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jueves, 16 de julio de 2026

Retropost, 2006: Las Vírgenes Vigilantes

 

Las Vírgenes Vigilantes

A mí me da mal rollo hablar por teléfono. Así que no comparto la opinión de Proust, que hace un siglo, en 1907, decía en Le Figaro que leemos sólo porque no podemos estar siempre telefoneando a "l'amie à qui nous avions le désir de parler". Hoy, con la sobreabundancia de medios, sabemos que el obstáculo no es telefónico, sino que está dentro de nosotros mismos, o de nuestras relaciones. No queremos la presencia inmediata e ininterrumpida; creamos ficciones de interrupción.

Hillis Miller (Speech Acts in Literature 186ss) ve en ese texto y su versión revisada en "El camino de Guermantes" "one of the earliest profound considerations of the effects of new electronic communications media on human life". Efectos que vienen del propio medio, más allá de lo que se diga en concreto a través suyo.

Los medios electrónicos reproducen la voz, la imagen, la presencia, pero es presencia de los demás como ausencia lo que obtenemos a través de ellos.

"Una manera espectacular e inquietante en que el teléfono disuelve los límites y trae lo exterior adentro es transportando lo distante y dándole una cercanía fantasmagórica y espúrea. Tan pronto como pasa la llamada, esperamos con los oídos pegados al aparato escuchando un oscuro espacio aural, como la "ombre" que esconde a la otra persona, un espacio umbrío lleno de espectros" (190-91)

Y por fin, la voz: es ella, dice Proust, "Mais comme elle est loin!"

La cercanía artificial del teléfono es una invención contranatural de la tecnología, "lo que oímos es una clase de voz que nunca oiríamos en la comunicación cara a cara. Acerca lo distante, pero lo acerca como distante" (Hillis Miller 191).

Esa distancia es, pues, intrínseca al medio. Pero es más: la alienación comunicativa del medio se personifica, en la persona de la Operadora. A Proust le interrumpen las confidencias por teléfono cuando se pone íntimo las operadoras, las Vírgenes Vigilantes que dicen de repente "J'écoute!" cuando está en medio de una conversación.

Para interrupción e irrupción, cuando suena un teléfono a las doce de la noche, o la una. Aunque no haya muerto nadie, es la llamada de la muerte. Algo así decía Avital Ronell en The Telephone Book.

Las operadoras, con su irrupción en la conversación de Marcel, interrumpen la ilusión de que es posible a través de los medios la comunicación íntima y privada. Esta reciprocidad perfecta y utópica, dice Hillis Miller, sería una transgresión de la ley que dice que cada subjetividad permanece en soledad aun cuando sean promiscuamente expuestos los signos externos que emite. Las operadoras nos vigilan, y pueden además interrumpir la comunicación.

"Las operadoras de Proust llegan a saberlo todo sobre nosotros. Son omniscientes además de todopoderosas. Uno de los temores más extendidos sobre Internet hoy es que supone que todo lo más secreto y privado de nosotros se volverá del dominio público" (190).

Las Vírgenes Vigilantes se han vuelto, como Dios, más secretas e inescrutables. Quizá hasta las llevemos dentro también.

Otro aspecto de los medios para Proust y Hillis Miller es que nos perspectivizan, modulan nuestra voz, la muestran desde otro ángulo, revelan nuevos aspectos de nuestro ser. Así inestabilizan al yo, que no era tanto yo como el reflejo de una cultura de la letra manuscrita o impresa. La nueva escritura de la voz hace que sonemos distintos, y que seamos distintos quizá.

These projections seem to many people still today more shifting and unstable, more openly artificial, more "constructed" and "virtual" than, let us say, the self communicated in a love letter" (Speech Acts in Literature 194).

Somos lo que el medio nos hace, y, a medida que nuestra comunicación está más y más mediatizada por ellos, nuestra "presencia auténtica", ITF, se convierte en una modalidad mediática más. Según la vieja hipótesis sobre el yo auténtico ahora descartada,

aunque la verdad única e inequívoca sobre los sentimientos de Françoise pueda quedar eternamente oculta, sigue existiendo en la "sombra" más allá de los signos que ella hace abiertamente. La experiencia telefónica de Marcel señala hacia una hipótesis diferente e incluso más inquietante, a saber que es posible que el yo sea creado, realizativamente, por el medio en el que se expresa. (Speech Acts in Literature 194)

Who speaks now?

Una última cuestión sugiere el teléfono a Marcel, aún más inquietante

"Es la manera en que hablar con alguien por teléfono es una premonición de la muerte de esa persona. La voz del teléfono no es únicamente [para Proust] la de una abuela suya diferente. Es la voz de alquien que ya está virtualmente muerta". (195)

Hacia 1900, el teléfono tenía un aura de psicofonía, de comunicación con los muertos. Luego la radio, y las grabaciones primitivas: la dificultad del sonido, las interferencias, hacían oir lo que parecía voces esquivas, a la vez ausentes y presentes: asociadas con la muerte. Hoy han quedado esos ecos para los programas de radio de madrugada, donde la explotación del propio medio, y la hora, les dan todavía un aire inquietante para algunos. A esas horas somos vulnerables a la sugestión de la verdad. Que, al final, nuestro ITF desaparecerá. Quizá queden nuestras grabaciones, nuestros escritos, nuestra versión "inauténtica" modulada por los medios. Psicofonías. Para Marcel, para Hillis Miller, esa fantasmagoría del medio infecta también nuestra presencia real, y la hace aparecer ya como una aparición fantasmal, bajo la vigilancia oculta de las siniestras Vírgenes. El teléfono puede sonar en cualquier momento.



lunes, 13 de julio de 2026

Retropost, 2006: A la recherche

 

A la recherche

A la recherche

Ayer tras la manifestación me pasé por la FNAC, por la sección de literatura francesa, a ver qué recuerdos me traía, y me hice con un libro que me pienso leer este verano, y hasta he prometido regalarlo: Suite française, de Irène Nemirovsky. Pero se habían llevado el último ejemplar de la primera edición que había el otro día... grr... un recordatorio más de que hay que actuar impulsivamente, seize the day.

También, en busca del tiempo perdido, aunque no lo encontré, compré À la recherche du temps perdu, en un volumen sólo, me llamó la atención, 2403 páginas. También ayer, más experiencias proustianas, leía en Speech Acts in Literature:

En cualquier caso comprendí la imposibilidad de saber de manera cierta y directa si Françoise me amaba o me aborrecía. Y así fue ella la primera que me dio la idea de que, al contrario de lo que yo había pensado, una persona no se presenta inmóvil y clara ante nuestros ojos con sus méritos, sus defectos, sus planes, sus intenciones para con nosotros (como un jardín al que miramos a través de una verja con todos sus límites extendidos ante nosotros), sino que es una sombra que nunca podemos penetrar, de la cual no puede haber conocimiento directo, sobre la cual formamos múltiples creencias, basadas en palabras y a veces en acciones, que no pueden darnos, ni las unas ni las otras, más que información insuficiente y en última instancia contradictoria – una sombra tras la cual podemos imaginar, con la misma justificación, que arde la llama del odio o la del amor.

O, sospecha más terrible, y más plausible, que quizá no arda ninguna llama: la llama apagada de la indiferencia.

También me compré un disco de tangos de Calamaro, Tinta roja. Y esta noche estaré por el concierto de Noa. Vamos a Noa-Noa.

Algunas fotos nuevas.

domingo, 7 de junio de 2026

Céleste y Proust

Otro cómic sobre Proust, y no es EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO: 

Santaolalla, Susana. "Cloe Cruchaudet y Celeste y Proust." Audio. Libros de Arena 18 July 2024.*

https://www.rtve.es/play/audios/libros-de-arena/libros-arena-cloe-cruchaudet-celeste-proust/16181091/

         2026


 

lunes, 13 de abril de 2026

Retropost, 2006: Ephemera et aeterna

 

Ephemera et aeterna

Ephemera et aeterna

Hoy Samuel Beckett cumpliría (o cumple, según se mire) cien años, pues nació un 13 de abril de 1906 (viernes y 13: Viernes Santo, para más inri). Otro que opinaría que "April is the cruellest month" - aunque algunos, por ejemplo su partida de nacimiento, se empeñen en decir que nació el 13 de mayo. Soy más bien averso a las efemérides, sobre todo las referidas a nuestra efímera existencia, pero en esta ocasión casi me tienta poner un post al respecto, muy del propio Beckett, con una temática de conmemoración / expiación muy a tono con el día y la Semana Santa. Beckett habla de sí mismo, haciendo ver que habla de Proust. La crítica es también un autorretrato espiritual.

"El hombre — escribe Proust — no es un edificio susceptible de admitir adiciones a sus superficies sino un árbol cuyo tronco y follaje son la expresión de una savia interior." Estamos solos. No podemos conocer ni podemos ser conocidos. "El hombre es una criatura que no puede ir más lejos de sí mismo, que no conoce a nadie sino a sí, y si afirma lo contrario, miente."

Aquí, como siempre, Proust es totalmente ajeno a cualquier consideración moral. Lo bueno y lo malo no existen en Proust ni en su mundo. (Excepto, quizás, en aquellos pasajes que se refieren a la guerra, en los que por un momento deja de ser un artista y levanta su voz con la plebe, multitud, chusma, canaille). La Tragedia no tiene nada que ver con la justicia humana. La tragedia es la expresión de una expiación, pero no de la miserable expiación de una violación codificada de las disposiciones locales, impuestas por los bribones a los imbéciles. La figura trágica representa la expiación del pecado original, del pecado eterno y originario, el suyo propio y el de todos sus socii malorum, el pecado de haber nacido.

Pues el delito mayor

Del hombre es haber nacido.

(Samuel Beckett, Proust, 1931)

 

En cierto sentido, Beckett expió ese delito (¿imaginario?) el 22 de diciembre de 1989 (otro viernes: no pudo llegar a Navidad). En otro sentido, claro, seguirá expiándolo por toda la eternidad. No engendró a nadie, sólo a sus obras.

El Padre, el Hijo, y el Golem

sábado, 31 de mayo de 2025

The Winter Walk at Noon

Un pasaje de The Task, de William Cowper (Libro VI), en el que vemos en acción la memoria involuntaria proustiana más de cien años antes. Bueno, a mí por lo menos me ha recordado esto a Proust tanto como las madalenas mojadas en té. Hace sonar campanitas. Es el principio de "The Winter Walk at Noon".


The Winter Walk at Noon

There is in souls a sympathy with sounds,

And as the mind is pitch'd the ear is pleased

With melting airs or martial, brisk or grave;

Some chord in unison with what we hear

Is touch'd within us, and the heart replies.

How soft the music of those village bells,

Falling at intervals upon the ear

In cadence sweet, now dying all away,

Now pealing loud again, and louder still,

Clear and sonorous, as the gale comes on?

With easy force it opens all the cells 

Where Mem'ry slept. Wherever I have heard

A kindred melody, the scene recurs,

And with it all its pleasures and its pains.

Such comprehensive views the spirit takes,

That in a few short moments I retrace 

(As in a map the voyager his course)

The windings of my way through many years,

Short as in retrospect the journey seems,

It seemn's not always short; the rugged path,

And prospect oft, so dreary and forlorn,

Moved many a sigh at its disheart'ning length.

Yet feeling present evils, while the past

Faintly impress the mind, or not at all,

How readily we with time spent revoked,

That we might try the ground again where once

(Through inexperience, as we now perceive)

We miss'd that happiness we might have found!



jueves, 1 de mayo de 2025

Retroposting

Como me tienen cabreado con la eliminación de mi blog (http://vanityfea.blogspot.com) vuelvo a la carga recuperando aquí (en https://blogdenotasvanityfea.blogspot.com) los contenidos antiguos del que empezó siendo mi Blog de Notas, allá por 2004. Alojado en la Universidad de Zaragoza, hasta que ésta decidió eliminarlo o prohibirlo. Como si fuesen Google o Blogger, imperson, Me había abierto ya, empero, un duplicado en Blogia, y pronto otro en Blogger. Pero estoy viendo que por mucho que te dupliques o multipliques, los Eliminadores de Contenido lo eliminan más rápido de lo que tú puedes ponerlo.

Empezaremos el plan de Restauración del Antiguo Régimen colgando cada día un mes de entradas, hasta que nos alcancemos hace veinte años. Yo como Proust, siempre en busca del tiempo perdido. De hecho, acabo de terminarme esta novela o lo que sea, y lo primero que he hecho ha sido volver a empezarla.

Allá que vamos pues.

Yira, yira (6)

  Yira, yira (6): pic.twitter.com/1M9u9uCBLE — JoséAngelGarcíaLanda (@JoseAngelGLanda) August 28, 2026