jueves, 22 de enero de 2026

Las mentiras sobre los descarrilamientos

  



España, óleo IA


La Foto Final del Régimen del 78 y su comentario:


  Elías Grima
Imagen
 
El silencio es el síntoma de que el ciclo se ha cerrado
La imagen funciona como alegoría más que como documento. No importa tanto quién aparece en el encuadre como qué representa la escena en su conjunto.
Un tren de alta velocidad volcado, emblema durante décadas de modernidad, integración territorial y “Europa”, convertido en chatarra al fondo.
Delante, una fila de poder institucional perfectamente alineado, con gesto grave, casi litúrgico. No hay urgencia, no hay tensión técnica, no hay explicación, solo relato.
Y ahí está la clave!
Durante años, el R78 construyó su legitimidad sobre tres pilares: crecimiento, estabilidad y promesa de convergencia con Europa. El AVE, como icono, resumía los tres. Pero hoy el símbolo se invierte: el tren ya no avanza, descarrila. Y no es solo un accidente ferroviario; es una metáfora de país.
Lo que vemos no es solo una foto, es el fin de ciclo de un modelo político agotado, donde la gestión real ha sido sustituida por comunicación y la responsabilidad por escenografía. El poder ya no repara, no planifica, no anticipa, solo comparece. Se hace la foto. Controla el encuadre. Marca el mensaje emocional.... El daño material y humano queda en segundo plano frente a la necesidad de preservar el relato.
Pero hay recursos o no?
España no se tercermundiza por falta de recursos, sino por prioridades políticas. Hay dinero, pero se destina a comprar paz social a corto plazo: subvenciones indiscriminadas, ayudas clientelares, redes de dependencia y una burocracia hipertrofiada que vive de redistribuir lo que otros producen.
Ya no se invierte en mantenimiento. Ni en capital técnico! Ni en talento!. Solo se invierte en lealtades.
El resultado es un país donde:
  • Las infraestructuras envejecen sin mantenimiento serio.
  • La clase media se empobrece a un ritmo brutal.
  • El Estado crece mientras el sector productivo se asfixia.
  • El mérito se sustituye por cercanía política.
Eso es tercermundización OJO! que no pobreza absoluta, sino decadencia institucional. Un país donde todo sigue funcionando… hasta que deja de hacerlo de golpe. Como ha pasado con el tren, y de paso dejando de momento 43 víctimas mortales.
La imagen transmite también algo más inquietante: unidad del poder frente al ciudadano, no frente al problema. No hay autocrítica, no hay ruptura interna, no hay responsabilidades cruzadas. Estado central, autonomías y Corona aparecen como un bloque homogéneo cerrado y autosatisfecho.
El mensaje implícito es claro: EL SISTEMA SE PROTEGE A SI MISMO
Y ese es, probablemente, el verdadero legado del R78 en su fase terminal en la que han convertido la política en un ecosistema endogámico donde prima el trinque, el pelotazo, la subvención y el carguito, mientras el país real ,el que trabaja, paga y mantiene, observa cómo los símbolos de progreso se oxidan sin que nadie responda.
El tren volcado no es el centro de la imagen. El centro es el silencio. Y el silencio es el síntoma de que el ciclo se ha cerrado.

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