Mostrando entradas con la etiqueta Papas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Papas. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de junio de 2026

(Don't) Look UP

 


 Comentario que les pongo a El Toro TV:

El papa tuerce el morrete con las políticas de la muerte pero no llegó a pronunciar la palabra aborto, y es aplaudido por los abortistas en pleno. Y defiende la familia y el matrimonio y los hijos pero mantiene el celibato. Fomenta la migración pero la prohíbe ahí donde es jefe de Estado, en el Vaticano. Y luego le da la mano hasta a la etarra. El Papa viene a cubrir el expediente y a que todo siga como está, recordándonos que nuestros valores, y los suyos, deberían ser otros.

 

¿Qué futuro puede tener la sociedad si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental?

Vino el Papa a defender la vida humana (¿a oponerse al aborto?) y a ser aplaudido en pleno por los abortistas —y antiabortistas— con excepción de los catalanistas.

Y a darles la mano a todos, incluidos los etarras. 

Como bonita casualidad, nos vemos durante la visita del Papa la famosa película "Don't Look Up", supuestamente sobre nuestra inconsciencia y frivolidad capitalista ante el cambio climático, así la vendieron, y en realidad sobre nuestra frivolidad e inconsciencia ante la muerte. Que viene enfilada como un cometa.

¿Hay que mirarla, o no? La película dentro de la película tiene un mensaje ambiguo al respecto. Hay que mirar y no mirar. Todos somos algo ambivalentes al respecto.

Heidegger decía que hay que vivir para la muerte, y muchos otros lo han dicho a su manera. Hasta el papa lo dice a su manera, aunque el cristianismo (también a su manera) se niegue por principio a ver la muerte, puesto que somos inmortales.

De ahi quizá, de esta inevitable ambigüedad, que el Papa, hombre sin familia ni hijos, nos anime a formar familias, o que (a pesar del ecumenismo) nos anime a seguir al verdadero Dios y apartarnos de "otros ídolos"...

 

 

 

martes, 3 de junio de 2025

Retropost, 2005: Nuestro Estado aconfesional

Nuestro Estado aconfesional

¿Qué pinta nuestro Jefe de Estado y un montón de ministros en la misa inaugural del reinado del papa Benito Decimoséptimo? ¿No se supone que estamos en un Estado aconfesional? Esto es la manera que tienen los poderes fácticos de apoyarse unos a otros y dejar bien claro ante el populacho cuál es la realidad de las cosas. El Rey, a saludar al Papa, como debe hacer el monarca católico de una nación católica. Bochornoso. Seguro que no va con igual pompa y ceremonia a felicitar al cambio de presidencia de Agnostics International, suponiendo que existan. Las creencias de cada cual, allá se las ventile; pero como representantes de un Estado aconfesional, está muy mal diseñada la delegación española. Que envíen, si en el Concordato se estipula el envío de un representante, al subsecretario de Estado correspondiente para asuntos religiosos. Lo contrario es una tomadura de pelo al votante, y más en particular al de izquierdas.
Por cierto, que Benedicto XVI o XVII dijo que no gobernará con sus ideas, sino con las que le lleguen del Espíritu Santo. Claro, ahora es Papa y las ideas de Ratzinger deben ceder preeminencia a las del Santo Padre, porque Ratzinger no tenía acceso directo a la inspiración divina. Pero es de prever que el Espíritu Santo seguirá dictando ideas parecidas a las que ya dictaba a Juan Pablo Segundo (a quien le escribía los discursos y encíclicas Ratzinger). Por tanto, volveremos a oír las ideas de siempre, pero esta vez (otra vez) vendrán del Espíritu Santo. Quod erat demonstrandum. 
 

4 comentarios

José Ángel -

El Estado español es laico en el sentido del diccionario de "no tener órdenes religiosas", pues las que hay no son estatales. No es, de momento al menos, laicista. Entiendo lo que dices, foliaxtur, de la diferencia entre aconfesional y laico; sólo digo que a mi entender el catolicismo recibe un tratamiento de privilegio desproporcionado. Como digo, una delegación diplomática de menor rango hubiera sido más adecuada, y más constitucional también, creo yo.

folixastur -

COMO TU DICES ESPAÑA ES UN PAIS ACONFESIONAL PERO NO LAICO CREO QUE NO ES LO MISMO LAICOS SERAN LOS FRANCESES PERO EN ESPAÑA HOY POR HOY SOMOS ACONFESIONALES(leete la constitucion y el diccionario )

suigeneris -

Eso me recuerda a Bush con la biblia en la mano, decidiendo que iba a la santa cruzada de irak y afganistán, guiado por el librito.

joaquim -

En realidad, es un recurso autoritario tradicional decir que las ideas que uno pretende imponer a los demás no son propias, sino que vienen de Dios. Así se las legitima por encima de cualquier oposición "humana" posible, y se las hace incontestables e irrebatibles.

Otra muestra del cinismo que parece caracterizar a Nazinger.
 

sábado, 31 de mayo de 2025

Retropost, 2005: El papa Ratzinger

 

El papa Ratzinger

El arzobispo de Pamplona declara que "ahora tenemos que pensar que es una elección del Espíritu Santo y, con un acto de fe, creer que se ha manifestado así la voluntad de Cristo..." bla bla.... Qué remedio tener que pensar eso, si es lo que hemos decidido pensar en cualquier caso (– y si es que esta decisión tiene algo que ver con el pensamiento).

Claro que, sin embargo, Ratzinger...

- Es un hombre de gran solidez intelectual
(Pero cree en espíritus, en la Virgen María, cree que la gente tiene un alma indestructible, y cree en toda una parafernalia de cosas peregrinas y de poca solidez intelectual).

- Es un hombre muy humilde y discreto
(Pero se cree nada menos que el representante de Dios en la tierra. Ahí es nada. Eso es vanidad de oficio, y fea fea...)

- Es un hombre conservador
(Nos advierte Ratzinger contra el peligro del pensamiento moderno, que pretende «reducir los contenidos cristianos a un discurso simbólico, no atribuirles más verdad que la de los mitos de la historia de las religiones, y mirarlos como un modo más de experiencia religiosa, que debe considerarse humildemente al lado de los demás». Esta humildad también estaría fuera de lugar para Ratzinger. En todo caso, este pensamiento ilustrado actual no lo quiere conservar Ratzinger).

Si preguntamos a Google "¿Existe el infierno, Ratzinger?" nos contesta:

"A algunos, que no han estudiado a fondo la Religión, les parece que siendo Dios misericordioso no va a mandarnos a un castigo eterno. Sin embargo, que el infierno es eterno es dogma de fe." - Cardenal RATZINGER: Escatología, lll, 7, 1. Ed. Herder (Barcelona, 1980).

Nada de esto es noticia, claro. Y sin embargo la imagen de Ratzinger vestido de Papa produce, en cierto modo, la misma sensación que la de Ian McKellen-Ricardo de Gloster, saliendo coronado como rey Ricardo III en la película de Richard Loncraine.

(Addenda: La izquierda eclesiástica y social está alterada por el nombramiento de Ratzinger, como si no creyesen en eso de la inspiración del Espíritu Santo. Algunos disentimos; pongo en Por la boca muere el pez este comentario:

"Nada, nada, las cuentas claras y el chocolate espeso. Igual alguien creía que el Papa iba a dejar de ser papista, o que iba a abogar por el relativismo, o decir que 'eso del Espíritu Santo y del infierno son meros símbolos, vamos, la mitología local pero que otra serviría igual, o que lo de los gays, vaya, teniendo en cuenta que hay tantos en la Iglesia, pues vamos a ver si lo revisamos, y las monjas que digan misa'... pero bueno, ¿dónde se han creído que estamos? El Papa, a defender la ortodoxia, que para eso está. Y a quien no le guste, es un protestante, si acaso no es un ateo").

 

 

2 comentarios

José Ángel -

Claro, la solidez intelectual de Ratzinger es para mí endeble de base; la mía es para él lo mismo. Hay que elegir, por narices, entre creer (a), o (b), o (c) - (pero qué digo, hay que creer (a) por narices, y nada más) o creer lo que tenemos delante. Que nos morimos. Si a eso hay una addenda, pues yo propongo otra más: que la paz celestial y el montaje del cielo y el infierno se verá interrumpido súbitamente, pocos minutos después del Juicio Final, por el Dios Detrás de Dios del que hablaba Borges. Y de ése, Dios no sabe nada, porque lo han programado para que no sepa nada. Esto también es intelectualmente sólido, al menos tanto como las propuestas de Ratzinger.

Luis Muiño -

Pues te advierto, hablando acerca de "la solidez intelectual", que mis amigos postmodernos utilizan a Ratzinger como un argumento ideológico. Porque cada vez que alguien habla en contra del relativismo ético le dicen: "tus argumentos son los mismos que los de Ratzinger" (tiene unos cuantos escritos sobre el tema). Y nos desarman.

 

sábado, 24 de mayo de 2025

Retropost, 2005: Cosas de religión

 

Cosas de religión

Parece que hoy toca escribir uno de esos artículos modish, relacionados con las cosas de este mundo, y no con la serena inmanencia del blog centrado en sí mismo. Se ha muerto el Papa, cuyo pontificado ha durado unas 250 veces más que el pontificado inmediatamente anterior. Descanse en paz, es una frase benevolente, que dice más sobre la disposición de quien la pronuncia que sobre sus creencias, y por supuesto sobre la realidad. Si alguien descansa, todos descansamos, descontando los debates y menciones que se hagan póstumamente sobre la fama de uno (si la vida ulterior es la fama póstuma, el Papa no descansa en paz, ni descansará en muchos días). Pero no, centrándonos no en "el Papa como gran hombre" o como "una figura política de primer rango", o como "promotor de la tolerancia y el ecumenismo etc. etc." o como "enemigo de los derechos civiles de los homosexuales" o de "la ordenación de las mujeres", etc. etc. y yendo a la raíz del asunto...

El Papa es el Vicario de Cristo, es decir un cargo imaginario, fundado en una ilusión colectiva sostenida por algunos convencidos, algunos interesados y muchos indiferentes que simplemente siguen el juego. En puridad, ninguno de ellos tiene derecho (intelectualmente hablando) a considerar que es una mala noticia la muerte del Papa, ni de ninguna otra persona, puesto que la muerte es la puerta de una vida mejor: sólo los ateos, quienes creen que la vida humana es limitada, contingente, frágil, tienen derecho intelectual a lamentar la muerte de nadie (las emociones incontenibles van por otro lado, claro). También pueden lamentarse, con coherencia intelectual, los que creen que el difunto va a ir al infierno. En realidad, todos sabemos a un nivel u otro que la vida humana es limitada, contingente, y frágil, y que termina (salvo en lo referente al recuerdo) con la muerte; todos sabemos que "la muerte es el peor enemigo del hombre" como decía el obispo de Castellón, y que la palabrería sobre el más allá y la vida eterna nunca suena más falsa que cuando se está despidiendo a un difunto. Pero hay cabezas, muchas al parecer (la mía no), que necesitan negar la evidencia, aunque sea de boquilla, o repetir fórmulas tradicionales para consolarse, o porque se sienten observados por los demás. Cuántos leen este soneto de Quevedo y a continuación le añaden el estrambote de la vida eterna, como si pudiese unirse semejante coletilla a semejante soneto:

Vivir es caminar breve jornada
y muerte viva es, Lico, nuestra vida,
ayer al frágil cuerpo amanecida,
cada instante en el cuerpo sepultada:
nada, que, siendo, es poco, y será nada
en poco tiempo, que ambiciosa olvida,
pues, de la vanidad mal persuadida,
anhela duración, tierra animada.
Llevada de engañoso pensamiento
y de esperanza burladora y ciega,
tropezará en el mismo monumento,
como el que, divertido, el mar navega,
y, sin moverse, vuela con el viento,
y antes que piense en acercarse, llega.

La autoridad o valor intelectual del Papa reposa, en suma, en tanto que es el Papa y no un moralista más (con sus aciertos y sus errores), en una gigantesca ficción, un engaño colectivo, autoengaño en la mayoría de los casos, que desde luego no es el más edificante de los espectáculos intelectuales que ha dado el ser humano. Tampoco el peor, claro: es meramente triste y patético. Toda la hojarasca de instituciones, actividades periféricas, rituales, misiones, políticas, colegios concertados, asignaturas obligatorias, etc. que rodean el fenómeno religioso tienen la utilidad de distraer la mente del creyente y atarla a cosas de este mundo. Así puede apartarse la vista con alivio y dejar de lado las endeblísimas certidumbres sobre las cuales había de apoyarse toda este gigantesco complejo de acciones, en lugar de examinar esos fundamentos con honestidad y coherencia.

Yo no sé si el Papa creía en el valor sustancial de todo lo que predicaba la Iglesia: del valor intercesor de la Virgen María, del Purgatorio, de la resurrección de los cuerpos, de las jerarquías angélicas, la Creación de Adán y Eva, etc. (Tan patético como sostener la literalidad de todo esto es la laxitud con la que se pasan a considerar algunos elementos como meramente simbólicos, mientras se sigue defendiendo a capa y espada la literalidad de otros elementos). Aunque parece que cada cabeza necesita tener alguna neurona que le patine, siempre es intelectualmente alarmante que alguien crea realmente en alguna de estas cosas– y sólo como maniobra de reacción cuasi-histérica, o como manipulación deliberada y deshonesta, puede proclamarse que se cree en el conjunto del paquete. Es grande la responsabilidad intelectual –la abyección intelectual, por decirlo más claro– de quien se hace garante máximo de la certidumbre de la doctrina cristiana. Claro que... centrémonos en la periferia, en la moral cimentada sobre esa base, en las asignaturas evaluables, por favor, en el valor psicoterapéutico de la fe, en el ecumenismo... mejor no menear el problema de lo que es cierto y lo que no. O en quién será el próximo valedor último de la gigantesca farsa intelectual del catolicismo.

¿Que por qué digo todo esto, si en cierto modo es obvio? Pues porque se dice muy poco, a pesar de lo obvio que es. Y (lo dijo Friedrich Dürrenmatt) mal van las cosas cuando se hace necesario explicar lo obvio.

Por otra parte, ahora me asaltan dudas sobre la certidumbre de mis creencias. Como dijo Pilatos, "¿Qué es la verdad?"... (¿Nadie me responde? ¡SÍ!–Cientos de millones de personas no pueden estar equivocados.)

Qué es la verdad

 

1 comentario

suigeneris -

Estoy contigo. Amén.

 

Rolling Thunder Revue @ Mobile&Austin