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viernes, 28 de agosto de 2026

Retropost, 2006: La Venus del Espejo (Reflexiones)

 

La Venus del Espejo (Reflexiones)


(Lunes 28 de agosto de 2006)

Sale la Venus del Espejo en el Muy Interesante que se ha comprado Álvaro, y así volvemos a hablar de ella. El cuadro es un caso de reflexividad divertido, en el que la mirada duda entre la atracción irresistible del cuerpo desnudo y la quizá todavía más irresistible de la imagen dentro de la imagen, sumada al deseo de ver el rostro oculto—quizá sea esa batalla entre dos tipos de deseo visual el tema estructural más central al cuadro. El otro día decíamos que es extraño cómo el reflejo que aparece en el espejo que le enseña Cupido no parece corresponderse, por el ángulo de orientación, con el de la cara de Venus. La explicación más sencilla es (bueno, al margen de ignorar el hecho por no menoscabar a Velázquez, que es lo que suelen hacer los críticos de arte—así, el Muy Interesante sólo dice que es un juego de espejo "de una especial delicadeza") argumentar que Velázquez se equivocó, y que calculó mal. O, siendo generosos, que torció deliberadamente el reflejo del espejo para permitir al espectador ver la cara de Venus, algo que no permiten las leyes de la física, pero sí las de la pintura. (¿Por qué no entonces orientar el espejo de otra manera? ¿Precisamente para enfatizar esa divergencia de ángulo entre lo pintado y lo reflejado?). Pero hay más. La cara que se refleja tampoco parece ser la de la Venus que mira: ni por el corte de cara, ni por el peinado, ni por el rojo de las mejillas, ni por la luz, ni por la orientación del reflejo, como digo... Vamos, que es otra cara, una cara que desde luego desmerece del culo que vemos. Podría interpretarse que es el reflejo de una sirvienta que está mirando el cuadro (¿ars ancilla naturae?). Y sin embargo también es Venus, porque apoya la cabeza en la mano como ella, y se reflejan los paños de la cama en la que está tumbada. ¿Hizo Velázquez un reflejo imposible, una mezcla entre el reflejo de Venus y (mediante una hábil distorsión del ángulo de reflexión y del rostro) el reflejo de la dama bastante más coloradota y normalucha que iba a contemplar el cuadro? El ángulo del espejo bien podría reflejar al espectador, más que a Venus. Sabemos que Velázquez apreciaba los juegos de espejos en la pintura, por Las Meninas. Allí sí que parece incluir al espectador hipotético (los reyes) dentro del cuadro (dejándonos a la vez con la duda de qué cuadro pinta el pintor, seguramente este mismo...). ¿Podríamos suponer un juego de ideas más complejo en esta reflexión imperfecta? La broma podría ser que mientras muchas damas se miran al espejo y creen ver a Venus, Venus se mira al espejo y parece ver una dama vulgaris... O, otro tipo de broma pictórica: en un cuadro, un espejo no es un espejo, es un trozo de cuadro, o sea, un cuadro. Quizá lo que Cupido le muestra a Venus no es un espejo, sino un retrato. O algo imposible, algo que sólo puede existir en pintura, una imagen entre espejo y cuadro, entre Venus y espectadora, algo que no se puede reflejar porque sólo se puede pintar... un ejercicio reflexivo sobre la pintura. Siguiendo la ley de que algo debe construirse antes de desconstruirse, parece difícil creer que Velázquez pudiese realizar todas estas reflexiones. Aunque tantas cosas nacieron ya desconstruidas... Habrá que ver qué dice al respecto Julián Gallego en El cuadro dentro del cuadro.

lunes, 17 de agosto de 2026

Notes on Metafiction

An audio on reflexive literature, self-conscious narratives, and metafictions:

_____. "Notes on Metafiction." AI podcast on José Angel García Landa's paper. Academia 17 Aug. 2026.*

         https://www.academia.edu/9448503/


 

sábado, 25 de julio de 2026

Notas sobre reflexividad y retroprospección en la 'Fenomenología del Espíritu'

_____. "Notas sobre reflexividad y retroprospección en la Fenomenología del Espíritu." Knowledge Commons Works 25 July 2026.*

         https://doi.org/10.17613/9hkzm-n8x38

https://works.hcommons.org/records/9hkzm-n8x38

         2026


Este artículo propone una lectura de diversas secciones de la Fenomenología del Espíritu de G. W. F. Hegel (1807), una crucial contribución a la dialéctica, desde el punto de vista del interés actual por la dinámica narrativa, la retrospección y la reflexividad, partiendo de la narratología y la contemporánea hermeneútica de la cultura. Mostramos cómo la obra de Hegel manifiesta una poderosa capacidad de preparar y anticipar importantes desarrollos que se dieron en el siglo XX en campos tales como el análisis fenomenológico, la desconstrucción de la presencia, y la aplicación de la crítica dialéctica a actitudes sociales o discursos dominantes. Entre los temas tratados se encuentran la perspectiva dialéctica que anima la obra, y su noción de saber absoluto; la fenomenología de la percepción; la crítica de los enfoques naturalistas a la psicología o a la religión; la naturaleza de la Ilustración; la hermenéutica de la sospecha; la dramaturgia de la interacción social; la ironía; los roles comunicativos y la figura del autor implícito; la apropiación ideológica; la dialéctica del amo y del esclavo; y el perspectivismo filosófico. Todas ellas son cuestiones a relacionar con nuestro persistente interés por la hermenéutica de la retrospección.
 
También aquí: 

_____. "Notas sobre reflexividad y retroprospección en La Fenomenología del Espíritu." Net Sight de José Angel García Landa 4 Jan. 2023.*

         https://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/NotasFenomenologia.pdf

         2023

 

—With an English abstract and more links:

 

_____. "Notas sobre reflexividad y retroprospección en la Fenomenología del Espíritu." In García Landa, Vanity Fea 20 May 2014.*

         http://vanityfea.blogspot.com.es/2014/05/notas-sobre-reflexividad-y.html

         2014

 


domingo, 31 de mayo de 2026

Retropost, 2006: La mort en direct

 

La mort en direct

 

        Poursuivant une vieille obsession avec la focalisation, avec The Lady of the Lake et, oui, avec la mort en direct, j’ai déniché ce film de Bertrand Tavernier (1980) que j’avais raté à l’époque. D’après la présentation du DVD, "c’est l’histoire d’un homme, Roddy, qui a une caméra greffée dans le cerveau et qui filme donc tout ce qu’il regarde. C’est l’histoire d’une femme, Katherine Mortenhoe, qui s’enfuit pour ’mourir libre’. Voulant échapper aux médias, en l’occurrence une émission de télévision, elle ne sait pas qu’elle est aidée dans sa fuite par celui qui la filme . . . "

 

            On voit bien que c’est un film qui anticipe certains des développements les plus intéressants de la métafiction cinématographique contemporaine: l’envahissement de la réalité par les médias, l’usage réflexif de la trash-TV et l’ambivalence de l’image reçue par le spectateur, dont on ne sait pas au juste à l’occasion s’il s’agit d’un signal interne au film ou bien de l’image extradiégétique, avec de belles possibilités d’ambiguité. Ce n’est pas dire que Tavernier les exploite à fond, mais il y a là certainement bien d’éléments intéressants pour nous qui sommes friands de la virtualisation de la réalité par les médias. On trouve de belles idées qui pourraient aboutir à des directions telles que The Truman Show, ou bien eXistenz, ou encore Matrix. 

 

            Ceci dit, il y a bien d’éléments absurdes dans le script, à commencer (ou finir) par la mort de l’héroïne. Y avait pas de quoi mourir et puis Romy Schneider, magnifique, n’arrive cependant pas à jouer la mourante, plutôt l’élégance dans la mort. Hélàs, elle allait mieux faire bientôt… c’est presque la mort en direct de ce point de vue, il y a des scènes un peu uncanny si l’on pense à Romy Schneider, bientôt suicide dans le film et dans la vie, en train de recevoir d’un docteur la fausse nouvelle, "Vous allez mourir", sous le regard des espions derrière le faux miroir, et derrière les faux yeux, et derrière l’écran… nous mêmes.

 

            Il y a à craindre, aussi, que beaucoup de spectateurs trouveront à peine supportable le choix initial de présenter un hypothétique futur où "l’on ne meurt plus comme avant" sous l’habit d’un présent complètement plat, sans aucune concession au look sci-fi. Surtout lorsque ce présent-là devient un rétro-futur, vu un quart de siècle après… et, est-ce vrai que les gens s’habillaient et se peignaient ainsi en 1980? C’est bel et bien les seventies, ou encore les sixties.

 

            Pour Harvey Keitel, c’est une expérience transformatrice que de jouer la caméra vivante dans cette charade, et il reviendra (comme Catherine) au passé, à sa première femme. Mais Romy choisit la mort plutôt que de vivre sous l’oeil de la caméra. Hélàs, il faut bien s’y habituer, bientôt on aura tous une webcam sous la paupière, ou devant elle.

 

 

        La Mort en Direct. Dir. and coprod. by Bertrand Tavernier. Written by David Rayfiel and Bertrand Tavernier. Cast: Romy Schneider, Harvey Keitel, Harry Dean Stanton, Thérèse Liotard, Caroline Langrishe, William Russel, Vadim Glowna, Eva Maria Mbinere, Bertrand Wicki, Max von Sydow. Photog. Pierre William Glenn. Sound by Michel Desrois. Sets by Tony Pratt and Bern Lepel. Costumes by Judy Moorcroft. Ed. Armand Psenny and Michael Ellis. Music by Antoine Duhamel. Prod. des. Louis Wipf. Exec. prod. Jean Serge Breton. Selta Films / Little Bear / Sarra Films / Gaumont / Antenne 2 / TV 14 Munich, 1980. DVD. StudioCanal, 2005.*

 

 

Caché

 

3 comentarios

JoseAngel -

Ah, y juro que no ponía el post por lo de la pobre Rocío Jurado, aunque se ha hablado de asuntos parecidos estos días al hilo de su muerte: aquello de "si amanece y ves que estoy desnuda 7 cúbreme, cúbreme, cúbreme" tiene un tercer sentido obsceno relativo a las exclusivas de paparazzis.

JoseAngel -

Pues sí. Aunque si van a por la pela, aquí van daos, me parece...

Fer -

Qué curioso! Pones un post en francés y me empiezan a aparecer anuncios de los de Google en francés en tu página. Qué listo es Google!
"Afficher des annonces sur :"
Más datos sobre el tema:
http://navegante2.elmundo.es/navegante/gadgetoblog.html

 

sábado, 25 de abril de 2026

Theory of Reflexive Fiction

A new podcast on one of my papers. The question is, is it really new? Is it dormant in some remote server for years, before it is activated. Or is it like trees falling in the forest, does it exist at all if nobody hears it?

_____. "Theory of Reflexive Fiction." AI podcast on José Angel García Landa's paper. Academia 25 April 2026.*

         https://www.academia.edu/1256939/

2026

Qué tormentos, qué horas esperando al lado del teléfono mientras escribía esto. Poco se trasluce ahí de eso. En el servidor de la universidad lleva el texto varios años, y ahí seguirá hasta que alguien apriete la tecla fatídica.

https://personal.unizar.es/garciala/publicaciones/reflexive.html  

 

 


 

domingo, 15 de febrero de 2026

Retropost, 2006: La Universidad al servicio de la sociedad

 

La Universidad al servicio de la sociedad

O la universidad en peligro. Extraigo este párrafo de un artículo, "El carácter más esencial de las universidades en peligro." Internacional de la Educación, Mundos de la Educación, Nº 17, Enero-Febrero 2006.

"El carácter más esencial de las universidades y de la educación superior se encuentra en peligro", señaló Paul Bennett del sindicato británico NATFHE. Entre los ataques más frecuentes se encuentran la precarización y la dependencia cada vez mayor de personal con contratos temporales, combinada con el deterioro del libre ejercicio de la profesión; la comercialización de la educación superior y la investigación, la subordinación a intereses corporativos y al crecimiento del sector privado y la dependencia de las tasas estudiantiles, incluidas las tasas diferenciales; el debilitamiento de los sistemas de negociación colectiva y de los sindicatos; el gerencialismo y la aplicación de la medición cuantitativa del rendimiento y los resultados, lo que lleva a ejercer presiones en aras de la conformidad y la lealtad institucional; además de las intervenciones políticas y religiosas. "Estas tendencias, analizadas en conjunto, amenazan con minar las investigaciones y los análisis independientes y sirven para generar una cultura de la autocensura", concluyeron los participantes de la conferencia de la IE."

A quien le interese o preocupe esta deriva y súbito interés de la sociedad en reformar la universidad y hacerla "socialmente rentable" (¿o era "económicamente rentable?") le interesará marcar entre sus favoritos muy favoritos el sitio web de donde he sacado este artículo, Fírgoa: Universidade Pública (7 Feb. 2006).

¿Por qué digo que "poner la universidad al servicio de la sociedad" es ponerla en peligro? ¿No sería una frivolidad imperdonable, precisamente, no ponerla al servicio de la sociedad? Pues lo digo porque cuando oímos esta frase, normalmente nos llega con una falacia a cuestas. Porque se suele presuponer que la sociedad "al servicio de la cual" ha de estar la universidad es, precisamente, una ficción. O, más exactamente, es una sociedad a la cual se le ha amputado una pieza esencial: la universidad. Es decir, en realidad se quiere decir: "la universidad al servicio del resto de la sociedad"- -no de la sociedad tal como existe, sino de la sociedad sin universidad. Vaya. Esto ya suena peor, ¿eh? En efecto, al usar esa expresión oponiendo dos términos, "la universidad" y "la sociedad", se ignora que la universidad es parte de la sociedad, y que también ha de servir a esa parte de la sociedad que es universidad. ¿Servirse a sí misma? ¿Endogamia, u ombliguismo, quiero decir? Bueno, una dosis quizá sea inevitable. Pero eso es el lado negativo de la cuestión. También tiene un lado positivo. No endogamia o círculo vicioso, sino reflexión. Reflexividad. Retroalimentación.

Jacques Derrida escribió un lúcido artículo sobre esta relación problemática (invaginada, paradójica, circulatoria) entre la universidad y la sociedad, "Las pupilas de la Universidad: El principio de razón y la idea de la Universidad", recogido en el sitio web Derrida en castellano. Cito un párrafo relevante:

Ni en su forma medieval ni en su forma moderna ha dispuesto la Universidad de su autonomía absoluta y de las condiciones rigurosas de su unidad. Durante más de ocho siglos, "universidad" habrá sido el nombre dado por nuestra sociedad a una especie de cuerpo suplementario que ha querido a la vez proyectar fuera de sí misma y conservar celosamente en sí, misma, emancipar y controlar. Por ambas razones, se supone que la Universidad representa la sociedad. Y, en cierto modo, también lo ha hecho, ha reproducido su escenografía, sus metas, sus conflictos, sus contradicciones, su juego y sus diferencias y, asimismo, el deseo de concentración orgánica en un solo cuerpo. El lenguaje organicista va siempre asociado al lenguaje "técnico-industrial" en el discurso moderno sobre la Universidad. Pero, con la relativa autonomía de un dispositivo técnico, incluso de una máquina y de un cuerpo prostético, este artefacto universitario no ha reflejado la sociedad más que concediéndole la oportunidad de la reflexión, es decir también de la disociación. El tiempo de la reflexión, aquí, no significa sólo que el ritmo interno del dispositivo universitario es relativamente independiente del tiempo social y reduce la urgencia de la entrega, le asegura una libertad de juego grande y valiosa. Un lugar vacío para la oportunidad. La invaginación de un bolsillo interior. El tiempo de la reflexión es, asimismo, la oportunidad de una vuelta sobre las condiciones mismas de la reflexión, en todos los sentidos del término (...). Por medio de un dispositivo acústico, "oír" la escucha, dicho de otro modo, captar lo inaudible en una especie de telefonía poética. Entonces el tiempo de la reflexión es también otro tiempo, heterogéneo con respecto a aquello que refleja y proporciona, quizá, el tiempo de lo que llama a, y se llama, el pensamiento.

Claro, que bien puede ser que haya a quien el pensamiento le parezca un elemento superfluo en la universidad, o en la sociedad. Espero que sean pocos. Sí son más, creo, aquéllos a quienes esto del pensamiento les parece un ingrediente que hay que reducir a proporciones más razonables. Menos pensamiento y más formación profesional, he ahí una dimensión importante del debate actual.

viernes, 13 de febrero de 2026

It's Stories Still

 Here's the paper, and here's the podcast:

_____. "It's Stories Still: Reflexivity in Samuel Beckett's Narrative." AI podcast on José Angel García Landa's paper "'It's Stories Still: La reflexividad en las narraciones de Samuel Beckett." Academia 13 Feb. 2026.*

         https://www.academia.edu/232268/

         2026

 


miércoles, 21 de enero de 2026

Retropost, 2006: Entrada vacía

 

Entrada vacía

Hoy no me ha pasado nada, y por eso no he escrito nada en el blog.

 

2 comentarios

El Rey Lear -

Nothing can come of nothing.

LuisCarlos -

Pues con ese mismo humor, no comentaré nada

 

 

 

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Metataal in Beckett

Me citan en este peipa sobre metaficción en Beckett:

Moorsel, Christy van. "Metataal in Samuel Becketts Company." Course paper, Vrije Universiteit Brussels, 2014-15. Online at Academia.*

         http://www.academia.edu/download/38036603/

         2018

         https://www.academia.edu/13413670/

         2025

Metaficción, o metarrelato... Esto me recuerda la frase de Daniel Dennett, o era de Douglas Hofstadter:

    "Anything you can do, I can do meta."

 


lunes, 14 de julio de 2025

Cascade of Cranes

A self-begetting passage in Daniel Dennett's From Bacteria to Bach and Back ("The Age of Post-Intelligent Design", p. 379), on the spontaneous order emerging from natural selection and generating memes, mental tools, theories, and explanations like this one. All in one paragraph! Watch me this cascade of cranes:

 

I have argued that the basic, bottom-up, clueless R&D [Research and Design] done by natural selection has gradually created cranes—labor-saving products that make design work more effective—which have opened up Design Space for further cranes, in an accelerating zoom into the age of intelligent design, where top-down, reflective, reason-formulating, systematic, foresighted R&D can flourish. This process has succeeded in changing the balance of selective forces that shape us and all other organisms and in creating highly predictive theories that retrospectively explain the very processes of their creation. This cascade of cranes is not a miracle, not a gift from God, but a natural product of the fundamental evolutionary process, along with the other fruits of the Tree of Life.





Grok's Cascade of Cranes


This should go to Retrospection:





viernes, 4 de julio de 2025

A Virtual Machine Made of Virtual Machines

 

(Or—a peek from the peak)

 

One of the passages in Daniel Dennett's From Bacteria to Bach and Back in which he comes really really close to cracking the code of reality—or perhaps closer to blowing your mind away into smithermemes...  The passage in question is found in the chapter "Consciousness as an Evolved User-Illusion". 

Its title is unpromising,  

"How do human brains achieve 'global' comprehension using 'local' competences?" 

... but the going gets really good with the epigraphs—especially when the epigraphs get glossed and riffed in the text itself. The trip goes from a bon mot to a reflexive hall of mirrors in the funhouse of your brain, so...  brace your self for a dive ride into your own mind, and other minds as well:

 

 

Language was given to men so that they could conceal their thoughts. 

    —Charles-Maurice de Talleyrand

Language, like consciousness, only arises from the need, the necessity, of intercourse with others.

    —Karl Marx

Consciousness generally has only been developed under the pressure of the necessity for communication.

    —Friedrich Nietzsche


There is no General Leslie Groves to organize and command the termites in a termite colony, and there is no General Leslie Groves to organize and command the even more clueless neurons in a human brain. How can human comprehension be composed of the activities of unncomprehending neurons? In addition to all the free-floating rationales that explain our many structures, habits, and other features, there are the anchored reasons we represent to ourselves and others. These reasons are themselves things for us, denizens of our manifest image alongside the trees and clouds and doors and cups and voices and words and promises that make up our ontology. We can do things with these reasons—challenge, reframe, abandon, endorse, disavow them—and these often covert behaviors would not be in our repertoires if we hadn't downloaded all the apps of language into our necktops. In short, we can think about these reasons, good and bad, and this permits them to influence our overt behaviors in ways unknown in other organisms.

The piping plover's distraction display or broken-wing dance gives the fox a reason to alter its course and approach her, but not by getting it to trust her. She may modulate her thrashing to hold the fox's attention, but the control of this modulation does not require her to have more than a rudimentary "appreciation" of the fox's mental state. The fox, meanwhile, need have no more comprehension of just why it embarks on its quest instead of continuing to reconnoiter the are. We, likewise, can perform many quite adroit and retrospectively justifiable actions with only a vague conception of what we are up to, a conception often swiftly sharpened in hindsight by the self- attribution of reasons. It's this last step that is ours alone.

Our habits of self-justification (self-appreciation, self-exoneration, self-consolation, self-glorification, etc.) are ways of behaving (ways of thinking) that we acquire in the course of filling our heads with culture-borne memes, including, importantly, the habits of self-reproach and self-criticism. Thus we learn to plan ahead, to use the practice of reason-venturing and reason-criticizing to presolve some of life's problems, by talking them over with others and with ourselves. And not just talking them over—imagining them, trying out variations in our minds, and looking for flaws. We are not just Popperian but Gregorian creatures (see chapter 5), using thinking tools to design our own future acts. No other animal does that.

Our ability to do this kind of thinking is not accomplished by any dedicated brain structure not found in other animals. There is no "explainer-nucleus" for instance. Our thinking is enabled by the installation of a virtual machine made of virtual machines made of virtual machines. The goal of delineating and explaning this stack of competences via bottom-up neuroscience alone (without the help of cognitive neuroscience) is as remote as the goal of delineating and explaining the collection of apps on your smartphone by a bottom-up deciphering of its hardware circuit design and the bit-strings in memory without taking a peek at the user interface. The user interface of an app exists in order to make the competence accessible to users—people—who can't know, and don't need to know, the intricate details of how it works. The user-illusions of all the apps stored in our brains exist for the same reason: they make our competences (somewhat) accessible to users—other people— who can't know, and don't need to know, the intricate details. And then we get to use them ourselves, under roughly the same conditions, as guests in our own brains.

There might be some other evolutionary path—genetic, not cultural—to a somewhat similar user-illusion in other animals, but I have not been able to conceive of one in convincing detail, and according to the arguments advanced by the ethologist and roboticist David McFarland (1989), "Communication is the only behavior that requires an organism to self-monitor its own control system." Organisms can very effectively control themselves by a collection of competing but "myopic" task controllers, each activated by a condition (hunger or some other need, sensed opportunity, built-in priority ranking, and so on). When a controller's condition outweighs the conditions of the currently active task controller, it interrupts it and takes charge temporarily. (The "pandemonium model" by Oliver Selfridge [1959] is the ancestor of many later models). Goals are represented only tacitly, in the feedback loops that guide each task controller, but without any global or higher level representation. Evolution will tend to optimize the interrupt dynamics of these modules, and nobody's the wiser. That is, there doesn't have to be anybody home to be wiser!

Communication, McFarland claims, is the behavioral innovation which changes all that. Communication requires a central clearing house of sorts in order to buffer the organism from revealing too much about its current state to competitive organisms. As Dawkins and Krebs (1978) showed, in order to understand the evolution of communication we need to see it as grounded in manipulation rather than as purely cooperative behavior. An organisms that has no poker face, that "communicates state" directly to all hearers, is a sitting duck, and will soon be extinct (von Neumann and Morgenstern 1944). What must evolve to prevent this exposure is a private, proprietary communication-control buffer that creates opportunities for guided deception—and, coincidentally, opportunities for self-deception (Trivers 1985)—by creating, for the first time in the evolution of nervous systems, explicit and more globally accessible representations of its current state, representations that are detachable from the tasks they represent, so that deceptive behaviours can be formulated and controlled without interfering with the control of other behaviors.

It is important to realize that by communication, McFarland does not mean specifically linguistic communication (which is ours alone) but strategic communication, which opens the crucial space between one's actual goals and intentions and the goals and intentions one attempts to communicate to an audience. There is no doubt that many species are genetically equipped with relatively simple communication behaviors (Hauser 1996), such as stotting, alarm calls, and territorial markings and defense. Stereotypical deception, such as bluffing in an aggressive encounter, is common, but a more productive and versatile talent for deception requires MaFarland's private workspace. For a century and more philosophers have stressed the "privacy" of our inner thoughts, but seldom have they bothered to ask which this is such a good design feature. (An occupational blindness of many philosophers: taking the manifest image as simply given and never asking what it might have been given to us for).



*I have silently corrected a typo, or spello, substituting "peek" for "peak". Perhaps I shoudn't have—topsight makes a new height here.

PAÍS DE BORREGOS