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lunes, 27 de abril de 2026

La falacia retrospectiva según Schopenhauer

Un pasaje de Parerga y Paralipómena en el que Schopenhauer, después de despotricar contra sus supuestos precursores, critica a quienes subidos a hombros de gigantes, o de enanos, creen que esos gigantes o enanos ya veían tan lejos como ellos...  Denuncia aquí esto que es una modalidad, aplicada a la historia intelectual, de lo que los ingleses llaman hindsight bias, y que podemos traducir por distorsión retroactiva o falacia retrospectiva, —gajes de vivir en el tiempo y de ser más listos ahora que nosotros mismos antes. No hay que creerse eso de que en realidad ya lo sabíamos desde siempre, sólo que ahora nos tomamos la molestia de decirlo. 

Schopenhauer:

hay que decir que de cada gran verdad, antes de que sea descubierta, se manifiesta un presentimiento, una corazonada, una difusa imagen, como entre la niebla, y un vano intento de aprehenderla, porque precisamente los progresos de la época la han preparado. En consecuencia, la preludian afirmaciones aisladas. Pero sólo el que ha conocido una verdad por sus razones y la ha meditado en sus consecuencias, quien ha desarrollado todo su contenido y abarcado el alcance de su ámbito, y después, con plena conciencia de su valor e importancia, la ha expuesto con claridad y coherencia, solo ese es su autor. En cambio, el hecho de que en la época antigua o moderna haya sido alguna vez expresada de forma semiinconsciente y casi como hablando en sueños, y por consiguiente sa la pueda encontrar si se la busca después, aunque esté totidem verbis no significa mucho más que si estuviera totidem litteris; del mismo modo, el descubridor de una cosa es solo aquel que, conociendo su valor, la conservó y custodió, no el que una vez la tomó por casualidad en la mano y luego la dejó caer de nuevo, igual que el descubridor de América es Colón y no el primer náufrago al que las olas lanzaron una vez allí. Este es precisamente el sentido del pereant qui ante nos nostra dixerunt de Donato. Sin embargo, si se quisiera hacer valer contra mí tales expresiones casuales como prioridades, se habría podido empezar mucho más atrás y, por ejemplo, alegar que Clemente de Alejandría (Stromata II, c. 17) dice: proegeitai toínun pánton tò boulesthai, ai gar logikai dunameis, tou boulesthai diaknoi pepsíkasi (Velle ergo omnia antecedit: rationales enim facultates sunt voluntatis ministrae). S. Sanctorum Patrum Opera polemica, vol. V., Wiceburgi 1779: Clemens Alex. Opera Tom. II, p. 304); como también, que Spinoza afirma: Cupiditas est ipsa unious cujusque natura seu essentia (Ethica  P. III, prop. 57, demonstr.); y antes: Hic conatus, cum ad mentem solam refertur, Voluntas appellatu; sed cum ad mentem et corpus simul refertur vocatur Appetitus, qui proinde nihil aliud est quam ipsa hominis essentia (P. III prop. 9, schol., y, finalmente, P. III defin. I. explic.). Con la mayor razón dice Helvecio: Il n'est point de moyens que l'envieux, sous l'apparence de la justice, n'emploie pour dégrader le mérite... C'est l'envie seule qui nous fait trouver dans les anciens toutes les découvertes modernes. Una phrase vida de sens, ou du moins inintelligible avant ces découvertes, suffit pour faire crier au plagiat (De l'esprit  IV, 7). Y séame permitido recordar aún un pasaje de Helvecio sobre ese punto, rogando que no se interprete el hecho de citarlo como vanidad y arrogancia sino que solo se tenga a la vista la corrección del pensamiento que allí se expresa y se prescinda de si algo en él se me podría aplicar a mí o no: Quiconque se plaît à considérer l'esprit humain voit, dans chaque siècle, cinq ou six hommes d'esprit tourner autour de la découverte que fait l'homme de génie. Si l'honneur en reste à ce dernier, c'est que cette découverte est, entre ses mains, plus féconde que dans les mains de tout autre; c'est qu'il rend ses idées avec plus de force et de netteté: et qu'enfin on voit toujours à la manière différente, dont les hommes tirent parti d'un principe ou d'une découverte, à qui ce principe ou cette découverte appartient. (De l'esprit IV, 1). —


 

viernes, 3 de octubre de 2025

'Hindsight Bias' en 'Of Prophecies' de Francis Bacon

 
Al fenómeno de la distorsión retrospectiva o hindsight bias ya le he dedicado bastantes trabajos, e incluso un blog monotemático, que lo denomino "Retrospection". Se ha popularizado alrededor de este año 2000 sobre todo en cuestiones de análisis económicos, y también en medicina, aunque es una cuestión inherente a la filosofía de la historia, la teoría de la narración, etc. Interdisciplinar, vamos, como la narratología misma.

Podíamos definir a la distorsión retrospectiva o hindsight bias como una ley psicológica de la percepción, contraria en sus efectos a la conocida ley Gestaltista de "la primacía de las primeras impresiones." Se supone (y es cierto) que las primeras impresiones de un objeto, persona, fenómeno, etc., marcan y perduran, y que las percepciones subsiguientes son modificaciones efectuadas sobre la base de una primera impresión que ha marcado ya la tónica. Ahora bien, puede igualmente sostenerse lo contrario: la importancia de las últimas impresiones, y allí llegamos a la distorsión retrospectiva. Las experiencias recientes actúan retroactivamente sobre las anteriores, e incluso sobre las primeras impresiones, distorsionándolas, de modo que podríamos hablar de la primacía de las últimas impresiones. "Nunca digáis de un hombre que ha sido afortunado hasta que haya llegado su última hora" decía el coro de Edipo Rey, y puede servirnos de ejemplo de hindsight bias. Las últimas impresiones modifican todo lo que ha venido antes, lo someten a su ley, y lo convierten en una mera preparación de lo que iba a seguir. Que la cuestión es compleja puede colegirse del hecho de que ambas leyes tienen su parte de verdad, la primacía de lo primero, y la primacía de lo último. Parafraseando a Samuel Beckett podríamos decir que al principio, es el principio lo que parece lo más importante. Luego se ve que era la parte de enmedio la más importante, y al final, es el final lo que resulta ser lo más importante. Pues a fin de cuentas es el final lo que queda, cuando todo acaba.

Sirva de ejemplo del uso del concepto de hindsight bias en teoría económica este artículo de Mari Adam sobre las previsiones engañosas, o ilusiones de previsiones acertadas, en materia de inversiones:


Speaking last week at an investment conference, behavioral finance expert Dr. Richard Thaler of the University of Chicago warned listeners how hindsight bias can play havoc with your investment strategy. In simplest terms, hindsight bias is “the tendency to remember that our forecasts were better than they really were” or the “I knew it all along” effect.

Looking back, we think we knew or suspected something was going to happen before it happened. For example, how many times have you heard people say “they saw the tech bubble coming in 1999″ or they “saw the signs that the market was going to crash in 2008?”

The problem is that empirical research shows our recollections are just not correct. Looking back after an event, test subjects claim “they knew it all along.”  But prior to the event, results show they had no idea what was really going to happen.

Hindsight bias has a very powerful  – and usually negative – effect on our investment behavior.  How can we keep it from sabotaging our investment strategy?

Process, Not Prognostication

Investors need to start by acknowledging that their forecasting ability is far from perfect, and rely instead on a disciplined, systematic investment strategy rather than ”hunches” or “instincts” to grow their wealth. That’s why sticking to a consistent asset allocation, rather than trying to time the market,  is a proven and successful investment technique.

Investment adviser Larry Swedroe puts it well.  “The bottom line is that hindsight bias is very dangerous. It causes investors to recall their successes, but not their failures. It also causes investors to believe that investment outcomes are far more predictable than they actually are.” To combat the effects of hindsight basis, make sure you have a rational basis for buying or selling an investment (you might even find it helpful to write down your reasons on paper). Back up your decisions with facts instead of relying on “perceptions.” Compare performance results with relevant benchmarks to improve your objectivity.

Curb Your Overconfidence

“The most obvious result of hindsight bias is overconfidence among investors. It leads them to believe that just because they predicted past events, they can do the same for the future and invest accordingly. However, these predictions invariably turn out to be wrong ” writes financial journalist Vivek Kaul of India’s Economic Times.

Los Angeles financial planner David Zuckerman  agrees.  “One of the most important implications of hindsight bias is that it gives investors a false sense of security when making investment decisions.  Overestimating the accuracy of past forecasts can lead to excessive risk taking.”

This was confirmed in a 2008 study of investment bankers in London and Frankfurt that found traders with higher levels of hindsight bias did worse in managing investments and those with lower levels of  hindsight bias had better investment results.  Why?  Researchers suggest that hindsight-biased traders didn’t recognize that their view of the market was wrong, underestimated risk, and failed to learn from mistakes. Those with a more realistic appreciation of their abilities and limitations correctly measured and managed risk. 



Respect the Random, Irrational and Unknown

In his 2007 book, author Nassim Taleb popularized the idea of a “black swan”  event - one highly unlikely and unpredictable but potentially extreme in impact.  Unfortunately, ”black swan” events, like the 2008 Great Recession or the housing meltdown, seem to happen more often than would be predicted, partially as a result of hindsight bias which causes us to minimize the variability and volatility of everyday events.

A good investor recognizes that life does not always play out according to plan.  Expect the unexpected.  Ask yourself what can go wrong and hedge against it, rather than focus exclusively on what you believe will go right.  Remember why we stress the mantra of diversification.  It’s not to increase returns; it’s to protect you should events not turn out exactly as you would like.

De Taleb ya hablamos a este respecto en "El efecto Mateo y la calidad retroactiva".

Bien, a lo que iba. Trazar la historia del concepto de hindsight bias es problemático, porque es a la vez amplio y difuso—se difunde en multitud de fenómenos relacionados, y por supuesto normalmente no se usa este término para cubrirlos a todos. De hecho, en teoría narrativa y literaria no se viene usando el término, aunque son frecuentes las teorizaciones relativas a retrospección y hindsight, y al contraste entre expectativas pasadas y presentes de narradores o personajes. Por ejemplo en las caracterizaciones del yo narrador frente al yo narrado (o yo personaje) en narratología, al discutir las novelas en primera persona, o al establecer la diferencia de perspectiva entre las modalidades narrativas de la novela en forma de memoria (con conocimiento retrospectivo amplio por parte del narrador) y la novela en forma de diario o cartas (con escasa perspectiva retrospectiva por parte del narrador). Yendo muy atrás, podríamos remontarnos a los análisis aristotélicos sobre la noción de argumento o mythos, que (tal como mostró Paul Ricœur en Temps et récit) es un instrumento de configuración temporal inherentemente retrospectivo—contiene en sí, por así decirlo, un hindsight bias de oficio, pues el principio está allí narrado con vistas a lo que será el final del argumento; van ligados principio medio y final en una lógica causal-temporal que no es sólo prospectiva, sino también retrospectiva. No sabemos dónde comenzó la historia, a menos que sepamos dónde acaba.

Como digo, es difícil discernir cada momento de la consciencia de la mente crítica en el que estas cuestiones van haciéndose explícitas, y reflexivamente conscientes—es decir, cuando no sólo se "comete" la falacia de la retrospección, pues ha de cometerse siempre de una manera u otra, al ser inherente a la existencia temporal y a la comprensión del pasado, sino que también, además de cometerse o realizarse, se entiende o analiza, con conocimiento crítico, identificando el fenómeno, mostrando sus modalidades, y y poniéndole nombre. En "La lógica de la narratividad según Polibio" señalábamos en el historiador griego Polibio un caso temprano de conciencia crítica de esta imbricación paradójica del presente, el pasado y el futuro en la narración.

Otro momento clave de la consciencia crítica sobre la distorsión retrospectiva aparece con el pensamiento crítico de la primera modernidad, en esta ocasión en la obra de Francis Bacon. Ilustrado avant la lettre, Bacon busca combatir la ignorancia y las supersticiones populares, a la vez que apunta un tanto maquiavélicamente la utilidad que tienen para manejar a los crédulos, que son muchos. En muchos aspectos de su obra aparece esta visión crítica, en especial en su discusión sobre los ídolos, o "falacias cognitivas" diríamos hoy, que obstaculizan el entendimiento y la correcta comprensión de las cosas. Hay diversas categorías de ídolos: los del foro, los del teatro, los de la tribu, los de la caverna...

Probablemente haya que colocar la propensión humana al hindsight bias
, y a la creencia en profecías, entre los ídolos de la tribu, es decir, los relativos a las propensiones cognitivas y limitaciones de la mente humana, como son el establecimiento de categorías dicotómicas, o o la confusión entre secuencia y causalidad (post hoc non ergo propter hoc). Los Essays de Bacon pueden leerse aquí. Veamos lo que dice Bacon sobre el hindsight bias en su ensayo sobre las profecías, "Of Prophecies", donde busca desacreditar a farsantes, estafadores y falsos profetas tipo Nostradamus. Presenta varios casos de profecías popularmente consideradas acertadas, por ejemplo, la predicción del descubrimiento de América en Séneca:


--Venient annis
Saecula seris, quibus Oceanus
Vincula rerum laxet, et ingens
Pateat Tellus, Tiphysque novos
Detegat orbes; nec sit terris
Ultima Thule:

y termina el ensayo con este párrafo jugoso:


There are numbers of the like kind; especially if you include dreams, and predictions of astrology. But I have set down these few only, of certain credit, for example. My judgment is, that they ought all to be despised; and ought to serve but for winter talk by the fireside. Though when I say despised, I mean it as for belief; for otherwise, the spreading, or publishing, of them, is in no sort to be despised. For they have done much mischief; and I see many severe laws made, to suppress them. That that hath given them grace, and some credit, consisteth in three things. First, that men mark when they hit, and never mark when they miss; as they do generally also of dreams. The second is, that probable conjectures, or obscure traditions, many times turn themselves into prophecies; while the nature of man, which coveteth divination, thinks it no peril to foretell that which indeed they do but collect. As that of Seneca's verse. For so much was then subject to demonstration, that the globe of the earth had great parts beyond the Atlantic, which mought be probably conceived not to be all sea: and adding thereto the tradition in Plato's Timaeus, and his Atlanticus, it mought encourage one to turn it to a prediction. The third and last (which is the great one) is, that almost all of them, being infinite in number, have been impostures, and by idle and crafty brains merely contrived and feigned, after the event past.

En este párrafo de Bacon se echa de ver cómo el fenómeno de la profecía queda explicado por un complejo de diversas tendencias: sólo nos acordamos de las profecías acertadas, y olvidamos las erradas. Es un primer caso de distorsión retrospectiva. El segundo caso se debe a la vaguedad: tras un acontecimiento, tendemos a leer como un caso de referencia directa a él, en la profecía que lo precedió, lo que no es sino una vaguedad o generalidad que podría haberse aplicado igualmente a otras muchas cuestiones diferentes o a otros acontecimientos de ese mismo carácter que puedan suceder. Nuestra atención se centra de manera distorsionadora (hindsight bias) en la relación destacada por la mente entre la profecía y el evento, y podría decirse que por mero Gestaltismo, se crea una ilusión de profecía acertada.

Y el tercer caso es todavía otra variante más de un razonamiento muy consciente del hindsight bias. Un hindsight bias en segundo grado quizá podría llamarse: pues en este caso, no es que la profecía preceda al acontecimiento, sino que lo sigue: y la profecía es inventada después y plantada falsamente en un momento anterior, por falsificación o engaño: de modo que puede permitirse ser mucho más exacta y precisa que en los casos anteriores.

Sean o no concebibles otras variantes, hay que colocar a Bacon en lugar destacado entre quienes, lejos de limitarse a ejercer con alegría la distorsión retrospectiva, la sometieron a crítica racional, y empezaron a conceptualizar sus mecanismos y modalidades.




—oOo—
 
 También aquí:
 

_____. "Hindsight Bias en 'Of Prophecies' de Francis Bacon." In Silva de Varia Lección: Blog de notas (Mayo 2012) 8 May 2012.*

         http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/z12-5.html

         2012 DISCONTINUED 2018 —Online at the Internet Archive:

         https://web.archive.org/web/20181101090045/http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/z12-5.html

         2020

         https://www.flickr.com/photos/garciala/31934391747/in/dateposted-public/

         2020

_____. "Hindsight Bias en 'Of Prophecies' de Francis Bacon." In García Landa, Vanity Fea 8 May 2012.*

         http://vanityfea.blogspot.com.es/2012/05/hindsight-bias-en-of-prophecies-de.html

         2012 DISCONTINUED 2025 – Online at the Internet Archive.*

         https://web.archive.org/web/20220331204347/http://vanityfea.blogspot.com/2012/05/hindsight-bias-en-of-prophecies-de.html

         2025

_____. "Hindsight Bias en 'Of Prophecies' de Francis Bacon." In García Landa, Vanity Fea 5 June 2012.*

         https://garciala.blogia.com/2012/060501-hindsight-bias-en-of-prophecies-de-francis-bacon.php

         2025

_____. "Hindsight Bias en 'Of Prophecies' de Francis Bacon." Net Sight de José Angel García Landa 25 Oct. 2022, 20 Jan. 2025.*

         http://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/hindsightbiasen.html

         2022

         http://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/hindsightbiasen.pdf

         2025

_____. "Hindsight Bias en 'Of Prophecies' de Francis Bacon." In García Landa, Vanity Fea 3 Oct. 2025.*

         https://blogdenotasvanityfea.blogspot.com/2025/10/hindsigh-bias-en-of-prophecies-de.html

         2025

         https://x.com/JoseAngelGLanda/status/1974018013906006209

         2025

 
 

lunes, 11 de agosto de 2025

Retropost, 2005: Periodismo y retrospección

 

Periodismo y retrospección

Arcadi Espada tiene un blog hiperpopular (www.arcadi.espasa.com), invadido por cientos de comentaristas, algunos de los cuales vienen a cuento y otros no; cerca del 90% ignoran el tema tratado por Arcadi en el blog. Y es una pena, porque es quizá el periodista más atento que conozco a los matices y circunstancias del uso del lenguaje – a la importancia, de hecho, del lenguaje en la constitución y evolución de la noticia. Por ejemplo su post de ayer trataba sobre los fenómenos del perspectivismo temporal y las falacias de la retrospección que tanto me interesan (muchos de mis últimos artículos tienen que ver con el hindsight bias o distorsión retrospectiva de los hechos). Le he puesto un comentario al efecto y se ha interesado por el tema (bueno, interesado ya estaba, de ahí una de las dimensiones interesantes de su blog). Con lo cual le he enviado una nota adicional sobre las ideas de Morson y algún otro al respecto. Lo más sorprendente del asunto: que Arcadi se lee los comentarios de su blog... cosa que parece superar la capacidad del humano normal, cuánto más del humano normal ajetreado.

(OOps, me ha colgado en el blog Arcadi el mail que le envié. ¡Gracias! Y añade un enlace a "Learning to Expect the Unexpected" (www.edge.org/3rd_culture/taleb04/taleb_indexx.html), un artículo sobre el hindsight bias de Nassim Taleb. Sounds interesting! Heráclito también decía que había que esperar lo inesperado... ¡para encontralo! – pues supongo que siempre nos pilla por donde no esperamos, aunque luego digamos "no, si ya lo decía yo").

 PS: Aquí está la carta sobre el hindsight bias que envié a Arcadi Espada:

Estimado Arcadi,
El asunto de la "distorsión retrospectiva" que podríamos llamarlo lo han tratado muy bien Michael André Bernstein en "Foregone Conclusions: Against Apocalyptic History" y Gary Saul Morson en "Narrative and Freedom", ambos de 1994. De hecho ellos no usan el término "hindsight bias", pero sus libros van sobre ese fenómeno, las distorsiones debidas al conocimiento retrospectivo (que la retrospección proporciona conocimiento está claro, éstos parten de ahí y le buscan las pegas a ese conocimiento). Quizá también podríamos llamarlo la "falacia narrativa", porque es un fenómeno inherente a la representación narrativa de los acontecimientos. Otro crítico, Jonathan Culler, dice que hay una paradoja inherente a la narración: la narración a la vez cuenta algo que ha sucedido, y "lo crea", por el hecho de organizar causas y efectos en un relato. Morson y Bernstein son más desconfiados aún, desconfiando del conocimiento adquirido por retrospección. Defienden en lugar de una "poética narrativa" una "prosaica" de la representación que estuviese alerta para señalar estas falacias (que en español se denominan con refranes del estilo de "una vez visto todos listos" , etc.). Proponen una contención o autodisciplina en la representación del pasado que nos ayudase a ver en él un presente- el presente que fue, con incertidumbres y alternativas abiertas todavía no realizadas. Siempre tendemos a ver el pasado como una prefiguración del presente, lo medimos por el rasero de lo que luego sucedió, creando las ilusiones del destino, los presagios y profecías, las catástrofes anunciadas... El libro de Morson, en concreto, es un análisis magistral de las muchas malas jugadas y falacias que nos gastan las formas narrativas en nuestras relaciones con el pasado (y el futuro, y el presente...).

En psicología sí que utilizan para hablar de esto el término "hindsight bias", o "distorsión producida por la retrospección"; un clásico en ese campo era B. Fischoff, "Hindsight/Foresight: The Effect of Outcome Knowledge on Judgement under Uncertainty", Journal of Experimental Psychology: Human Perception and Performance 1 (1975): 288-299. En los últimos años ha habido muchos estudios sobre el "hindsight bias" especialmente en los campos de la psicología cognitiva, el diagnóstico médico y el análisis empresarial. Quizá la publicación más importante en este campo sea Hindsight Bias, número especial de la revista Memory 11.4/5 (Sept. 2003; Psychology Press).

Un saludo muy cordial,
José Ángel García Landa

domingo, 10 de agosto de 2025

La supresión de los orígenes

"La supresión de los orígenes" es la sección final de un trabajo de Pierre Teilhard de Chardin, "La Visión del Pasado: lo que aporta y lo que resta a la ciencia", publicado en Études en 1949 y recogido en el volumen La Visión del Pasado (Taurus, 1958). Aquí Teilhard reflexiona certeramente sobre la relación entre la teoría evolucionista, el origen de las especies, y el perspectivismo retrospectivo que es inherente al estudio histórico. Clarifica así retroprospectivamente los problemas que se planteaban al darwinismo ante las aparentes evidencias fijistas del registro fósil —los mismos problemas que tratarían de resolver Gould y Eldredge con su teoría del "equilibrio puntuado". 

Por decirlo de modo contundente y simplificado, explica aquí Teilhard por qué (siendo firmes, sin embargo, los postulados de la biología evolucionista) las especies no parecen evolucionar a lo largo del tiempo, sino más bien aparecer y desaparecer de los registros paleontológios en estado de relativa fijeza, y sin conexiones visibles o "formas intermedias" con especies vecinas. En suma, explica por qué se perdió el Eslabón Perdido, y por qué no es previsible que lo encontremos. La explicación es clara y nítida, reafirma la solidez del Evolucionismo, y pone de manifiesto la importancia de la consciencia histórica, el perspectivismo y la retrospección para un adecuado enfoque de estas cuestiones.

LA SUPRESIÓN DE LOS ORÍGENES

Por manifiestas e irrecusables que se revelen, en un número cada vez mayor, las huellas de los "movimientos dirigidos" en la distribución de los seres y de los acontecimientos observados en un espesor de Duración creciente, sigue habiendo una dificultad o anomalía, con la que ha tropezado durante mucho tiempo todo intento realizado por establecer una interpretación coherente del Pasado. Sobre la realidad ciertamente objetiva de trayectorias numerosísimas, dejadas por la Vida en el curso de su desarrollo, a nadie le es ya lícito dudar. Pero, entonces, ¿cómo explicar que estas trayectorias, precisamente, si se intentan remontar hasta sus orígenes, se niegan a ajustarse entre sí, y permanecen como suspendidas en el aire? Sí, en el Universo, todo ha nacido en génesis, ¿cómo es que no podemos hallar el auténtico comienzo de nada?...

La curiosa antinomia estructural de un pasado que, por una parte, se impone invenciblemente a nuestra experiencia como habiendo debido formar una corriente subcontinua, y que, sin embargo, se disgrega no menos manifiestamente, bajo nuestra mirada, en una pila de planos fijados o discontinuos, a muchas buenas mentes les pareció largo tiempo que se oponía de modo decisivo a toda idea de una evolución generalizada de la Materia viviente e inanimada.

Ahora bien: para todo biólogo e historiador un poco despierto y alerta, es evidente ahora que la presunta contradicción, tan fuertemente objetada, entre estabilidad y fluidez en el discurrir de la Vida, no es sino un simple efecto de óptica, ligado a los caracteres intrínsecos de todo "comienzo" en el mundo de los fenómenos. Por naturaleza, cualquier fenómeno (sea individual, sea colectivo) constituye un acontecimiento relativamente corto; y en todos los casos se termina con la aparición de organismos débiles supeditados a un rápido desarrollo. Trátese de ontogénesis o de filogénesis, el embrión y el recién nacido representan un ser tomado a un tiempo en su máximo de variabilidad morfológica y en su mínimo de resistencia a las actuaciones destructoras de lo de dentro y de lo de fuera. En estas condiciones, ¿no es rigurosamente inevitable que, en un intervalo de Duración lo bastante grande como para que aparezca el desarrollo de un phylum animal o vegetal, desaparezcan automáticamente (por no haber afectado durante bastante tiempo a un número lo bastante crecido de individuos, reciamente consolidados en su estructura) las primeras fases de este phylum  (es decir, precisamente las más conectivas y las más plásticas?) Por el simple desgaste selectivo del Tiempo, el transcurso real, primitivo, de las cosas tiende, por sí mismo, a reducirse a una serie de máximos estabilizados. Al envejecer, las huellas de la Evolución se fijan y "se atomizan", de manera que todo parece surgir terminado ya ante nuestros ojos. He aquí la sencilla respuesta a muchas de las dificultades con que tropezamos en nuestra reconstrucción del Pasado.

En el caso de las ramas más antiguas del árbol de la Vida, podría tildársela, en rigor, y teniendo en cuenta la explicación antedicha, de cómoda escapatoria inventada por los transformistas como último remedio. Pero en el caso y en el interior de un grupo zoológico tan ciertamente evolutivo (y monofilético) como la Humanidad, ¿no reaparece la misma ley y se comporta exactamente del mismo modo? Es decir, ¿es que no somos tan incapaces de percibir el origen de los primeros Griegos, o de los primeros Chinos, como lo somos de percibir el de los Didelfos o de los Anfibios? Más aún, y como he repetido muchas veces: en el caso de principios indubitables, de los que fuimos testigos directos (automóviles, aviones, etc.), teneos la certeza de que si nuestros motores mecánicos se fosilizaran, nunca (¡a no ser que se desenterrase un museo!) los paleontólogos del futuro podrían sospechar, ni tampoco recuperar, los tipos rudimentarios que han precedido al perfeccionamiento de nuestros aparatos más acabados, más estandardizados y, por lo tanto, más abundantemente repartidos

 

Inevitable e invariablemente, al mismo tiempo que pone de relieve y hace surgir uno tras otro los grandes ritmo del Universo, la visión de lo Lejano temporal borra en ellos las huellas y los rasgos originales de su nacimiento. Lo mismo que la erosión, cuando trabaja sobre una depresión del terreno, va cavando poco a poco un valle allí donde primero sólo existió una pequeña grieta en el terreno, así también el trabajo de los siglos amplifica sin tregua, ante nuestros ojos, todo salto natural de crecimiento en cualquier campo de las cosas. Engrosar el Pasado, no es tan sólo sacudirlo ópticamente, y ponerlo en movimiento; es también reducirlo a hojillas, o "hipercuantificarlo". En paleontología, sin duda (para tomar tan sólo un caso particularmente sencillo), no cesa la terquedad de los investigadores (1),

1) Cfr. P. de Saint-Seine, "Les Fossiles au rendez-vous du Calcul", Etudes, noviembre de 1949.

merced al descubrimiento continuo de "tipos intermediarios", a veces sensacionales, con los que se van multiplicando los planos que se escalonan hasta perderse de vista a nuestra mirada entre el Presente y los horizontes más remotos de la Tierra. Pero entre estos planos, por apartados que se hallen, quedan grandes huecos, y es fuerza que existan siempre. No, sin duda, caprichosa deformación del paisaje, puesto que los vacíos cavados por "efecto del tiempo", en las series históricas, se hacían mayores cuando se trataba de movimientos más lentos y más antiguos, y con ello el relieve general de la perspectiva se halla rectificado y acentuado; pero se trata de lagunas, no obstante... en el Tiempo, como en el Espacio, el poder separador de nuestros instrumentos más perfeccionados no podría superar cierto límite, allende el cual se extenderá para siempre, para nuestro conocimiento, una zona de Indeterminado.

 

Por tanto (hecho paradójico), no de la observación del Pasado, sino de la observación del Presente, brota, al cabo, el estudio del mecanismo de los Orígenes. Investigación delicada y decepcionante en la medida en que muchas cosas (y precisamente las más revolucionarias, las más interiores y más amplias...) comienzan generalmente, en torno a nosotros, a nuestra vista, sin que de ello tengamos conciencia, sino demasiado tarde, y retrospectivamente. Pero investigación doblemente facilitada: sea por la anotación cada vez más detallada y mejor fijada en nuestros varios archivos de cuanto acontece en la faz de la Tierra; sea también (pero esto requeriría especial estudio) por el hecho de que, verosímilmente, no fue en otro tiempo, en los orígenes del Universo, cuando se produjeron, sino hacia adelante, por el lado del porvenir en formación, en donde se preparan, ante la mirada del naturalista y del físico, los acontecimientos en verdad reveladores de las especies y de las sociedades: los grandes comienzos.*

 

 *Comunicación al Congreso internacional de Filosofía de las Ciencias, celebrado en París del 17 all 22 de octubre de 1949. 

Etudes, diciembre de 1949.

 


 

Este texto complementa convenientemente otros razonamientos de Teilhard de Chardin en los que propone una explicación para lo que llama "la paradoja transformista", a saber, el hecho de que en el registro fósil las especies parezcan exhibir antes continuidad y fijismo que una evolución gradual, a lo largo de su existencia, unido al hecho de que las nuevas especies aparecen al parecer súbitamente y sin lazos visibles intermedios (o con "eslabones perdidos") entre ellas y las especies vecinas. Una paradoja que para algunos parecería contradecir la teoría de la Evolución, al menos en su formulación darwinista y gradualista, y favorecer cuanto menos un desarrollo por alteraciones bruscas o apariciones súbitas.

La explicación de Teilhard proviene de una larga experiencia como paleontólogo, y manifiesta una aguda conciencia de la manera en que la distorsión retrospectiva (o 'hindsight bias') contribuye a crear un determinado panorama de la historia biológica y una perspectiva particular sobre el origen de las especies. Esta perspectiva narrativística se puede cotejar ventajosamente con la de otro gran evolucionista-narrativista, Stephen Jay Gould, quien sin embargo no tenía en gran consideración la obra de Teilhard, o no le prestó suficiente atención.

Más sobre las ideas de Teilhard  y su relación con el evolucionismo de Darwin y de Stephen Jay Gould puede verse en este artículo que acabo de subir a SSRN, "La Paradoja Transformista y el Equilibrio Puntuado."

Examinamos las observaciones de Pierre Teilhard de Chardin sobre lo que él denomina "La paradoja transformista" subrayando cómo anticipa la célebre teoría evolucionista del "equilibrio puntuado" de Stephen Jay Gould y Niles Eldredge, teoría que supuso una revolución conceptual en la biología evolucionista y una revisión significativa del darwinismo. Teilhard de Chardin, frecuentemente menospreciado como biólogo evolucionista, entre otros por el propio Gould, razona sin embargo de modo certero y científicamente correcto sobre este punto, y ofrece una perspectiva sobre la evolución que es alternativa al darwinismo clásico, apoyándose en su amplia experiencia como paleontólogo.

Texto completo en SSRN: 

La Paradoja Transformista y el Equilibrio Puntuado 

https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=5386138

 


8 Pages Posted: Last revised: 10 Aug 2025

Jose Angel Garcia Landa

Universidad de Zaragoza

Date Written: November 05, 2021


English abstract:

The Transformist Paradox and Punctuated Equilibrium

This paper examines Pierre Teilhard de Chardin's observations on what he calls 'the Transformist paradox' emphasizing its kinship with the celebrated evolutionist theory of 'punctuated equilibrium' put forward by Stephen Jay Gould and Niles Eldredge, a theory which effected a conceptual revolution in evolutionary biology and a significant revision of darwinism. Teilhard de Chardin, often disregarded as an evolutionary biologist, among others by Gould himself, offers nonetheless an insightful an scientifically correct reasoning on this issue, and, based on his wide experience as a paleontologist, he provides a perspective on evolution which is an alternative to classical darwinism.

Keywords: Biology, Evolutionary biology, Evolutionism, Evolution, Punctuated equilibrium, Species, Origin of species, Teilhard de Chardin, Darwinism, Stephen J. Gould

Garcia Landa, Jose Angel, La Paradoja Transformista y el Equilibrio Puntuado (The Transformist Paradox and Punctuated Equilibrium) (November 05, 2021). Available at SSRN:  

         https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=5386138

 

 

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En Retrospection:

 

 


miércoles, 25 de junio de 2025

The Social Costs of Hindsight

Aquí  voy leyendo el interesantísimo libro de Daniel Kahneman Thinking, Fast and Slow. En el capítulo "The Illusion of Understanding" aparece este interesante pasaje sobre el hindsight bias, lo que yo he llamado la distorsión retrospectiva:

 

THE SOCIAL COSTS OF HINDSIGHT

The mind that makes up narratives about the past is a sense-making organ. When an unpredicted event occurs, we immediately adjust our view of the world to accomodate the surprise. Imagine yourself before a football game between two teams that have the same record of wins and losses. Now the game is over, and one team trashed the other. In your revised model of the world, the winning team is much stronger than the loser, and your view of the past as well as of the future has been altered by that new perception. Learning from surprises is a reasonable thing to do, but it can have some dangerous consequences.

A general limitation of the human mind is its imperfect ability to reconstruct past states of knowlede, or beliefs that have changed. Once you adopt a new view of the world (or any part of it), you immediately lose much of your ability to recall what you used to believe before your mind changed.

Many psychologists have studied what happens when people change their minds. Choosing a topic on which minds are not completely made up—say, the death penalty—the experimenter carefully measures people's attitudes. Next, the participants see or hear a persuasive pro or con message. Then the experimenter measures people's attitudes again; they usually are closer to the persuasive message hey were exposed to. Finally, the participants report the opinion they held beforehand. This task turns out to be surprisingly difficult. Asked to reconstruct their former beliefs, people retrieve their current ones instead—an instance of substitution—and many cannot believe that they ever felt differently.

Your inability to reconstruct past beliefs will inevitable cause you to underestimate the exten to which you were surprised by past events. Baruch Fischoff first demonstrated this "I-knew-it-all-along" efffect, or hindsight bias, when he was a student in Jerusalem. Together with Ruth Beyth (another of our students), Fischoff conducted a survey before President Richard Nixon visited China and Russia in 1972. The respondents assigned probabilities to fifteen possible outcomes of Nixon's diplomatic initiatives. Would Mao Zedong agree to meet with Nixon? Might the United States grant diplomatic recognition to China? After decades of enmity, could the United States and the Soviet Union agree on anything significant?

After Nixon's return from his travels, Fischoff and Beyth asked the same people to recall the probability that they had originally assigned to each of the fifteen possible outcomes. The results were clear. If an event had actually occurred, people exaggerated the probability that they had assigned to it earlier. If the possible event had not come to pass, the participants erroneously recalled that they had always considered it unlikely. Further experiments showed that people were driven to overstate the accuracy not only of their original predictions but also of those made by others. Similar results have been found for other events that gripped public attentions, such as the O. J. Simpson murder trial and the impeachment of President Bill Clinton. The tendency to revise the history of one's beliefs in light of what actually happened produces a robust cognitive illusion.

Hindsight bias has pernicious effects on the evaluations of decision makers. It leads observers to assess the quality of a decision not by whether the process was sound but by whether its outcome was good or bad. Consider a low-risk surgical intervention in which an unperdictable accident occurred that caused the patient's death. The jury will be prone to believe, after the fact, that the operation was actually risky and that the doctor who ordered it should have known better. This outcome bias makes it almost impossible to evaluate a decision properly—in terms of the beliefs that were reasonable when the decision was made.

Hindsight is especially unkind to decision makers who act as agents for others—physicians, financial advisers, third-base coaches, CEOs, social workers, diplomats, politicians. We are prone to blame decision makers for good decisions that worked out badly and to give them too little credit for successful moves that apppear obvious only after the fact. There is a clear outcome bias. When the outcomes are bad, the clients often blame their agents for not seeing the handwriting on the wall—forgetting that it was written in invisible ink that became legible only afterward. Actions that seemed prudent in foresight can look irresponsibly negligent in hindsight. Based on an actual legal case, students in California were asked whether the city of Duluth, Minnesota, should have shouldered the considerable cost of hiring a full-time bridge monitor to protect against the risk that debris might get caught and block the free flow of water. One group was shown only the evidence available at the time of the city's decision; 24% of these people felt that Duluth should take on the expense of hiring a flood monitor.  The second group was informed that debris had blocked the river, causing major flood damage; 56% of these people said the city should have hired the monitor, although they had been explicitly instructed no to let hindsight distort their judgment.

The worse the consequence, the greater the hindsight bias. In the case of a catastrophe, such as 9/11, we are especially ready to believe that the officials who failed to anticipate it were negligent or blind.  On July 10, 2001, the Central Intelligence Agency obtained information that al-Qaeda might be planning a major attack against the United States. George Tenet, director of the CIA, brought the information not to President George W. Bush but to National Security Adviser Condoleezza Rice. When the facts later emerged, Ben Bradlee, the legendary executive editor of The Washington Post, declared, "It seems to me elementary that if you've got the story that's going to dominate history you might as well go right to the president." But on July 10, no one knew—or could have known—that this tidbit of intelligence would turn out to dominate history.

Because adherence to standard operating procedures is difficult to second-guess, decision makers who expect to have their decisions scrutinized with hindsight are driven to bureaucratic solutions—and to an extreme reluctance to take risks. As malpractice litigation became more common, physicians changed their procedures in multiple ways: ordered more tests, referred more cases to specialists, applied conventional treatments even when they were unlikely to help. These actions protected the physicians more than they benefited the patients, creating the potential for conflicts of interest. Increased accountability is a mixed blessing.

Although hindsight and the outcome bias generally foster risk aversion, they also bring undeserved rewards to irresponsible risk seekers, such as a general or an entrepreneur who took a crazy gamble and won. Leaders who have been lucky are never punished for having taken too much risk. Instead, they are believed to have had the flair and foresight to anticipate success, and the sensible people who doubted them are seen in hindsight as mediocre, timid, and weak. A few lucky gambles can crown a reckless leader with a halo of prescience and boldness.



 


 

 


 




martes, 17 de junio de 2025

Cultural Evolution as Whig History

According to Daniel Dennett (From Bacteria to Bach and Back, p. 309):

 

We are indeed living in the age of intelligent design, and it goes back several millennia—as ar back as we have documentation. The builders of the pyramids knew what they were doing and had articulated goals and plans, which they understood and executed with precision, organizing thousands of human workers in a process not at all like termite castle construction: it relied on top-down control and an impressive level of comprehension. That is not to say that the pyramid builders didn't rely on a massive amount of know-how—memes—that had been refined and optimized by relatively mindless differential replication over earlier millennia. Every generation has a legacy of accumulated knowledge most of which has, by now, been practically confirmed in thousands of applications, including memorable failures by rebels who decided to buck tradition and try other methods and standards. While much of this hard-won knowledge has also been expressed, explained, analyzed, and rationalized in treatises on every imaginable topic, we shouldn't make the mistake of thinking that the authoers of those treatises were often the inventors or designers of the principles and practices they teach. In general, from Aristotle's day to the present, the explanations and justifications of our storehouse of general knowledge are a kind of Whig history, written by the victors, triumphantly explaining the discoveries and passing over the costly mistakes and misguided searches.



In Retrospection:




viernes, 9 de mayo de 2025

'Hindsight Bias' en 'Of Prophecies' de Francis Bacon

 

Un artículo que comenta el ensayo sobre las profecías de Francis Bacon, con atención a la consciencia que en él se manifiesta sobre la dinámica de la distorsión retrospectiva, la falacia cognitiva de naturaleza narrativa y perspectivística que se ha denominado en inglés 'hindsight bias'.

 

_____. "Hindsight Bias en 'Of Prophecies' de Francis Bacon." In García Landa, Vanity Fea 8 May 2012.*

         http://vanityfea.blogspot.com.es/2012/05/hindsight-bias-en-of-prophecies-de.html

         2012 DISCONTINUED 2025 – Online at the Internet Archive.*

         https://web.archive.org/web/20220331204347/http://vanityfea.blogspot.com/2012/05/hindsight-bias-en-of-prophecies-de.html

         2025

_____. "Hindsight Bias en 'Of Prophecies' de Francis Bacon." Net Sight de José Angel García Landa 25 Oct. 2022, 20 Jan. 2025.*

         http://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/hindsightbiasen.html

         2022

         http://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/hindsightbiasen.pdf

         2025





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