Este razonamiento parece generalmente aceptado por el equipo de Atapuerca, y ya critiqué algunos de sus aspectos criticables en un comentario a una conferencia de Ignacio Martínez.
En sustancia: es plausible la coevolución de la función y el órgano;
sin embargo, también podría ser que el desarrollo del lenguaje fuese un caso de exaptación,
una función colateral desarrollada para un órgano que ha coevolucionado
con otra función. O, dicho de otro modo: para el desarrollo del
lenguaje hace falta poder producir sonidos articulados; pero el hecho de
que se disponga de un órgano capaz de producir sonidos articulados no
quiere decir necesariamente que (ya) se haya desarrollado la capacidad
lingüística—si no no habría loros, pongamos.
Lo que querría añadir ahora sobre el razonamiento que vemos en este y
otros muchos artículos sobre el origen del lenguaje, la evolución
humana, etc., es, paradójicamente en científicos evolucionistas, una
tendencia a ignorar una importante característica del evolucionismo: que
no hay diferencias tajantes entre las especies, sino transiciones
graduales. Por supuesto Carbonell lo sabe y lo dice, cito de su tercer
artículo sobre "Homo sapiens":
"Todos
sabemos que las adquisiciones humanas son progresivas en el espacio y
en el tiempo, pero que surgen de un potencial evolutivo de un primate
que hace 1,8 millones de años empezó a incrementar el volumen de su
cerebro y la complejidad e interacción del material neuronal que
contiene."
—y
sin embargo desde el momento en que hablamos de la aparición de "la
conciencia" o "el lenguaje" o "el razonamiento complejo" o "la teoría de
la mente" o "los ritos funerarios" o cualquier otro rasgo que se
considere exclusivo y caracterizador de nuestra especie, se tiende con
frecuencia a hablar de ese rasgo como si viniese en un package deal,
ya hecho y complejo, y como si no estuviese él mismo sujeto a
evolución. Quiero decir que la clave no está en si nuestros remotos
ancestros a nivel de homo erectus o de homo heidelbergensis podían
hablar, cosa que se podrá demostrar plausiblemente dentro de un
orden—pero que no es la clave. La clave no está en ninguna parte, porque
está en los detalles: no si hablaban, sino qué se decían, y cómo.
Es decir, la transición gradual de la comunicación animal al
protolenguaje, y (al nivel que discutimos) del protolenguaje al
lenguaje.
Muchas cosas interesantes se pueden decir al respecto (y por ejemplo las dicen Derek Bickerton, o Terrence Deacon)
pero las estructuras lingüísticas y discursivas fosilizan mal, y todo a
este nivel es mucho más conjetural de lo que se pueda decir sobre la
estructura del cráneo o del oído interno. El lenguaje evoluciona con sus
propios fenómenos emergentes de naturaleza lingüística—y mal podemos
(al menos de momento) especular con fundamento sobre cuándo surgió la
estructura sujeto-predicado, o los adverbios, o la adjetivación. Aunque
sí se pueda seguir el razonamiento que sigue las fases necesarias que
van de lo simple a lo complejo—por ejemplo, que las oraciones simples
preceden a las oraciones complejas, aunque la manera en que las preceden
puede que no sea tan simple
como podría parecernos a primera vista. (Me refiero a que, por ejemplo,
las bases semánticas de las estructuras adversativas o disyuntivas están
ya en la lógica de la acción, al margen de su expresión precisa en
forma gramaticalizada).
Lo mismo que en el lenguaje, podemos hablar de la emergencia gradual y
compleja de fenómenos como los rituales, la tecnología, etc. No hay una
especie "con lenguaje" sin más (pues todos tenemos más o menos lenguaje)
precedida de una especie "sin lenguaje" sin más. Y hasta ahí de acuerdo
con Eudald Carbonell—pero debemos evitar el pensar que el hecho de que
otras especies pudiesen hablar algo haya de conllevar que sea un lenguaje propiamente humano el que tenían, o una cultura humana.
Humano en sentido de Homo, naturalmente. Pero humano en sentido de Homo sapiens,
parece redundante decir que sólo lo es el Homo sapiens. Y ya estamos
concediendo demasiado, pues el Homo sapiens tampoco nace sapiens, sino
que se hace sapiens. E incluso (verdad desagradable) es más o menos
humano en tanto que complejamente humano—es un piadoso mito
contemporáneo, por ejemplo, ese de que todas las lenguas son igual de
complejas y todas las culturas igual de complejas (como coletilla que a
veces se añade al "igual de respetables"). Todo es respetable, en sustancia y así por generalizar en plan buenista, pero algunas cosas son más respetadas que otras.
Es respetable también que Carbonell y sus socios de Atapuerca quieran
potenciar la importancia y relevancia de su proyecto, arguyendo que se
refiere no a una vía muerta de la evolución hacia la humanidad (Heidelbergenses, Homo antecessor) sino a humanos como nosotros,
sólo que primitivos. Es de hecho un interés "creado" que si bien puede
distorsionar algún elemento de interpretación del proyecto (colocando a
los Antecessores con demasiada osadía como antecesores nuestros),
también le añade una dimensión interesante—pues les lleva a buscar y
mostrar la presencia de elementos "humanos" en especies próximas pero no
sapiens.
En suma, que no hay que olvidar que el lenguaje no viene "en
bloque"—sólo Chomsky parece concebirlo así, con su tendencia infalible
al ahistoricismo. No hace falta sólo desarrollar por evolución emergente
la "capacidad de lenguaje", sino también el lenguaje en sí, el lenguaje
en acto y no en potencia. El lenguaje es más o menos, se desarrolla,
evoluciona; se puede hablar y dar voces sin decir gran cosa de modo
coherente. Desarrollar la complejidad de un lenguaje y de un universo
cultural del cual hablar es labor de toda una historia, y de una
prehistoria.
—oOo—
Recientemente ha dado una charla Noam Chomsky sobre la naturaleza y el origen del lenguaje, en la Universidad de Colonia: "Language and Other Cognitive Systems: What Is Special About Language?".
Sigue Chomsky en lo suyo, insistiendo en un concepto de lenguaje
centrado en la sintaxis, ignorando la importancia de la comunicación, e
invocando, en la medida en que puede, un origen instantáneo, casi
milagroso, y bien poco evolutivo, del lenguaje:
Chomsky,
Noam. "Language and Other Cognitive Systems – What Is Special about
Language? (University of Cologne: Noam Chomsky: 1. Lecture)." Video. Youtube (UniversitaetzuKoeln) 10 June 2011.*
https://youtu.be/2v6XFkSwVys
2021
Cree
Chomsky que el lenguaje existe, y que las teorías sobre el lenguaje
opuestas a su concepción presuponen más bien que el lenguaje no existe.
Un tanto maximalista. O sea, que los no chomskianos estarían suponiendo
que el lenguaje no existe como un objeto en sí, sino como un subproducto
de la cognición, la comunicación, la dinámica social, etc.
(Aquí hay una reseña de Science que es para él el modelo de lo que llama "the non-existence argument":)
Enfield, N. J. " Without Social Context?" Rev. of The Evolution of Language by W. Tecumseh Fitch (Cambridge UP, 2010) and The Evolution of Human Language Biolinguistic Perspectives, ed. Richard K. Larson, Viviane Déprez, and Hiroko Yamakido (Cambridge UP, 2010). Science 329.5999 (24 Sep 2010):
1600-01
DOI: 10.1126/science.1194229
https://science.sciencemag.org/content/329/5999/1600
Opina
también Chomsky que no se puede llegar a saber mucho sobre el origen y
evolución de la cognición. Está más acertado cuando invoca el concepto
de emergencia para explicar el surgimiento súbito del lenguaje
(entendido como la capacidad sintáctica), y observa que la capacidad
lingüística (sintáctica) humana no ha cambiado significativamente desde
su origen súbito hace unos 50.000 años–o 150.000 años, pues no se puede
fechar con certidumbre. Enfatiza las capacidades de segmentación y
reconocimiento de estructuras ya sea innatas o muy tempranamente
desarrolladas, basadas en la gramática universal. No hay alternativa
coherente a la explicación basada en la gramática universal.
Claro
que admite que los postulados de la gramática universal han ido
descendiendo en complejidad (y ambición, podríamos decir) desde los años
50, hasta quedar reducidos a un mínimo, que es supongo lo que en las
últimas versiones de la teoría chomskiana en su fase minimalista se
conoce como "merge" o fusión. Arguye que cada vez hay más datos que
permiten pensar que la capacidad lingüística surgió repentinamente por
mutación en un individuo concreto ("mutations don't take place in
groups") y que se difundió en un pequeño grupo que llegaría a ser
dominante.
Una cuestión relevante, claro, es si el surgimiento de una capacidad lingüística
es el surgimiento del lenguaje, sin evolución. Aquí nos oponemos a
semejante concepción: igual que el desarrollo de una capacidad vocal o
auditiva no es tampoco el surgimiento del lenguaje, sino más bien el de
sus bases imprescindibles. Considera Chomsky el lenguaje ante todo un
sistema computacional, y cree que la comunicación es un aspecto
secundario. Apela en última instancia a la regla del mínimo esfuerzo
computacional como base para las operaciones lingüísticas (y de ahí el
recurso al merge o fusión como operación basica). En el caso del intenal merge,
la fusión de dos unidades da lugar también a formas que requieren
discontinuidad, y de ahí la generacióin de las estructuras sintácticas.
(Recordemos que la ley del mínimo esfuerzo, y la noción de sistemas
secundarios para canalización óptima de las energías mínimas provienen
directamente de Spencer).
Aquí un post de Babel's Dawn en el que se comenta y critica la charla, y otro más:
Bolles, Edmund Blair. "Does Language Exist?" Babel's Dawn 31 July 2011.*
https://www.babelsdawn.com/babels_dawn/2011/07/does-language-exist-1.html
2021
_____. "How Old Is Language?" Babel's Dawn 7 Aug. 2011.*
https://www.babelsdawn.com/babels_dawn/2011/08/how-old-is-language.html
2021
Una
clave apunta Bolles al final del primer post: antes de tratar ninguna
"externalización" de lo que Chomsky llama el módulo lingüístico, hay que
explicar la generación de dicho "módulo" mediante la internalización—de
procesos sociales comunicativos y de las herramientas asociadas a
ellos. Parecería según Chomsky el lenguaje se ha generado endógenamente
en una mente computacional, sin que los procesos comunicativos hayan
tenido lugar en su génesis. Y en sus ejemplos ignora olímpicamente la
existencia de información contextual previa, presuposiciones
pragmáticas...
Pero
si el lenguaje permite pensar, como bien dice Chomsky, es porque
permite comunicar (y esto no lo dice). Por eso en según que contextos sí
que podemos procesar y entender perfectamente frases como las que él
pone como ejemplos de aberración, tipo "Do they expect John to see each
other next week?" Sin que por eso se vuelvan gramaticales, claro. El
pensamiento humano va ligado a la comunicación, y no puede entenderse el
lenguaje ni el pensamiento sin ocuparse de la comunicación, de su
desarrollo y de su pragmática. De todo eso no se ocupa Chomsky, es más,
procura desacreditarlo activamente y minimizar su importancia.