Delfín -
jueves, 8 de enero de 2026
Showing Who You Are
Citaban o citan el libro Narratology en este artículo:
Mooney, Annabelle. (Cardiff U). "Showing Who You Are: Witnessing Texts." Arc 32 (2004): 187-211.* (Jehova's Witnesses' letters in Awake!).
https://arcjournal.library.mcgill.ca/article/download/1023/1054
2025
La revista ésta, Arc, es una revista de estudios religiosos que publican en la Universidad McGill de Canadá:
Arc: The Journal of the Faculty of Religious Studies, McGill University.*
https://arcjournal.library.mcgill.ca/
2025
Retropost, 2006: King Kong
King Kong
Los remakes tienen una bonita dimensión retrospectiva-intertextual, en
especial cuando están tan atentos no sólo a retomar la historia, sino a
homenajear a la película original (en lugar de ignorarla, que es otra
actitud posible). El remake nos hace ver cosas que no había en origen en
la primera película, pero que se han ido agregando a ella por el
trabajo de su recepción, de la crítica, y de la historia. King Kong era
un falso mito en los años 30 (aunque las raíces ya estaban allí,
claro...): setenta años más tarde la película, y el gorila, ya son un
mito auténtico. Cosas que no había, vemos. Y cosas que había, quedan
amplificadas, subrayadas, o atenuadas... la diferencia entre añadir y
subrayar no es absoluta. No me acuerdo muy bien del primer King Kong, y
no sé si tendré paciencia para volverla a ver (como si fuera Hitler). El
segundo (años 80) ni lo vi. Otros que hay no los conozco ni de oídas,
como se observará.
Mitos y textos y realidades que hay detrás de King Kong:
- King Kong
- El mundo perdido,
de Conan Doyle: la tierra fuera del tiempo, los dinosaurios, las tribus
primitivas coexistiendo con ellos... y el dinosaurio en londres de la
película que se hizo en los años 20.
- Indiana Jones, y la moda retro de las aventuras de los 30 (Tarzán, Las Minas del Rey Salomón, etc.).
Pero llevar al exceso a Indiana Jones, que ya llevaba esas aventuras el
exceso, es... un exceso. De ahí la sobreabundancia de tiranosaurios,
escolopendras gigantes, pterovampiros, y persecuciones y caídas
rocambolescas. Esto es circo, divertido, y admirablemente hecho, pero un
número cómico, básicamente.
- La bella y la bestia, claro...
más en general, la oposición sexual hombre / mujer, el dimorfismo
llevado al paroxismo, el hombre cuanto más peludo más hermoso, y la
chica que sea rubia, y con ropa interesante.
- Adán seducido
por Eva. Las mujeres nos traen problemas, nos sacan de la isla, y
también sacan el gorila de nuestro interior. Pero son tan guapas. Al
final resulta que la bella y la bestia van juntas, no hay una sin la
otra, nacieron para ser pareja, y por eso también en el espectáculo
teatral, y en los carteles, se los coloca como imposibles imágenes
simétricas. También hay una chica sola en la cima del Empire State.
- Polifemo y Galatea. Los cíclopes eran, para Vico, representativos del
primer estadio de la evolución cultural. Así pues, King Kong es también
nuestro cavernícola interior. Y es especialmente ciclópea la caverna
con osario, y la fuga en las barcas de los aqueos.
- Maridos
celosos, violencia de género; qué brutos, abusadores, barbazules: tienen
en el cíclope King Kong a su arquetipo. Pero King Kong se civiliza, no
como otros. Años de filmaciones de gorilas y de antropólogos
enseñándoles American Sign Language dejan huella también, y King Kong
casi habla con la nueva Fay al final, "qué hermoso".
- Caliban y
Miranda, en una isla de pesadilla, sin Próspero ni Ariel, sólo con el
galán y los marineros borrachos, que quieren exhibir a Caliban en la
civilización: "not a holiday-fool there but would give a piece of
silver. There would this monster make a man. Any strange beast there
makes a man. When they will not give a dolt to relieve a lame beggar,
they will lay out ten to see a dead Indian".
- Gulliver,
prisionero de su mono, primera imagen en Occidente de un humano diminuto
capturado por un simio gigante. Ahora la chica le hace monadas al mono,
como Gulliver a los de Brobdingnag; con el mono en persona Gulliver
chillaba como Fay Wray. Que era mona, por cierto (el mono de Gulliver
digo que era mona), y quería amamantarlo, ahí hay más sexo explícito.
También le da de comer asquerosidades que se saca de la boca; si King
Kong hiciese eso, la nueva Miss Darrow lo encontraría menos seductor.
(Otra con mono violento: "Los asesinatos de la Rue Morgue" de Poe).
- También en las Mil y Una Noches
hay un demonio gigante y celoso, con una diminuta esposa infiel que le
hace bailes... El ogro de los cuentos suele estar casado con una señora
normal, cosa que yo no entendía nunca.
- También es King Kong
el macho subido de testosterona (el cíclope otra vez, falo
personificado, claro —el cíclope es un gigantesco pene en erección que
no atiende a razones, no ve las cosas estereoscópicamente sino con una
idea fija). Por eso King Kong se sube a un rascacielos,
contraste/identificación entre el macho primigenio y el falo pétreo del
imperialismo americano, el capitalismo que penetra hasta lo más hondo de
la selva y de los espacios cerrados. Bueno, fálico, pero no tanto; al
final King Kong resulta ser sentimental como el dramaturgo
existencialista. El sexo sólo es simbólico; a nivel de presentación
superficial el gorila es viril pero casto. En cambio sí vemos pollas
gigantescas y voraces surgir del barro y comerse a los exploradores.
Aunque la escena es cómico-repulsiva, en estas pollas-vagina dentata
también sale el inconsciente de la película a relucir... su versión
histerizada de la dicotomía de los sexos. En Ingagi (vía
BoingBoing), otra de gorilas de 1930, el sexo era explícito, y hasta
nacían híbridos (de gorila y africana; con las blancas no llegaban a
meterse).
- Sansón y Dalila. La fuerza derrotada por la belleza. En
la película de Peter Jackson, muy deliberado, al hacer que Sansón esté,
aunque no ciego, sí encadenado a las columnas: y derrumba el templo de
los filisteos. Los filisteos somos nosotros, claro: la vulgaridad y
autocomplacencia de los años 30 continúan casi sin interrupción visible,
en la misma sala de proyecciones en que vemos esta película. King Kong
destroza el patio de butacas, continuación del nuestro, y casi parece
que viene a por nosotros. Nos lo merecemos. Pero estamos a salvo,
monstruo, jaja -- a menos que explote una bomba en el cine (King Kong
como el pánico urbano de masas, el terrorismo o revolución latente).
- Darwin. La distancia entre el hombre y el mono es menor hoy que en
los años 30, pero ya los mundos perdidos de principios de siglo XX
partían de un cierto interés por la evolución.
- El último
mohicano. Contempla el crepúsculo de los dioses desde la isla, desde el
Empire State, un mundo que lo desplaza. Por cierto, esta vez vemos que
no era un caso único, sino el último de su raza, vemos las osamentas.
Cementerio de los elefantes, dignos animales frente al innoble
explorador-mercenario-comerciante-director de cine, que hace negocio
trivializando el mito, a la vez que se flagela a sí mismo. Hacemos cine
de masas, y a ellas nos debemos.
- Heart of Darkness. "No,
Jimmy. No es un libro de aventuras". Pero la película sí, aunque también
haya aventuras a los abismos interiores. King Kong también es una
especie de Marlon Brando, o vice versa.
- Moby Dick. la
persecución del animal mítico y gigantesco, inocente y cruel a la vez
("Dick Kong: The Moby"). No hay Ahab, sólo una especie de Orson Welles
obsesivo y timador. Pero sí hay un cierto Pequod, con su comunidad
multiétnica.
- Los negros. Empezamos con negritos bailando
(genial la recreación del Nueva York de los 30, la depresión y los
últimos coletazos del music-hall). Luego se invierten los papeles de
negro y blanco, con el nuevo Queequeg a bordo del Pequod: el
contramaestre negro ha recogido a un blanquito que lo idolatra, Jimmy;
es su bwana negro. Totalmente siniestros son los nativos, al estilo de
los 30, sin concesiones a la corrección política. Estos son negros de
tam-tam e ídolo sangriento donde los haya, buenas piezas para el rifle
del blanco. Claro, estamos en los años treinta, la película así (more
postmodernista) a la vez señala a lo que critica en los 30, lo ve con
distancia, y también lo reproduce; es una imitación de una peli barata
de aventuras y también es una peli de aventuras barata (bien cara, por
cierto). Podemos permitirnos el lujo de masacrar otra vez a Gagool, es
intertextualidad. Pero a lo que iba: el negro mayúsculo es King Kong; en
los años 30 aún es la pesadilla postesclavista, quizá ya se intuían los
derechos civiles; desde luego Manhattan se les había llenado de negros.
En las películas de Hollywood, y de post-Hollywood, como ésta, los
negros representan el contacto con las fuentes de la vida y de la
autenticidad, lejos de las falsedades e indirecciones de los blancos.
King Kong es pues el negro monumental, no es Copito de Nieve, no —aunque sí es el monumental gorila meditabundo del zoo de Madrid. Hasta aquí ha
llegado mi pueblo, y qué puede hacer un hombre en esta situación. En
Hollywood, el negro muere.
- La chica reconoce la
autenticidad de King Kong. Y del dramaturgo intelectual, que es el
guionista (¡pero si el guionista nunca se lleva a la chica!). Entre el
hombre hipercivilizado y el monstruo está la elección. Menos mal que el
guionista, contra toda probabilidad, también es heroico. Tras la caída
de Kong su espíritu ha pasado sin duda al dramaturgo-guionista que besa a
la chica.
- Y el espectador... el espectador está, como digo,
en la posición del filisteo; es el que contempla a King Kong convertido
en espectáculo de feria, o que paga para ir a ver al indio muerto, o al
gorila de Madrid, o que se hace fotos junto al cadáver del monstruo,
después de haberse proyectado un rato sobre él. Ya el alma deja el
cuerpo del gorila y vuelve al nuestro, deseamos nuestra propia muerte al
final de la vida, sobre todo si no hay otra salida; la película puede
terminar.
King Kong el mito seguirá creciendo, o encogiendo, según manden los cánones de la época. En cuanto a los auténticos King Kongs,
Pas de comeback
Aucun remake
Faut faire avec...
miércoles, 7 de enero de 2026
CORONAVIRUS
Mi blog actual sobre el coronavirus:
https://blogdenotasvanityfea.blogspot.com/search/label/Coronavirus
Que sigue al acecho, junto con otros conspiradores, no lo olviden... Ahí hay mucha información.
—pero el blog bueno era el viejo, cuando el coronavirus hacía sus estragos mentales e informacionales. No sé si entre el virus y las vacunas hicieron enfermar, de hecho, al propio blog:
https://vanityfea.blogspot.com/search/label/Coronavirus

A BIBLIOGRAPHY (29th-30th ed.)
—oOo—
A Bibliography
of Literary Theory,
Criticism and Philology
29th edition (University of Zaragoza, Spain) (2024)
http://personal.unizar.es/garciala/bibliography.html
30th edition (2025) – Bibliographical Blog
https://bibliogjagl.blogspot.com
by
M.A. Brown
University - Ph.D.
University of Zaragoza
—oOo—
Retropost, 2006: La Terminal
La Terminal
Es la película de Steven Spielberg, Tom Hanks, Sacha Gervasi,
Andrew Niccol et al. (Dreamworks, 2004). Podría también llamarse El
Castillo, o Bartleby, o Esperando a Godot, porque algo tiene de todo
ésto, más un ingrediente de comedia romántica (frustrada al final) y
pequeñas historias de cada personaje sumadas a la central. Que es la
historia de Viktor Navorksi (Tom Hanks), un turista que se encuentra
atrapado administrativamente en la terminal de un aeropuerto neoyorkino
sin poder volver a su país en guerra ni obtener un visado para entrar a
los USA. Navorski se lo toma con paciencia, espera meses en la Tierra de
Nadie, en el espacio que no es ningún sitio, haciendo amistades,
encontrando maneras de sobrevivir sin recursos, y evitando caer en las
trampas administrativas que le tiende el malvado jefe de seguridad del
aeropuerto, que quiere pasárselo a la policía para quitárselo de encima.
Ante todo, planta batalla a la "irracionalidad de la racionalidad",
según frase de George Ritzer en La MacDonaldización de la sociedad, pues
es ésa la ley que impera en el aeropuerto. Acaba Navorski querido por
todos, y hasta liga con una bonita azafata (Catherine Zeta-Jones), pero
ésta está que se cuela por la pata pabajo por un piloto que nunca
abandonará a su esposa, así que vive también en la espera, en un eterno
triángulo vicioso. Navorski espera las llegadas de Z-Jones con tanta
ilusión como el visado que al final lo mande a alguna parte; el
aeropuerto se organiza cuando viene Z como una geografía erótica que le
permita seducirla, y lo consigue... por un rato. Luego cada cual sigue
su camino; termina la guerra y Navorski vuelve a su país tras una breve
visita a Nueva York (su misión original era conseguir la última firma de
uno de los grandes del jazz que le faltaba en la colección de su padre -
motor vital gratuito donde los haya). Luego se va, o vuelve, no sabemos
a qué, a Krakozhnia o al cielo, pero habiendo logrado si no el amor, sí
la dignidad humana y el cariño de todos los que le rodean en su pequeño
Gulag. Ella en cambio se queda de azafata en tierra; Zetajones está
hasta los, hasta allí, de su piloto, pero elige seguir en su espera
imposible y sin sentido... pero qué joder, the fucking sex was so great.
La estructura de comedia romántica se utiliza hábilmente, para
frustrarla y dar a la película un toque escéptico y desengañado dentro
de todo el optimismo sentimental a la Spielberg... porque, desde luego,
en mi terminal nadie se interesa tanto por nadie como la gente lo hace
aquí por Navorski, o él por los demás.
Es pues una película
sobre la espera y la esperanza ("Life is waiting"), sobre el sentido de
la vida, sobre el poder de la individualidad y las relaciones personales
frente a la burocracia deshumanizada. La terminal es, claro, una
terminal, con todo detalle, pero también es una alegoría de la vida como
lugar de paso. Quizá de paso hacia ninguna parte (no existe
"Krakozhnia"), pero un lugar en el que hay que habitar, improvisar o ir
tirando con lo que hay, y humanizarlo, frente a todas las presiones para
que seamos sólo números de serie que circulen rápidamente sin
obstaculizar el sistema. Una terminal es así el lugar postmoderno por
excelencia, el lugar donde el capitalismo ya ha logrado su máxima
expansión, y donde tras la parafernalia de letreros, superficies
reflectantes y franquicias, hay un estricto control de seguridad que no
es amable con los casos individuales. En una escena crucial, el jefe de
seguridad negaba el paso a un inmigrante con medicinas cruciales para
tratar urgentemente a su padre; Navorksi salva la situación diciendo que
había un error de traducción, y que la medicina era para una cabra (con
lo cual ya no se le aplicaba la legislación obstructiva). Así se tuerce
la ley para atender al caso individual, algo que el jefe de seguridad
no está nunca dispuesto a hacer. Es un judío estilo Shylock, que se
atiene a la letra de la ley, y a sus intereses, sin importarle el coste
para los demás. Por suerte, sus empleados se van volviendo contra él, y
al fin su jefe de policía, negro, se hace deliberadamente el ciego para
ayudar a Navorski (los negros, los inmigrantes, y los que van haciendo
un poco de slalom con el sistema son los buenos de la película). La
terminal ofrece un modelo de sociedad macdonaldizada en fase terminal,
nunca mejor dicho, pues su finalidad es procesar ("El Proceso") al
personal rápidamente, que entren y salgan a la mayor velocidad posible,
dando el menor número de problemas individuales, todos bien provistos de
los impresos necesarios, y comprando lo más posible mientras pasan a
toda velocidad y se pierden tras las puertas; sonrisa y patada en el
culo. Como le dice el jefe de policía a Navorski al abandonarlo a su
suerte en la tierra de nadie de la terminal, cuando éste le pregunta qué
puede hacer, "sólo hay una cosa que pueda hacer aquí, señor Navorski:
COMPRE." Frente a este consumismo frenético y alienante, Navorski luce
recursos únicos, viejas tradiciones, habilidad manual, inventiva. Todo a
la vez que parece un poco chiflado o subnormal por su manejo creativo
del inglés, por ejemplo, hablando con Z-Jones, "he cheats", me engaña,
se convierte para él en "eat shit". Todos sus recursos no le servirán,
sin embargo, para conservar a Z. Aunque la consigue seducir, el interés
erótico de ella por él es nulo. Navorksi le acaricia el alma, pero ella
desea las caricias de otra persona, y un poco de castigo también. Así
cada cual hace lo que le pide su cuerpo mientras dura la espera.
Hay otras frases memorables, y que traen ecos.... Z se queja a
Navorksi, diciendo, contra toda evidencia aparente "I am 39!"... "Oh",
dice Navorksi, (¡imposible!)- "I was 39 once"... Sólo le falta decir,
"tranquila, ya se te pasará".... aunque la frase me recuerda también a
aquella de Twelfth Night, "I was adored once"... Adorar no es
suficiente, sin embargo, hace falta querer ser adorada. La película está
cuidadísima, llena de detalles significativos o absurdos. Como la
oficial de pasaportes puertorriqueña, trekkie ella, y simpática, pero
inflexible con su matasellos: así es como funciona América. O, por otro
lado, la historia Gupta, el viejo barrendero, inmigrante indio, que tras
su aparición arisca acaba siendo encantador y saca también su
corazoncito de oro.... Y se arriesga, pues tiene posibles problemas con
la policía, y podría acabar en la cárcel por ayudar a Navorski. Gupta
parece al principio un paranoico creyendo que Navorski es de la CIA y
está espiándoles a él y a sus compañeros de póker... pero al final
resulta que sus peores sospechas sobre la vigilancia están justificadas,
aunque era el jefe de seguridad quien lo vigilaba y guardaba los trapos
sucios de los empleados como un as en la manga, para utilizarlos en
caso de que le fuera útil. Burócrata perfecto, el jefe de seguridad,
está detrás de las cámaras de vigilancia omnipresentes, dirigiendo el
aeropuerto al estilo de El Show de Truman, pero en la realidad nuestra,
que es un show de Truman; un toque metaficcional, esas pantallas dentro
de pantallas, algo muy al gusto de Spielberg desde siempre, y aquí
convertido en un arte metaficcional tan refinado que esconde el arte de
la metaficción, si tal cosa es posible. La realidad postmoderna de la
terminal nos ofrece de hecho la vida ya como experiencia metaficcional:
hay un desfase entre lo que el Sistema dice que somos, y lo que somos
vistos por otra cámara. La racionalidad terminal ya es aquí el trasfondo
móvil, la materia bruta, la selva primitiva donde hay que inventar,
cada día, en plan bricolaje, utilizando restos, rendijas, sobras, ratos
perdidos, una segunda civilización, nuevas maneras de mantenerse, o
hacerse, humano. Y, como en la canción de Tim Rice, "any dream will
do", una vez ha desaparecido nuestra Krakozhnia natal y nos encontramos
perdidos en esta terminal.
1 comentario
Nada de nada
Nada de nada
Variando sobre el poema de Valente:
Dijo Dios: - Brote la Nada.
Y alzó su mano derecha,
Pero no le salió nada.
Y quedó la Nada hecha.
Así reescrito da menos esse est percipi, pero a cambio queda claro que hasta los fracasos dejan huella —por insignificante que ésta sea. Si no, no estaríamos aquí hablando de nada. Ah, y que no se me eche en cara que utilizo dos veces la misma rima, porque nada no cuenta. Let there be lightness.
martes, 6 de enero de 2026
Una canción de Reyes...
Man of Peace. Mi versión y luego el original de Dylan. Para que vean la diferencia:
Retropost, 2006: Les uns contre les autres
Les uns contre les autres
C’est cette chanson de Starmania dont je vous parlais, la meilleure de ce show méconnu hélàs hors du monde francophone, bon, il y a aussi une autre: "Le monde est stone". Toutes deux par Luc Plamondon (paroles) et Michel Berger (musique). Heureusement que le phénomène Dion a repris toutes les deux, par exemple dans Dion chante Plamondon. Pour Les uns contre les autres, en voici les paroles:
On dort les uns contre les autres
On vit les uns avec les autres
On se caresse, on se cajole
On se comprend, on se console
Mais au bout du compte
On se rend compte
Qu’on est toujours tout seul au monde
On danse les uns contre les autres
On court les uns après les autres
On se déteste, on se déchire
On se détruit, on se désire
Mais au bout du compte
On se rend compte
Qu’on est toujours tout seul au monde
On dort les uns contre les autres
On vit les uns avec les autres
On se caresse, on se cajole
On se comprend, on se console
Mais au bout du compte
On se rend compte
Qu’on est toujours tout seul au monde
Retropost, 2006: La orilla blanca, la orilla negra
La orilla blanca, la orilla negra
Pongo de música de la semana en mi "otro" blog, que por fin puedo cambiarla, una canción que cantaba Iva Zanicchi hace muchos años: "La orilla blanca, la orilla negra". Antibelicista. Lo que no suponían los autores (Testa/Sciarilli), creo, es que el siglo siguiente no sólo iban a seguir allí la orilla blanca y la orilla negra, sino que el uniforme lo iba a llevar uno incorporado de nacimiento, y que no habría ni puente sobre el río. Y sobre el río sigue la batalla, nosotros no la veremos acabar.
Los Reyes y la mente modular
Los Reyes y la mente modular
- Vaya, ¿han traído algo?
- Sí, mira. Regalos.
- Y se han bebido la leche. ¿Me puedo comer este trocito de galleta?
- Puaj, igual la ha mordido un camello...
- Ay, sí, puaj.
- Bah, ya me la como yo, total...
Ayer estuvimos viendo el desfile de carrozas, y los pequeños saludaban a los reyes como si les fuese algo en ello. Pero a mí el que me pasma es Álvaro. Cree en los Reyes contra toda evidencia, y va a pasar insensiblemente de creer en ellos a mantener la ficción, sin que ninguna de estas dos maneras de describirlo sea ajustada en realidad. "Muy amables han sido estos reyes", va diciendo por allí. Dice su madre que tiene mente modular. A mí me pasma como síntoma del entrenamiento que tenemos para a la vez creer y no creer en las cosas. Es una capacidad que va desde lo entrañable, como en este caso, a lo alarmante -- seguro que tiene algo que ver esto de la mente modular con nuestra ceguera selectiva a los sufrimientos del Tercer Mundo, o de los animales; o con el doublethink de Orwell, la capacidad para creer una cosa y su contraria que fomentan los regímenes totalitarios.
La atención y el seguimiento que fomentan los Reyes, o Papá Noel, tiene algo que ver, evidentemente, con la toma de relevo generacional. No por nada son ancianos (bueno, un joven, un maduro y un anciano, en el caso de los Reyes, normalmente, las edades de la vida si añadimos el niño). Ancianos, digo, que traen regalos a los niños (herencias, cultura, un patrimonio, además de juguetes). Como son ceremonias solsticiales, tienen algo que ver con la regeneración del ciclo solar y de la vida, a través de la sucesión de las generaciones. Es una cosa totalmente pagana y mítica, claro (como las religiones, son todas paganas). La gente nos apuntamos al ritual en masa como manera de recordar la infancia y a la vez como una manera de ir haciendo a los niños cómplices de su propia maduración, cuando se enteran del secreto, unas veces de golpe y otras por sectores modulares de la mente, como Álvaro. Por otra parte, a la religión católica, tan llenísima de dogmas increíbles que hay que creer (o decir que se cree en ellos, oficialmente) lo de los Reyes es una especie de reducción al absurdo de todo dogma, como soltar presión dogmática, decir los adultos entre sí, sin decirlo, claro, sólo ritualizándolo: "bueno, todo esto son ficciones, ilusiones para la mente infantil, pero hay que mantener la ilusión"...
De esta manera, entre la presión dogmática, el doublethink, la mente modular y el teatro que hacemos para los niños, lo cierto es que nadie sabe qué es cierto y qué no es cierto, pero todos mantenemos las ficciones necesarias, por consenso, y con entrenamiento, desde niños. Porque qué somos todos, más que niños que se han ido inflando desproporcionadamente.
lunes, 5 de enero de 2026
Retropost, 2006: Léete mi blog, anda...
Léete mi blog, anda...
- Huy, no, no... Es que leer en el ordenador, se me ponen los ojos... - y no tengo tiempo, no tengo banda ancha además, en realidad no tengo ni conexión a Internet, la tiene mi cara mitad. Gúgel lo miro con su ordenador. Que tampoco va muy rápido, vamos. Pero es que llego con un cansancio encima que ni me lo miro. Me pongo a ver la tele, y que me echen lo que quieran.
- Pero total, por unos minutos menos de telebasura... si es tan interesante mi blog, el tema central soy yo, y mis intereses, lo que hago, lo que pienso, lo que me pasa, la familia, el trabajo, la gente que conozco...
- Huy, ya, sí, pero es que todos pensamos tantas cosas... eso será interesante para tí, porque eres tú, y vale, perdona, no te niego que sea interesante, pero no puede estar todo el mundo pendiente de tí, hombre...
- Bueno, no digo pendiente, pero por leerlo alguna vez... por favor.... esta noche que es Reyes...
- ¡Que no, me cagüen la leche, que te he dicho que no!
- Snif.
- A mí los blogs me gustan en directo, así, que cada cual te cuente su rollo delante unas copas, y con posts cortos, y si quieres me interrumpes, y ves la cara que pongo, así en realidad virtual tres de, o me sueltas lo que quieras tú, pero eso, en directo, si total nos lo vamos a contar igual, pues te lo cuento, y una vez, y luego a otra cosa mariposa, no voy a estar todo el día haciéndote un seguimiento, hombre, imagínate que toda la gente que conozco se monta un blog, anda vamos, pues yo ya estoy en esa fase, no se lo leo a nadie, no te creas que te tengo manía, eh? A mí que me lo vengan a contar.
- Pero si son tan angustiosos estos encuentros en vivo, cada cual radiando su blog oral, improvisando.... es demasiado multimedia para mí. Y tan pocos posts, pero todos de golpe...
- Es el futuro, muchacho.
2 comentarios
JoseAngel -
Nia -
domingo, 4 de enero de 2026
Arvo Pärt: 90 years of minimalism
Pärt, Arvo. "Arvo Pärt: 90 Years of Minimalism." Audio. YouTube (Classical at Home) 10 Sept. 2025.* (00:00:00 Spiegel im Spiegel 00:08:50 Magnificat 00:14:50 Cantus in Memory of Benjamin Britten 00:22:36 Cantique des degrés 00:30:24 Symphony No. 3: I. 00:37:13 Symphony No. 3: II. 00:46:16 Symphony No. 3: III. 00:56:28 Stabat Mater)
2025
¡ÚLTIMA HORA!🚨Venezuela atacada por Estados Unidos
CANCIÓN
Yo no digo mi canción sino a quien conmigo va. Pero bueno, ahí quedan ésas, para que las oiga gente random. En el blog viejo que voy clausurando, y en el nuevo.
https://vanityfea.blogspot.com/search/label/Canci%C3%B3n
https://blogdenotasvanityfea.blogspot.com/search/label/Canci%C3%B3n
Ahí en el enlace hay cientos de canciones. Hay algunas más oídas que otras, y algunas que gustan más que otras, aunque suene increíble. Pero en conjunto la que más gusta, no digo que guste mucho, es ésta:
Retropost, 2006: Me paso al rocanrol
Me paso al rocanrol
Vaya, me han escrito de un grupo de rock a ver si me importaría que pusieran uno de mis dibujos en la portada de su álbum. (Por lo que se ve les ha gustado el obispo biónico). También me paso al rocanrol estos días, bueno, más bien al cantri, porque a falta de ordenador, que sigue medicado, le pego a la guitarra rato sí rato no. Y me paseo inquieto por las calles... ¿será el síndrome de abstinencia? Bueno, hoy para cambiar de rollo y salir de estas calles, nos subimos a Biescas a tocar chufa.
6 comentarios
Jose Angel -
Me salgo del ciberespacio, pero te seguiré leyendo.
Un abrazo
Jose Angel -
jio -
qué pena de montaña, mis padres se van mañna para broto. a mí me gustaría hacer un poco de senderismo este finde, hay reunión montañera con franceses, españoles, suizos después de una "raquetada" por la nieve... por este pirineo nuestro. no sé si podré ir.
(además todo el cotefablo medio cortado por la nieve, el monrepos debe estar precioso..., bueno, si no voy este finde me voy en este enero).
Disfruta artista.
Cristina -
fernand0 -
sábado, 3 de enero de 2026
PIEL
Mi fotoblog de refotos sobre PIEL:
https://vanityfea.blogspot.com/search/label/Piel
https://blogdenotasvanityfea.blogspot.com/search/label/Piel
Me dirán que es un asunto superficial, pero algunos en algunos asuntos se impone un tratamiento superficial; hay que convenir que beauty's only skin-deep.
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Reading notes on Donald Polkingorne's book Narrative Knowing and the Human Sciences (1988). Human beings exist on three realms: materia...
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Me dirijo a Google-Blogger por si deciden replantearse el bloqueo súbito de mi blog... Buenos días. Han bloqueado mi blog Vanity Fea (van...














































