Si existen tres tipos de personas, a) Personas que consideran
que hay cosas intocables e inmencionables para sí y para los demás, y
están dispuestos a matar a quien las toque o las mencione, b)
Personas que no admiten límites a su libertad de pensamiento y
expresión, y están dispuestas a correr riesgos para ejercer esa
libertad, c) Personas que aun no compartiendo las prioridades
expresivas de los (b) están dispuestos a luchar a muerte (Voltaire
dixit) por el derecho de los (b) a decir lo que quieran, y a defenderlos
de los furibundos (a)... ... entonces el conflicto está servido. Y está servido, por que en efecto existen a, b, y c. Aunque son una minoría en todas partes. Una de ellas, (c), es aún más minoritaria, y más admirable que (b), y por supuesto que (a).
Recomiendo, sobre la libertad de expresión bien entendida, y los
límites "de no ofender" que le quieren poner los fundamentalismos y
muchos gobiernos, el ensayo de Jonathan Culler "Political Criticism," en
Writing the Future, ed. David Wood (Londres Routledge, 1990).
En Inglaterra, por muy poquito se ha evitado una ley que introduzca la
censura contra expresiones potencialmente ofensivas para alguien. Para
alguien dispuesto a usar la violencia organizada, se entiende... porque
todo lo que podamos decir en cuanto abrimos la boca es ofensivo para
alguien.
5 comentarios
Jose Angel -
Gracias a tí, Vicente. Por cierto, somos "vecinos" creo, ¿no?
Me he leído recientemente Pattern Recognition, una
novela de William Gibson que va mucho de post, entre otras cosas de
postmodernismo, de posts en foros de Internet y del shock traumático
post-11-S. Para ponerme más a tono, me he empezado a apuntar al foro/blog de William Gibson
. Un sitio muy recomendable para aficionados a la ciencia-ficción y a
esos posts. Allí he leído divertidas reflexiones sobre Gibson, por
ejemplo las de un tal the Blue Raj. Dice the Blue Raj sobre el síndrome
apocalíptico post-11-S: "we are
on the cusp of something, some strange and God all monster nodal point
that all the weird events of today are some odd harbinger of..." Gibson
in this instance is just one of several billion Jeremiahs atop the city
walls, wailing, ’Whoa lookit DAT!" We’ve entered not just a new century
but a new millennium. The still most powerful nation is decidedly
Xtian, and of an Apocalyptic bent. Y2K approached and gave us a very
real, even quantifiable End of World bogeyman. It was, in fact, so real
and quantifiable that WE WERE ABLE TO FIX IT... ...what a let down, eh?
World Not Ending after all. Then for USA at least, and its reflective
nemesis, militant Islam, the End was declared alive and well and nicely
imminent when two planes torched the Two Towers. The more rational of us
said something sensible like ’whathafuck?’ but the righteous saw them
as the Hammers of God or Satan. Summary: millennial fever started with a
wet firecracker. 911 lit the fuze and blew the lid off. Now we’re
rolling down not just a precipitous geopolitical incline, amid an
increasing pall of environmental meltdown and growing arsenals of WMD,
but we’re also sliding down a trough of mythohistory.
Comenta Saturnine: That is disgustingly hilarious and accurate. Great imagery sir. Comenta JoseAngel: I agree with Saturnine. Further:
Quote from the Blue Raj: "Then for USA at least, and its reflective
nemesis, militant Islam, the End was decalred alive and well and nicely
imminent when two planes torched the Two Towers. The more rational of us
said something sensible like ’whathafuck?’ but the righteous saw them
as the Hammers of God or Satan."
I seem to remember that the
actual sensible quote of the day, by a passerby on one of the broadcast
videos, was actually "Holy shit!" - which was both spontaneous and a
philosophically accurate description of the events.
Y en
efecto, es lo que se oía decir a un viandante en uno de los vídeos
caseros pasados una vez y otra hace cuatro años, al ver que un avión
impactaba en la segunda torre: "Holy shit"!, literalmente "¡Mierda
sagrada!" y equivalente en román paladino a algo así como "¡La hostia
puta!" Mal nombre le van a dar a la religión, en efecto, tanto los
abyectos fundamentalistas como el prepotente Bush – "with God on our
side", que ya se reía Bob Dylan.
But now we got weapons Of chemical dust If fire them we’re forced to Then fire them we must One push of the button And a shot the world wide And you never ask questions When God’s on your side. In many a dark hour I’ve been thinkin’ about this That Jesus Christ Was betrayed by a kiss But I can’t think for you You’ll have to decide Whether Judas Iscariot Had God on his side.
2 comentarios
José Angel -
Lamento que hayas tenido que ver eso, Rima; y más que suceda,
claro. Para ir captando el ambiente de Irlanda del Norte. Aparte de la
gente encantadora etc. que la hay en todas partes, en los lugares donde
se ha asentado un conflicto étnico, religioso o político de algún tipo,
el número de hijoputas por metro cuadrado es siempre superior a la
media, o por lo menos campan a sus anchas. Es para plantearse si habría
que acercarse a esos sitios... aunque si algo les puede ayudar es el
aire fresco que les llegue de fuera, y el turismo que hagan para salir
de las obcecaciones que llevan entre ceja y ceja, que a veces, como ves,
se convierten en un disparo. Muy triste.
Rima -
No sé si este es el lugar adecuado o si mi comentario es pertinente
pero me ha impactado lo que he visto hoy y quería contarlo; iba al
centro de Belfast city andando, las cuatro de la tarde hora irlandesa,
cuando a unos diez metros el lamento de una mujer y los gritos de dos
hombres pegados al móvil me alertan de que algo sucede. Dudo, continuo
en isu dirección(la única posible) y la escena me paraliza a tres
metros; un chaval rígido en el suelo, de costado mirándome con un
agüjero entre ojo y ojo sobre la acera roja y una mujer susurrándole al
oído. Nadie podía hacer nada salvo llorar y sentir el sinsentido de la
violencia y el dolor que arrastra. No sé qué ha sucedido, ni existen
razones que puedan justificar una muerte así. La vida aquí aparentemente
es tranquila y pacífica y me consta que se hacen esfuerzos para que las
nuevas generaciones aprendan a convivir y a respetarse pero supongo que
los años de violencia dejan una huella profunda.