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sábado, 13 de diciembre de 2025

Retropost, 2005: Más cátedras

 

Más cátedras

Por fin más cátedras en este departamento, y que sean para bien. Enhorabuena al candidato que la ha obtenido hoy, con 100 puntos sobre 100. Eso es sentar cátedra, y lo demás son cuentos.

Que hacen falta más cátedras es una opinión, desde luego (hay quien las suprimiría todas por perniciosas); me refiero a que ha estado muy cerrada y manipulada la promoción del profesorado en este departamento. Cuando yo me presenté a cátedras hace dos años (y no me la dieron) le hice notar al tribunal en mi memoria estos curiosos datos:

Según los datos ofrecidos por el Consejo de Universidades a fecha 1 de enero de 2003, la distribución de profesorado universitario en los distintos cuerpos funcionariales era como sigue:

        - Catedrát.U. - Titular U. -Cat.EU - Tit.EU - TOTAL

Conjunto del
profesorado - 7.377 - 23.025 - 1.985 - 10.812 - 43.199

Filología
Inglesa - 61 - 416 - 35 - 284 - 796

Universidad
de Zaragoza - 186 - 872 - 26 - 384 - 1.468

En cuanto a los datos del Departamento, son como sigue:

Dpto. Fil. Ingl. y Al. - 1 - 23 - 3 - 17 - 44


Es decir, la proporción de catedráticos de Universidad con respecto al resto de los cuerpos de funcionarios que podrían promocionarse a ese cuerpo es, redondeando, de 1 a 26 en este Departamento, de 1 a 9 en el área de Filología Inglesa a nivel nacional, de 1 a 5 en la Universidad de Zaragoza y de 1 a 4 en el conjunto del funcionariado docente universitario. Creemos que son cifras que deberían hacer reflexionar a las Comisiones evaluadoras de Filología Inglesa antes de declarar desiertas las plazas, como se hace con cierta frecuencia.


Fin de la cita. Bueno, la Comisión sí estimó oportuno declarar la plaza desierta, por insuficiencia o inadecuación de todos los candidatos, tres de ellos de este departamento. En mi caso se me dio una puntuación de 18 sobre 100, alegando diversas insuficiencias, supuestas carencias, errores sin especificar, etc. — todo ello en un proceso plagado, naturalmente, de irregularidades, desconocimiento de la normativa por parte de la comisión, ignorancia deliberada, mala fe, etc. Es un caso que he comentado bastante en este blog, por lo que no me voy a enrollar más con él. Sólo recordar que el Rector ha corrido un tupido velo sobre él, no contestando a ninguno de los escritos de denuncia y recursos que le he enviado. Ni un solo argumento ofrecido en escrito público para rebatir los míos.

Hace dos años este departamento era incapaz de cubrir una plaza de catedrático de Filología Inglesa, aunque algunos llevábamos muchos años de carrera, doctorados ya en los años ochenta, con tramos de investigación reconocidos, funcionarios con muchos trienios y quinquenios y sexenios. Eso fue un insulto no sólo para mí, sino para los demás concursantes, y para el departamento en conjunto: incapacidad manifiesta. Déficit total de profesorado promocionable, y encima todos suspensos cuando lo intentan, hala. ¡Inútiles! —¡negaos! Claro que los demás candidatos y el Departamento eligieron no verlo así; es más elegante y práctico. Son cosas que pasan, en las cátedras no hay estándares ni baremos, depende todo cómo sople el viento. Puedes hacerte catedrático con dos artículos, o no te valdrán toneladas de publicaciones (de camino al examen se partió por el peso uno de los dos carritos en que llevaba mis publicaciones). Es el arbitrio de los dioses, no hay apelación posible, es la discrecionalidad técnica. Para una plaza de asociado, cuentan hasta los medios puntos con regla milimetrada; en una cátedra, en cambio, se puede coger toda la carrera de un candidato como una mesa puesta, hacer un rebullón con platos y copas, y tirarlo todo por la ventana sin mayores contemplaciones. Así que los señores del tribunal, Dres. Onega, Garrudo, Martínez y González, me pusieron un 1,8 sobre 10, y se quedaron tan anchos. Yo no. Les envié a cada uno en persona una carta, con una copia de mi primer escrito de denuncia al rector, y expresándoles la opinión que me había merecido su actuación. Hasta la fecha no me han contestado.

Con el tiempo, otros profesores han dejado más alto el pabellón del Departamento. Hoy, por ejemplo, el Dr. Deleyto ha conseguido 100 puntos sobre 100, con un tribunal también presidido por la Dra. Onega. Tampoco creo, ciertamente, que el departamento se dé mucho por aludido en este caso, sabiendo que al menos algún profesor promocionable sí que tiene. (El año pasado obtuvo una cátedra también el Dr. Collado). Y no les voy yo a discutir sus méritos a los Dres. Collado o Deleyto, claro. Lo que sí discuto es que mi trabajo valga cinco veces menos que el suyo. Por ahí si que no paso. Pongamos, por ejemplo, que el Dr. Deleyto ha publicado una mongrafía en Paidós. Bueno, yo tengo una publicada en la Universidad de Salamanca. (Y otra en Zaragoza. Y otra en América). Que tenga artículos en Film Journal. Eso está muy bien, ciertamente. Yo también tengo artículos, en el European Journal of English Studies, por ejemplo. Que tenga coeditado un volumen colectivo en Edimburgo, y otro en Zaragoza. Vale. Yo tengo uno en Amsterdam, y otro en Londres (en Longman). Que le dieran el premio de nuestra asociación profesional nacional el año pasado—enhorabuena. A mí me lo dieron hace más de diez años. También tengo publicaciones en la Linguist List. En Berlín (de Gruyter). En la Universidad de Oxford. Esta misma semana sacábamos los dos un artículo en la misma publicación (un libro sobre cine de la editorial Rodopi). También he dirigido una revista académica de nuestra especialidad (bueno, él no). Mis publicaciones están en la web para quien quiera verlas. Y, como él, he hecho otras cosas al margen de publicar. Nada, sin embargo, que pueda justificar una puntuación de un 1’8 en un caso frente a un 10 en el otro.

Pero, dirán Vds., todo esto son pamplinas. Este señor no se entera. Las cátedras no se deciden por méritos. Los puntos, los votos, los méritos, son una ficción conveniente.

Pues a eso voy. A denunciar el MANGONEO. En mi caso, entiéndaseme bien, no en el del candidato de hoy.

Con mi felicitación por delante.

viernes, 9 de mayo de 2025

Retropost, 2015: Cierta incoherencia

 

Cierta incoherencia

Último día de febrero, una suerte. ¿Por qué?


- Porque febrero tiene un día menos.


- Porque no hay elecciones americanas.


- Porque no hay Juegos Olímpicos.


Y, ¿por qué el 2000 fue bisiesto? ¿eh? ¿Porque hubo elecciones americanas y juegos olímpicos? ¿Porque el 1996 había sido bisiesto? Pues no. Los años terminados en dos ceros no son bisiestos. Pero bueno, ¡si este sí que lo fue! Es que la regla es más complicada: porque cada 500 años se incumple. Un lío. Pero el año pasado por fin fue bisiesto sin complicaciones (aunque sí, ay, con elecciones americanas y juegos olímpicos), y éste es, albricias, no bisiesto.


Enhorabuena a los que han terminado los exámenes de Febrero, o el Febrero de los exámenes, sobre todo si han aprobado algo... put a feather in your cap!


Y una noticia triste: sin esperar a marzo se ha ido a morir el padre de mi macintosh.

Hoy hemos tenido consejo de Departamento. Había que elegir dos tribunales para dos concursos de plazas de profesorado funcionario, las primeras oposiciones que se harán por la nueva ley (LOU). Una de las plazas ya había salido por el viejo sistema, pero se dejó sin cubrir en una actuación memorable del tribunal, actuación notablemente injusta que llevó a denuncias, recursos, protestas, bajas laborales, gritos, cierres de filas, correcciones de actas, peticiones de apertura de expediente, vergüenzas ajenas y propias, grabaciones de reuniones, y un empeoramiento generalizado del ambiente en nuestro centro. Ahora, una vez está fuera del camino de la plaza el candidato inconveniente a quien no se quiso aprobar (a pesar de que tenía méritos sobrados para ello), vuelve a salir la plaza a concurso: así se cumple la voluntad del tribunal que la dejó vacante alegando insuficiencia del candidato. Esperarían otro mejor. Se va cumpliendo así el trayecto de la plaza, hasta que vaya a parar a donde tiene que ir, y no a donde parecía que iba a ir si alguien no intervenía decisivamente. Se consiguió, pero todo tiene un precio.


Yo fui uno de los denunciantes del caso, pero mis denuncias fueron enviadas por el Rectorado al archivo de la papelera: no soy parte implicada, así que mis detalladas argumentaciones de por qué el tribunal había actuado incorrectamente se consideraron impertinentes. Sí se me investigó a instancias de la presidenta del tribunal, que consideraba que mis denuncias la difamaban y pidió que me abrieran un expediente. De momento no me han abierto ninguno; a ella tampoco. El recurso presentado por el propio candidato también se desestimó porque el Rectorado en estos casos hace suyas las valoraciones del tribunal, mientras las formas mantengan un envoltorio externo de legalidad. (Aunque un miembro del tribunal vote a favor del candidato y luego argumente apasionadamente, en un escrito dirigido al Rectorado, en su contra – el Rectorado no hila tan fino como para ver en eso ’cierta incoherencia’).


Hoy se designaban, pues, tribunales para esa plaza y para otra. Se me ha mencionado, para sugerir que por haberme visto implicado en "el caso" no formase yo parte de esos tribunales; a lo que he contestado que, en efecto y por favor, no contasen conmigo para ningún tribunal. También se ha sugerido que no participe la presidenta del tribunal que dejó la plaza vacante; por otra parte no se la había nombrado de oficio, algo que en otros casos hubiera cabido esperar. Y se ha optado por consenso por formar tribunales para las dos oposiciones con otros miembros que no sean presuntos implicados.

Pues que las ganen los mejores. Así quedará a salvo la justicia y nadie se habrá visto maltratado.

 

 

 

 

 

8 comentarios

Rima -

Quizá seamos demasiado optimistas como le ocurre a Saleem, y el juego de Snakes and Ladders, en realidad, esté desequilibrado tanto en el mundo como en el microcosmos departamental. En cualquier caso, espero que haya muchas escalas agazapadas everywhere para compensar tantas snakes...........

José Ángel -

Bueno, lo de "ser cuidadosos" no es mal consejo en principio, hay que ser cuidadoso con todo lo que se hace, lo que sí daría un poco de risa es si os dijo lo de ser "cuidadosos" antes de que rellenáseis SU encuesta... Ser cuidadoso debería significar en todo caso ser justo, para bien o para mal; y si tiene malos resultados, oye, que interprete él y quien los juzgue. De todos modos, bastante minimizado queda el efecto de las encuestas por el secretismo con que se lleva; ningún profesor las va enseñando por ahí, aunque algunos sí proclaman que obtienen excelentes resultados, jeje, de todo habrá. En cuanto al caso del profesor que perdió su plaza por las encuestas, si te refieres a mi departamento, no me suena para nada de quién se puede tratar. Lo que sí me suena es más bien a maniobra de distracción, echándole la culpa a "las encuestas"...

Rima -

He sido una lectora infiel de este blog casi desde sus inicios y me alegra comprobar como las injusticias,tanto las suyas comolas ajenas, tienen cabida en el blog. Yo también sentí vergüenza e indignación mientras un profesor( no sé si de los que cerraron filas o las formaron), con la voz modulada por la hipocresía, invitaba a sus alumnos, a ser cuidadosos con los formularios de evaluación, pues según nos dijo, estos habían sido el motivo de que a un profesor no se le diera su bien merecida plaza de oposición. Y yo me pregunto ¿Tanto poder tenemos los estudiantes en la facultad de Filosofía y Letras? y en especial en el departamento de Filología Inglesa...¿Desde cuándo nuestra distraída evaluación cuenta tanto?.Y suponiendo que eso fuera cierto...(que es mucho suponer)¿Qué profesor con plaza de oposición la revalidaría si esta dependiera exclusivamente de la prueba de evaluación de sus alumnos? Sinceramente,creo que muy pocos.Los alumnos somos seres volubles, todavía demasiado influenciables por la tiranía de nuestras hormonas, aunque no tan simples como para no ver la injusticia donde la hay. Desconozco los detalles, y lamento que los estudiantes sin saberlo fuéramos utilizados para satisfacer las intrigas o políticas departamentales. Es lamentable que la Universidad se permita el lujo de maltratar de este modo a sus docentes más competentes y brillantes , aunque quizá lo más triste es la ausencia de pestañeo.

Jose Angel -

Gracias por los ánimos. Supongo que alguna colleja me llegará también, para compensar. (Por cierto, intrigado me tienes, JF).

suigeneris -

Perdón por los errores al escribir tan deprisa... No sea que me lapiden los de la RAE.

suigeneris -

Ay, es que yo siempre fui de ciencias puras puras, aunque siempre me gustaron también las letras. Pero me dio por tirar por lo más... ejem, difícil? Ahora sin embargo, después de que hay mil años que acabé la carrera no me importaría estudiar algo de letras, por placer, algo como historia, filosofía... no sé, tal vez algún día, cuando sea viejita.

JF -

Aunque sí nos conocemos, mejor sigo colaborando en los comentarios desde el economato, como dicen los de Gomaespuma.
Pues nada, que sigas adelante, que le sigas echando un par, que en esta universidad parece que siempre nos obligan a nadar contracorriente y que no sé por qué Filosofía y Letras acaba siendo siempre la hija olvidada o menospreciada de Rectorado.

suigeneris -

Lo de los años bisiestos creo que es porque el año dura algo más de 365 días. Está bien explicado en este enlace: http://www.astrogea.org/foed/efemerides/bisiesto.htm
En cuanto a lo de la Universidad... qué me vas a contar, yo tb viví la jungla y la mafia en mi facultad de la UCM, y hasta me amenazaron con llevarme a juicio nada más acabar la carrera. Menuda panda, veo que en todas partes cuecen habas.

 

 

—oOo—

Yira, yira (6)

  Yira, yira (6): pic.twitter.com/1M9u9uCBLE — JoséAngelGarcíaLanda (@JoseAngelGLanda) August 28, 2026