Hoy, 14 de febrero, no sólo es el día de San Valentín,sino
también el de las cardiopatías congénitas. Y es que hay corazones más
tiennos que otros, y hay quien nace con más boletos para caer víctima de
las enfermedades del corazón. Bendito sea lo que nos endurece, decía
Nietzsche. En esa línea, aquí os paso la tarjeta de San Valentín más
brutakitsch que he encontrado en la red.
You take my breath away... un juego especialmente desaconsejable para corazones frágiles.
6 comentarios
JoséAngel -
Pues que te mantengas así, Magda, jeje... ojo, ni sufrir ni hacer sufrir, ¿eh?
Hola,
fantasma02, sí, igual generalizo, pero estoy pensando en la gente con
el corazón demasiado vulnerable... esos mejor que lo endurezcan un poco,
¿no? A su debida consistencia.
Magda -
¡Por supuesto, Ángel! el sufrir no ha entrado jamás en mis consideraciones amorosas, lo prometo ;)
fantasma02 -
hola creo que estas en un error al decir benditps los que endurecen
el corazon ya que creo qie es añ reves es mejor sentir pero los seres
himanos van demasiado aprisa creo que no entiendes esta parte
JoseAngel -
Gracias, Magda, otro abrazo para tí. Felicidades (si procede). Ah, y si te enamoras, ¡que no sea para sufrir!
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