Archivos viejos
Soy, como muchos, un ordenador. Compulsivo, digo. De ahí mis empresas absurdas,
tipo bibliografía, etc. Llegados los ordenadores (todos ellos) a un
punto, seguramente el orden que se crea por un lado se pierde por otro.
Entropía. Una web llena de enlaces es como un castillo de cartas
gigante, que sólo consigues mantener en pie a costa de reconstrucciones y
ajustes permanentes.
Pero encantado con mi nuevo programa manipulador de hachetemeles, el NVU, me he decidido no sólo a seguir adelante con la versión tosca de mi blog
sino que también le he fabricado un índice parcial a la parte de los
archivos más vieja que tenía sin indexar. Ese es el orden que aumenta.
El que disminuye: que dejo de poner tantos enlaces a los artículos al
principio del blog, que marean (ya hay bastantes) y los cambio por un
único enlace al Indice
parcial ese. Me resultará más factible mantenerme al día conmigo
mismo, porque del archivo, como de los comentarios se encargará el
duplicado de mi blog (Vanity Fea,
que es consultado por diez personas por cada una que consultan el Blog
de notas). A ver cuándo me libro de esa manía del do it yourself... es
como quien se amasa su pan en casa, además de comprarlo en la panadería,
por si un día dejan de venderlo allí.
De unos sesenta posts
viejos que he recuperado con enlaces, os recomiendo... psé. Por ejemplo,
éste, aprovechando que el Foro de las Familias [heterosexuales
monógamas católicas con hijos] despide hoy – good riddance– al Papa, ese
sesudo intelectual de altos vuelos, según la Cope, y experto al
parecer, contra toda plausibilidad, en el asunto del matrimonio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario