrovisión, que con la última frase de tu post le has dado una idea a mi inconsciente, suigeneris; mañana podrás deducir cuál.
En cuanto a la primera frase: sí, hay que reconocer que con esto del bitácoring acaba uno hecho un escribicionista...

suigeneris -

Es lo que tiene "someterse" al ojo del personal, como cualquiera que se dedica a la farándula y el artisteo. Te pueden gritar, insultar y hasta tirar verduras, y todo en público pa que todo el mundo se entere. En cualquier caso siempre existirá el mail privado, pero como dijo Saramago: "jamás una lágrima podrá emborronar un email"... ay, las cartas en papel que tardaban mil siglos en llegar...

 

—oOo—

Le reste du temps (2)

Volvemos a nuestros clásicos. Esta canción es de Francis Cabrel. La camiseta es de Bob Dylan.     ...