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sábado, 18 de julio de 2026

Les lettrés isolés

d'après Voltaire:

les gens de lettresqui ont rendu le plus de services au petit nombre d'êtres pensants répandus dans le monde, sont les lettrés isolés, les vrais savans, renfermés dans leur cabinet, qui n'ont ni argumenté sur les bancs de l'université, ni dit les choses a moitié dans les académies: et ceux-là ont presque toujours été persécutés.

(Dictionnaire Philosophique, cité par Schopenhauer, "Sur la philosophie de l'université", Parerga & Paralipomena, I, 207-8) 

martes, 30 de junio de 2026

La Conjura de los Necios

Antes de John Kennedy Toole, estaba Schopenhauer. Aquí un párrafo de "Sobre la Filosofía de la Universidad."

Si, con todo ello, la única desventaja que acarrean a las ciencias los intrusos e incapaces fuera que no les aportan nada, lo cual en las bellas artes ya es bastante, nos podríamos consolar y pasarlo por alto. Pero aquí producen daños positivos; en primer lugar, porque para mantener el prestigio de lo malo todos se alían en una liga natural contra lo bueno y se afanan con todas sus fuerzas en no tolerarlo.  Pues no nos engañemos: en todas las épocas, en todo el orbe terrestre y en todas las circunstancias, existe una conjura, urdida por la naturaleza misma, de todas las cabezas mediocres, malas y estúpidas contra el espíritu y el entendimiento. Contra estos, todas ellas son aliadas fieles y numerosas. ¿O acaso somos tan ingenuos como para creer que solo aguardan la superioridad para reconocerla, honrarla y publicarla, y después verse ellos mismo reducidos a nada? —¡Obediente criado! Antes bien, tantum quisque laudat, quantum se posse sperat imitari.  "¡Ignorantes y nada más que ignorantes debe haber en el mundo, a fin de que también nosotros seamos algo!" Ese es su verdadero lema; y el no tolerar a los capaces, un instinto tan natural en ellos como en el gato atrapar ratones. Recordemos aquí también el bello pasaje de Chamfort citado al final del tratado anterior ["en examinant la ligue des sots contre les gens d'esprit, on croirait voir une conjuration de valets pour écarter les maîtres"]. Pero sea manifestado de una vez el secreeto público; sea traído a la luz el engendro, por extraño aspecto que tenga en ell: siempre y en todas partes, en toda situación y circunstancia, nada han odiado la limitación y la estupidez tan íntima y ferozmente como el entendimiento, el espíritu, el talento. Que en eso se mantienen siempre fieles lo muestran en todas las esferas, asuntos y relaciones, al empeñarse siempre en reprimirlos y hasta en erradicarlos y aniquilarlos con el fin de existir solo ellas. Ninguna bondad, ninguna indulgencia puede reconciliarlas con la superioridad de la fuerza de espíritu. Así es la cosa, no tiene remedio y así seguirá. ¡Y qué terrible mayoría tiene de su lado! Es un obstáculo principal para el progreso de la humanidad en todos los aspectos. ¿Mas cómo pueden, en tales circunstancias, ir las cosas en aquel ámbito donde ni siquiera basta, como en las demás ciencias, una buena cabeza unida a la aplicación y la constancia sino que se requieren unas disposiciones totalmente peculiares que incluso solo se dan a costa de la felicidad personal? Pues, verdaderamente, la más desinteresada rectitud de intención, el afán irresistible por descifrar la existencia, la seriedad de la meditación que se esfuerza por penetrar en lo más íntimo de los seres, y el auténtico entusiasmo por la verdad: esas son las condiciones primeras e indispensables para la aventurada empresa de acercarse de nuevo ante la antigua esfinge en un reiterado intento de resolver su eterno enigma, a riesgo de precipitarse, junto con tantos predecesores, en el tenebroso abismo del olvido.

 

 

 

 

miércoles, 6 de mayo de 2026

La Filosofía como fin y como medio

Ahora que ha empezado la carrera de Filosofía mi sobrina Linza, le recomiendo, quizá no debería, el artículo de Schopenhauer sobre "La Filosofía de la Universidad", en Parerga y Paralipómena. Viene ahí a decir que la Filosofía como investigación del saber y de la verdad está reñida con la religión, la corrección política, las instituciones y la misión política y social de la Universidad. Distingue por tanto la Filosofía de verdad de la Filosofía universitaria, y nos proporciona la siguiente reflexión sobre la filosofía como fin frente a la filosofía como medio, reflexión que quiero completar con una apostilla. Dice Schopenhauer:

Sin embargo, una cosa sigue siendo la relación de tal filosofía universitaria con el Estado y otra, su relación con la filosofía en sí misma, que en este respecto podría distinguirse, en cuanto filosofía pura, de aquella, en cuanto aplicada. Esta, en efecto [la filosofía pura, se entiende], no conoce más fin que la verdad, y entonces puede resultar que cualquier otra cosa a la que se aspire por medio de ella sea perniciosa para ese fin.

A saber, para el fin de investigar la verdad y el auténtico conocimiento, no resultarán sino interferencias y confusiones si se aspira a lograr otros fines (mundanos, sociales, políticos, económicos, profesionales) mediante la filosofía. Estos fines oscurecerán o nublarán la búsqueda de la verdad y se interpondrán en la claridad de pensamiento.

Y del mismo modo, o vice-versa, apostillo.  La filosofía que aspira a la verdad puede hacer malograr esos otros objetivos si se pretende utilizársela como medio. El ser humano no puede aguantar demasiada verdad —ni la familia, ni las relaciones personales, ni los objetivos políticos. Y las exitosas carreras profesionales, el bienestar social, la armonía de la vida, y la felicidad misma pueden verse resentidos y dañados por la búsqueda sin contemplaciones de la verdad, sea lo que sea esa verdad. El medio interfiere con los fines, y los fines con el medio.

Un aguafiestas, Schopenhauer, ya lo sabíamos.

 

Si quieres preguntarle más, siempre puedes hablar con su sombra del Hades:

Habla con la Historia (Schopenhauer).*

         https://hablaconlahistoria.es/personajes/schopenhauer/

         2026

 

 

lunes, 27 de abril de 2026

La falacia retrospectiva según Schopenhauer

Un pasaje de Parerga y Paralipómena en el que Schopenhauer, después de despotricar contra sus supuestos precursores, critica a quienes subidos a hombros de gigantes, o de enanos, creen que esos gigantes o enanos ya veían tan lejos como ellos...  Denuncia aquí esto que es una modalidad, aplicada a la historia intelectual, de lo que los ingleses llaman hindsight bias, y que podemos traducir por distorsión retroactiva o falacia retrospectiva, —gajes de vivir en el tiempo y de ser más listos ahora que nosotros mismos antes. No hay que creerse eso de que en realidad ya lo sabíamos desde siempre, sólo que ahora nos tomamos la molestia de decirlo. 

Schopenhauer:

hay que decir que de cada gran verdad, antes de que sea descubierta, se manifiesta un presentimiento, una corazonada, una difusa imagen, como entre la niebla, y un vano intento de aprehenderla, porque precisamente los progresos de la época la han preparado. En consecuencia, la preludian afirmaciones aisladas. Pero sólo el que ha conocido una verdad por sus razones y la ha meditado en sus consecuencias, quien ha desarrollado todo su contenido y abarcado el alcance de su ámbito, y después, con plena conciencia de su valor e importancia, la ha expuesto con claridad y coherencia, solo ese es su autor. En cambio, el hecho de que en la época antigua o moderna haya sido alguna vez expresada de forma semiinconsciente y casi como hablando en sueños, y por consiguiente sa la pueda encontrar si se la busca después, aunque esté totidem verbis no significa mucho más que si estuviera totidem litteris; del mismo modo, el descubridor de una cosa es solo aquel que, conociendo su valor, la conservó y custodió, no el que una vez la tomó por casualidad en la mano y luego la dejó caer de nuevo, igual que el descubridor de América es Colón y no el primer náufrago al que las olas lanzaron una vez allí. Este es precisamente el sentido del pereant qui ante nos nostra dixerunt de Donato. Sin embargo, si se quisiera hacer valer contra mí tales expresiones casuales como prioridades, se habría podido empezar mucho más atrás y, por ejemplo, alegar que Clemente de Alejandría (Stromata II, c. 17) dice: proegeitai toínun pánton tò boulesthai, ai gar logikai dunameis, tou boulesthai diaknoi pepsíkasi (Velle ergo omnia antecedit: rationales enim facultates sunt voluntatis ministrae). S. Sanctorum Patrum Opera polemica, vol. V., Wiceburgi 1779: Clemens Alex. Opera Tom. II, p. 304); como también, que Spinoza afirma: Cupiditas est ipsa unious cujusque natura seu essentia (Ethica  P. III, prop. 57, demonstr.); y antes: Hic conatus, cum ad mentem solam refertur, Voluntas appellatu; sed cum ad mentem et corpus simul refertur vocatur Appetitus, qui proinde nihil aliud est quam ipsa hominis essentia (P. III prop. 9, schol., y, finalmente, P. III defin. I. explic.). Con la mayor razón dice Helvecio: Il n'est point de moyens que l'envieux, sous l'apparence de la justice, n'emploie pour dégrader le mérite... C'est l'envie seule qui nous fait trouver dans les anciens toutes les découvertes modernes. Una phrase vida de sens, ou du moins inintelligible avant ces découvertes, suffit pour faire crier au plagiat (De l'esprit  IV, 7). Y séame permitido recordar aún un pasaje de Helvecio sobre ese punto, rogando que no se interprete el hecho de citarlo como vanidad y arrogancia sino que solo se tenga a la vista la corrección del pensamiento que allí se expresa y se prescinda de si algo en él se me podría aplicar a mí o no: Quiconque se plaît à considérer l'esprit humain voit, dans chaque siècle, cinq ou six hommes d'esprit tourner autour de la découverte que fait l'homme de génie. Si l'honneur en reste à ce dernier, c'est que cette découverte est, entre ses mains, plus féconde que dans les mains de tout autre; c'est qu'il rend ses idées avec plus de force et de netteté: et qu'enfin on voit toujours à la manière différente, dont les hommes tirent parti d'un principe ou d'une découverte, à qui ce principe ou cette découverte appartient. (De l'esprit IV, 1). —


 

Segunda playa, tercera playa