martes, 7 de abril de 2026

Ingenio y profundidad: Kant poco impresionado por Johnson

En un pasaje de la Antropología,  a cuenta de la profundidad de pensamiento, el ingenio, y la perspicacia. Los defectos intelectuales de Johnson le parecen a Kant más llamativos que sus virtudes.

 

La profundidad no es, sin duda, cosa de ingenio, pero en tanto éste puede ser por obra de las imágenes que suspende de los pensamientos un vehículo o una cobertura para la razón y su manejo, para sus ideas prácticas morales, cabe representarse un ingenio profundo (a diferencia de uno superficial). Como una de las sentencias dignas de admiración, según se dice, de Samuel Johnson sobre las mujeres, cítase ésta de la vida de Waller (55):

55. El poeta inglés Samuel Johnson (1708-1794) escribió una biografía del poeta Edmund Waller. (K.). 

"Alababa sin duda a muchas con las que hubiese temido casarse, y quizá se hubiese casado con una que se habría avergonzado de  alabar" (56)

56. Esta y las siguientes anécdotas de Johnson se encuentran en su biografía, por James Boswell (1740-1795). , 1890. (V.) 

El juego de la antítesis constituye aquí todo lo digno de admiración; la razón no gana nada con ello. Pero allí donde se trataba de cuestiones disputadas por la razón, no pudo su amigo Boswell extraer una sola sentencia que delatase el menor ingenio, a pesar de buscarlas tan incesantemente como en un oráculo; sino que todo cuanto exponía sobre los escépticos en materia de religión, o sobre el derecho de un gobierno, o simplemente sobre la libertad humana en general, venía a parar por obra del despotismo en sentenciar que en él era natural y estaba arraigado por haberse dejado corromper por los aduladores, en una vulgar grosería que sus adoradores gustan de llamar rudeza,*

*Boswell refiere que una vez que un cierto lord deploraba en su presencia que Johnson no hubiese recibido una educación más fina, dijo Baretti: "No, no, milord. Hubiesen hecho con él lo que hubiesen querido, siempre habría seguido siendo un oso". "¿Acaso un oso danzante?", dijo el otro, lo que un tercero, amigo suyo, pensó mitigar diciendo: "No tiene del oso nada más que la piel." 

pero que demostraba su gran incapacidad para unir el ingenio con la profundidad en un mismo pensamiento. También parecen haber apreciado bien su talento los hombres de influencia, que no dieron oído a sus amigos cuando le propusieron para miembro excepcionalmente apto del Parlamento. Pues el ingenio que basta para componer el diccionario de una lengua, (57)

(57) La obra más conocida de Johnson era un diccionario inglés (1745-1755). (V.)

no por ello alcanza a despertar y avivar las ideas de la razón que son necesarias para entender de asuntos importantes. La modestia entra de suyo en el ánimo del que se ve llamado a éstos, y desconfianza en sus talentos para no resolver por sí solo, sino tomar también en consideración los juicios ajenos (si bien sin que se note), era una cualidad que no hizo mella nunca en Johnson.

 

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