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lunes, 19 de octubre de 2026

Retropost, 2006: Esto apesta

 

Esto apesta

Me refiero a la "RESOLUCIÓN de 29 de septiembre de 2006, de la Secretaría de Estado de Universidades e Investigación, por la que se hace pública la convocatoria de ayudas para la realización de proyectos de investigación, en el marco de algunos Programas Nacionales del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica 2004-2007" (PDF aquí).

Lo que apesta no es que haya programas de subvención a la investigación, ni las cantidades destinadas a las humanidades (que serán como siempre, imagino, irrisorias). No, me refiero al planteamiento general sobre quién puede recibir las ayudas. Hay tres tipos de acceso, a cual más apestosillo cuando se estudian los criterios de cerca. El primero:

A. Proyectos para jóvenes investigadores de talento, con contribuciones científico-técnicas relevantes y prometedoras y con líneas de trabajo diferenciadas e innovadoras; los requisitos exigidos a los investigadores principales que presenten proyectos en este eje son: 1) tener como máximo 40 años en el año en curso de publicación de esta resolución de convocatoria; 2) no haber sido investigadores principales de un proyecto financiado previamente dentro de una convocatoria del plan nacional de I+D+i; 3) solicitar dedicación única al proyecto solicitado. Se considerará no adecuado al espíritu de este tipo de proyectos las peticiones que supongan una fractura de grupos previos y que mantengan y dupliquen la misma línea de trabajo, con objetivos y técnicas similares.

 
Bien, o sea que estos jóvenes lumbreras, estos mirlos blancos, tienen que aterrizar del extranjero, impolutos por el contacto con otros grupos de investigación aquí. Por ejemplo, alguien que trabaje en nanotecnología cristalográfica, suponiendo que tal cosa exista, y esté contaminado por haber colaborado con algún grupo de investigación subvencionado, y desee formar grupo aparte porque disienta de la manera en que se lleva la investigación en su grupo, está marcado como persona non grata para la convocatoria. Si te sales del grupo... allá tú. Nadie te va a financiar, por joven y prometedor que seas. Bueno, lo de los jóvenes de 40 años, me callo por interesado (tengo 45 y podría despotricar un poco... desde luego no hay convocatorias específicas para gente entre 45 y 50, y no veo por qué no podría haberlas)—pero desde luego si a los 40 no diriges tu propio proyecto, seguro que no lo vas a dirigir en la vida con los criterios que aquí te preparan. Eso sí, tendrás que aterrizar como algo nuevo y sorprendente, the new kid in town, como Cristo entre los Doctores. Vamos a la modalidad B:

B. Proyectos para grupos de trabajo usuarios tradicionales de esta convocatoria. No se aplica ninguna condición específica, salvo las genéricas de la convocatoria que se expresan en los correspondientes apartados. Este eje se corresponde con la convocatoria general, que será una opción estratégica para los grupos de investigación y tendrá unos niveles de calidad similares a las de los otros tipos de proyectos.

Traduzco: tened y se os dará. Los usuarios tradicionales son bienvenidos; los otros, NO. Esta convocatoria fomenta el mantenimiento de grupos estables. Algo que suena a loable, y probablemente lo sea en muchos sentidos, pero a cambio perpetúa:

- La falta de innovación, es decir, la falta de investigación de calidad—hablo de las humanidades, que es lo que conozco. Se investiga aquí en ciencia normal, que diría Kuhn, se prima la continuidad con lo ya hecho. Los usuarios tradicionales seguirán con sus tradiciones, de eso poca duda cabe. Y en ciencia dura (física-química-ingeniería-etc. etc.) puede que la cosa tenga su lógica. Allí la gente firma los artículos en equipo, y los hace en equipo. Porque trabaja en equipo. Porque son importantes los resultados replicados, controlados, exactos, con procedimientos estandarizados, impersonales. Aunque a cambio quizá se pierdan iluminaciones rompedoras del paradigma; posiblemente compensa el progreso estable y medido; al menos no conozco a científicos que protesten contra el trabajo en equipo (sí contra algunas servidumbres específicas de cada equipo...). En cambio, cuando a las humanidades se les aplica el mismo rasero y los mismos impresos de solicitud, el fiasco es total. Se crea investigación mecánica, o colaboración ficticia. En las humanidades es esencial la interpretación del caso único, la investigación creadora y sin cuadrículas ni instrumentos de medida que estandaricen el resultado. Es la investigación más característica de estas disciplinas, la más valiosa, la de más calidad. En humanidades los artículos se firman individualmente (aunque luego se agregen como labor de equipo en el impreso). Y los grandes humanistas siempre han investigado solos. El mismo planteamiento por el cual se saca una convocatoria única y cuadriculada para ciencias y humanidades es un procedimiento antihumanístico. Es, eso sí, profundamente oficialista, oficinista, administrativista, y, para los "usuarios tradicionales", repetitivo. Justo lo que no deberían ser las humanidades jamás.

- Perpetúa también el feudalismo. Ya hemos visto en el punto A que los miembros de los equipos (pongamos, por simplificar, los profesores titulares) han de estar atados y bien atados al grupo. El que se mueve no sale en la foto. Hay que estar año tras año en el orden jerárquico establecido, y produciendo para el jefe. Porque, ¿se piensan ustedes que los grupos se van turnando la jefatura de grupo, que tienen tan buen fílin y tanto compañerismo de equipo que este año dirijo yo y el año siguiente tú? ¡Ji ji ji....! Si es que los privilegios que la LOU no da a los catedráticos, se los van arrogando luego entre líneas, y así la Universidad sigue siendo la que era, con los usuarios tradicionales.

- Perpetúa los intereses creados. Los contactos entre los interesados de siempre y las comisiones (también un petit comité de catedráticos, al fin y al cabo). La acumulación de recursos año tras año en poquitas manos, que lleva a malos hábitos y despilfarro—despilfarro por unos sitios, y carencias por otros. Lleva también al desarrollo de maniobras establecidas en las universidades, a resultas de las cuales se utiliza la pertenencia a grupos como un salvoconducto para muchas otras cosas. Y por allí pasamos a las tergiversaciones de las normativas, para favorecer a los grupos; a las dinámicas de apoyo mutuo por parte del fosilizado grupo contra quienes no pertenecen a él. Se estimula la lucha de partidos (partidillos casposos) en los Consejos de Departamento. Etc. etc. etc.

- Ah, he identificado "catedráticos" con "investigadores principales", y "profesores titulares" con "curretas de a pie". Una simplificación grosera, lo reconozco. Ahora bien, que si no lo son (catedráticos, investigadores principales), tranquilos, que pronto lo serán. Porque ya cuidarán los catedráticos de promocionar al cuerpo a los primus inter pares. Y los que no dirijan equipo van a tener muy pocas oportunidades de hacerse catedráticos; al menos si les dicen lo que me dijeron a mí en la Infausta Oposición: que si bien había participado en muchos proyectos, no había dirigido ninguno. Humm.... El Dedo no me había señalado, es cierto.

C. Proyectos para grupos con líneas de trabajo en la frontera del conocimiento y resultados previos de calidad, así como con una trayectoria acreditada y solvente dentro de la comunidad científico-técnica nacional e internacional. Para poder solicitar este tipo de proyectos, el investigador principal deberá haber realizado previamente, como tal, al menos 5 proyectos del Plan Nacional financiados dentro de este mismo tipo de convocatoria (no se consideran válidas otras convocatorias del plan nacional como las denominadas: acciones especiales-complementarias, ni los proyectos complemento al programa marco de la UE, ni proyectos PETRI, PROFIT, FEDER, OTRIS, P4, ... ( .... ) etc etc etc etc... (....) También será posible solicitar este tipo de proyectos cuando se unan dos o más grupos de trabajo en un proyecto único y cada grupo haya tenido al menos 4 proyectos previos con el mismo investigador principal, en las condiciones anteriormente reseñadas.

Bueno, la idea de los C parece que es hacer grupos más fuertes y consolidados con los ya existentes. En la frontera del conocimiento (aunque no especifica si es la frontera de aquí o la de allá). Obsérvese el énfasis en la identidad personal e intransferible del investigador principal. Son proyectos no para equipos, sino para Investigadores Principales y su séquito. Aquí está claro que dependes de tu Señor; si tienes la desgracia de que se te jubile antes de que complete cuatro proyectos, no eres nadie; no pasarás al grupo C, lástima de vasallo, si no oviere buen señor. Ojo que estamos hablando de proyectos que suelen durar cuatro años, y en un sistema establecido no hace tanto tiempo; es decir que cinco proyectos por cuatro igual a veinte años: catedrático a los cuarenta pongamos (optimista) más veinte años de proyectos, todos bajo control continuado... sesenta años. Estamos hablando de un grupito de gente reducidísimo. Mirad quienes son los quinqueproyectistas, y veréis quiénes buscan asegurarse llegar a la jubilación (y pasar a eméritos si pueden) bien aupaditos por sus militantes de base, y sin ningún acelerado que se les vaya a subir a las barbas... Incluso no costaría mucho ver quiénes en concreto han redactado o inspirado la convocatoria ésta, que apesta.

Y encima igual piensan que no se nota.


1 comentario

JoseAngel -

En contraste, también se hace investigación seria y rigurosa en nuestro país. A este respecto me recomienda Marcos, y os recomiendo, el artículo de José Carlos Bermejo sobre la "Cienciometría", en Fírgoa:
http://firgoa.usc.es/drupal/node/32182

domingo, 4 de octubre de 2026

Retropost, 2006: ¿Puede una subvención validar el título de doctor?

 

¿Puede una subvención validar el título de doctor?

¿Va a poder exigirse la pertenencia a grupos de investigación subvencionados como criterio eliminatorio para seleccionar funcionarios docentes en el postgrado?

Siempre se ha hablado de lo deseable que es la complementariedad y apoyo mutuo de docencia e investigación en la labor del profesor; aunque ciertamente es un desiderátum más fácil de cumplir en unas ocasiones que en otras.

En mi departamento, Filología Inglesa y Alemana, se ha adoptado una medida que pretende imponer una solución por la vía rápida para conciliar docencia e investigación. Se ha adoptado como criterio excluyente para poder optar a docencia de postgrado y para poder dirigir tesis doctorales el pertenecer a un equipo de investigación que actualmente tenga en curso un proyecto subvencionado. (Sólo valen los proyectos en curso, o sea, los puramente proyectos, no los resultados, ni proyectos anteriores cumplidos). Se requerirán, además, dos tramos de investigación para poder enseñar en segundo ciclo o poder dirigir una tesis.

Con lo cual se puede dar el caso de que un profesor que tenga tres tramos de investigación y un historial de participación en varios proyectos nacionales no puede enseñar en postgrado ni dirigir una tesis por no tener actualmente un proyecto subvencionado: porque, insisto, se ha hecho de esto un requisito eliminatorio de entrada, en lugar de un mérito baremable.

Esta decisión es de una más que dudosa legalidad, y va a ser recurrida ante la Comisión de Doctorado y ante el Rector. Las decisiones que adopte la Universidad al respecto serán sin duda ilustrativas sobre los límites de aplicación de la nueva normativa universitaria.

Sólo añadiré que es naturalmente la dinámica feudal y de apoyo mutuo de los equipos de investigación la que ha permitido que semejante despropósito sea aprobado en Consejo de Departamento.

José Ángel García Landa
Departamento de Filología Inglesa y Alemana
Facultad de Filosofía y Letras
http://garciala.blogia.com

(Nota enviada hoy al Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza).

 

 

Artículos sobre la Universidad en Fírgoa: Universidade Pública

martes, 29 de septiembre de 2026

Retropost, 2006: Narración, interacción e interpretación

 

Narración, interacción e interpretación

Me han publicado en el Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza (—Opiniones vedadas al vulgo, y sólo visibles para autorizados ojos universitarios) el artículo de ayer sobre la Investigación en grupo (o tribu). Buscando ayer por el despacho el papel ése donde me decía la DGA que no investigaba con suficientes aragoneses, me apareció también mi colección de otros informes negativos. Que tengo unos cuantos, pues nunca se me ha concedido un proyecto de investigación si no era en un equipo dirigido por un catedrático. (Puede que sea casualidad, pero es mi experiencia con estos proyectos: tened y se os dará, como decía Cristo).

Bien, pues qué lástima no haber tenido el blog hace tres años para publicar el informe negativo de mi último proyecto rechazado. En fin, aunque con retraso, como ahora lo encuentro, ahí va. Lo presenté a la convocatoria del Ministerio dos años consecutivos, uno con equipo y otro sin, pero ni con con ni con sin. Ante eso, cabrían, supongo, dos opciones:
- una, seguir presentando el mismo proyecto, con las pequeñas modificaciones a que pudiera haber lugar, ad infinitum, o hasta el caso (improbable) de que me lo concedieran. Qué pesado este señor, ¿no? siempre con lo mismo, hala, dile otra vez que no, que ya lleva cinco informes negativos.
- otra, abandonar esa línea de investigación y dedicarme a algo que (según el olfato del momento) el Ministerio pueda querer financiar.
Pues ni una ni otra. Lo que hago es, mientras no perciba cambios sustanciales en el panorama, pasar de rellenar impresos... y dedicarme a investigar con los medios de a bordo y sin reconocimiento oficial. Que tiene gracia, porque menos que la ridícula cantidad que les pedía como ayuda para libros y un par de viajes, me interesaba por supuesto el simple hecho del reconocimiento del proyecto como tal, por el acoso administrativo que representa en mi departamento ser un hombre de-proyectado (como diría nuestro antiguo colega Benno Hübner). A la DGA de hecho no le pedí otra cosa que el reconocimiento de la existencia, sin aflojar un duro, y ni eso dio. 

Pues oigan, ¿saben? Que paso. Que con estos planteamientos, que rellene más impresos de solicitud de proyectos su tía. Yo tengo otras cosas más interesantes en las que perder el escaso tiempo de vida que me queda. Y si la Universidad estima oportuno contratarme como funcionario para docencia e investigación, pero luego hay que rogarle por favor que implante docencia para que yo pueda darla, y que se digne reconocer la existencia de la investigación que produzco... pues ella sabrá, quien paga manda. Es que ésa es otra, ahora de repente nos ha cambiado el panorama súbitamente, y resulta que somos nosotros los que tenemos que justificar en términos de rentabilidad el trabajo en nuestras disciplinas académicas, y rogar que no se supriman las titulaciones que tenemos contratos vitalicios para impartir... y que nos den cuatro duros para realizar la labor que nos han contratado para realizar. O al menos que aunque no den ni un duro, se molesten en reconocer que en efecto la estamos realizando. Pues ni por esas, no nos vayamos a crecer y a presumir de que somos gente con proyectos, oye.

Bueno, a lo que iba. Ésta es la copia cuasi-facsímil del informe negativo que me dieron cuando pedí al Ministerio una ayuda (o reconocimiento) para el proyecto "Narración, Interacción e Interpretación", solo y a las bravas, cosa en modo alguno descartada por las bases de la convocatoria:

PROGRAMA NACIONAL DE PROMOCION GENERAL DEL CONOCIMIENTO
AREA DE CIENCIAS SOCIALES


REFERENCIA: BFF2002-00268
INVESTIGADOR PRINCIPAL: JOSE ANGEL GARCIA LANDA

ORGANISMO: UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA

TITULO: NARRACIÓN, INTERACCIÓN E INTERPRETACIÓN

OBSERVACIONES:

EN REALIDAD EL EQUIPO NO EXISTE, PUES ESTÁ COMPUESTO POR UN ÚNICO INVESTIGADOR, QUE TIENE SIN DUDA UNA IMPORTANTE EXPERIENCIA INVESTIGADORA, EXTENSA Y DE ALTA CALIDAD A NIVEL INTERNACIONAL (COMO PONE DE MANIFIESTO SU EXCELENTE CURRÍCULO), EN ESPECIAL EN EL CAMPO DE LA NARRATOLOGÍA, QUE ES EL OBJETO DEL PROYECTO QUE PRESENTA. EL OBJETIVO PRINCIPAL DEL PROYECTO ES DE TIPO METODOLÓGICO, CONSISTENTE EN FUSIONAR DIVERSOS MODELOS DE ACERCAMIENTO AL HECHO NARRATIVO, TANTO DE TIPO ESTRUCTURAL PROPIO DE LA NARRATOLOGÍA LITERARIA MÁS CLÁSICA COMO DE ENFOQUE LINGÜÍSTICO. COMO TAL OBJETIVO ES SIN DUDA MUY INTERESANTE Y MUY AMBICIOSO PUES PRETENDE INTEGRAR DISCIPLINAS DIVERSAS DE LA CIENCIA DE LA LITERATURA Y DE LA LINGÜÍSTICA. SIN EMBARGO SE TRATA DE DISCIPLINAS VASTAS Y COMPLEJAS, SOBRE LAS QUE ES DIFÍCIL QUE UN SOLO INVESTIGADOR PUEDA MANTENERSE AL DÍA. EN RESUMEN, SI BIEN CABE DUDAR DE LA SINGULAR CAPACIDAD DE TRABAJO Y DE LA CALIDAD DEL MISMO QUE HA DEMOSTRADO EL SOLICITANTE, DEBIDO A LAS CARACTERISTICAS Y OBJETIVOS PROPIOS DE LA PROPUESTA (VÉASE APARTADO B) ES DIFÍCIL CREER EN LA VIABILIDAD DE ESTE PROYECTO.

Bueno, pues sin proyecto que me quedé, yo y la Ciencia, porque claro, aunque he seguido trabajando en esa línea, al no tener compromisos que cumplir también me he dedicado a otras cosas, por ejemplo a los blogs. Y he seguido colaborando con mis colegas de París y Hamburgo etc., pero sin poder aportar un duro a la colaboración. Es curioso eso de "en realidad el equipo no existe" después de invitar en la convocatoria a equipos o investigadores individuales. Claro que como el impreso (cortado por el patrón de las ciencias experimentales) decía "equipos", pues equipo que te casco, y si el equipo es de uno, pues ya veremos si se lo pasamos o no. También contiene el informe un lapsus gracioso , ése de "si bien cabe dudar de la singular capacidad de trabajo" etc., por "no cabe dudar". Ya se le iba la mano a quien lo hizo hacia la negativa que iba a dar. En suma, que soy muy bueno, y el proyecto es muy interesante, pero que no lo sabré hacer porque al informante le parecen muy difíciles estas cosas y demasiado estudiar, —y que no me financien. Que nadie sabe a la vez de lingüística, literatura y filosofía (¡pero si el proyecto era para desarrollar eso precisamente!). Claro que al año siguiente, en colaboración con más gente de lingüística, literatura y filosofía, tampoco lo dieron, con razonamientos parecidos. Por entonces (y supongo que por ahora) la política de la comisión de proyectos era dar mucho dinero a muy poca gente (incluidos miembros de la propia comisión), en lugar de tender a repartirlo entre los investigadores solicitantes. Y, en fin, por mí que les den bola, a mí ya me la han dado.

Para sacar del baúl de los recuerdos los fines y planteamientos del proyecto, esto era un trozo del principio:

Narración, interacción e interpretación

Este proyecto pretende desarrollar el marco conceptual de la teoría narrativa, buscando un paradigma teórico más integrador, que ayude a potenciar la capacidad analítica de las teorías narrativas actuales y su capacidad interpretativa en el análisis de textos culturales concretos.

Esto se logrará, básicamente, mediante un estudio interdisciplinar que integre los logros analíticos de diversas disciplinas y metodologías. En esencia el proyecto hará confluir tres líneas de trabajo sobre la narración, una de ellas específicamente limitada a este estudio (la narratología de tradición estructural) y otras dos que han contribuido ocasionalmente a la reflexión sobre la naturaleza y funciones de la narración (teorías pragmalingüística y hermenéutica). Estas disciplinas ofrecen perspectivas prometedoras de enriquecimiento mutuo, tanto en sus coincidencias parciales como en la complementariedad de perspectivas que ofrecen sus planteamientos diversos. Sin embargo, se han ignorado mutuamente en gran medida (si exceptuamos la síntesis de las dos primeras propuesta por Paul Ricoeur en Tiempo y Relato), por pertenecer a contextos disciplinares y a tradiciones académicas diferentes. Nuestro trabajo de investigación efectuado hasta el presente, sin embargo, nos ha situado en el punto en que parece oportuno y factible intentar una síntesis metodológica más amplia.

Esperamos obtener de la confluencia de estas tres corrientes de pensamiento un enriquecimiento de nuestra comprensión de los fenómenos narrativos, tanto en el sentido de una más adecuada conceptualización teórica (y un mayor diálogo interdisciplinar) como en su poder explicativo concreto para el análisis de textos narrativos pertenecientes a diversos géneros y autores del área anglosajona en particular. El objetivo es la elaboración de publicaciones académicas que contribuyan a difundir esta línea de análisis textual y discursivo, y demuestren la viabilidad de la misma como un marco crítico-teórico que permite un estudio más integral y profundo de los fenómenos comunicativos, en especial de la narración.

Antecedentes y estado actual de los conocimientos

El trabajo a realizar, según se ha expuesto, consistirá en fomentar la confluencia de las siguientes líneas teóricas:

1) La narratología literaria, desarrollada originalmente en la tradición formalista y estructuralista de las escuelas alemana, francesa y eslava (K. Friedemann, F. Stanzel, R. Barthes, G. Genette, M. Bal, B. Uspenski, L. Dolezel) pero que también cuenta con importantes exponentes clásicos en el mundo anglosajón (W. Booth, S. Chatman), especialmente en lo que se refiere a la fase de reelaboración y crítica post-estructuralista (J. Culler, A. Gibson). Nuestras aportaciones en esta disciplina en concreto ya tienen reconocimiento a nivel internacional, como se echa de ver en la presencia de J. A. García Landa junto a figuras como M. Bal o L. Dolezel en el grupo de asesores internacionales del Forschergruppe Narratologie de la Universidad de Hamburgo. Pueden verse por ejemplo las páginas de Internet http://www.narratology.net o http://www.narrport.uni-hamburg.de/ en las que se informa sobre los proyectos en curso de dicho grupo investigador.

2) La teoría de la interacción comunicativa. Hay elementos relativos a la interacción comunicativa tanto en narratología (que estudia por ejemplo la interacción entre autor implícito, narrador, narratario y lector implícito) como en la teoría hermenéutica (pues de hecho ya se encuentran en la hermenéutica de Schleiermacher muchos principios de pragmática lingüística que luego serían “descubiertos” en una tradición distinta, por ejemplo con los nombres de procedimientos de comprensión “top-down” y “bottom-up” utilizados por lingüistas del discurso como van Dijk y Kinsch). Pero nos referimos en este punto más específicamente a los desarrollos de la pragmalingüística anglosajona, en particular durante las últimas décadas del siglo XX. A este respecto hay que referirse obligadamente a teoría de los actos de habla desarrollada por Austin en How to Do Things with Words y seguidamente por Searle en Speech Acts y Expression and Meaning. Estas obras pusieron los cimientos teóricos para estudios más específicos de pragmática literaria, como el reciente Literature as Communication de Roger Sell (2000) o el volumen de J. A. García Landa Acción, Relato, Discurso (1998). Otros desarrollos de la teoría de la interacción lingüística, como la teoría de la cortesía desarrollada por Brown y Levinson en Politeness o por Leech en Principles of Pragmatics son todavía una fuente potencial sin explotar de conceptos que pueden desarrollarse y aplicarse en un marco diferente, literario o narratológico. Lo mismo puede decirse acerca de la teoría interaccional basada en el análisis de rituales situacionales que desarrolla Goffman en Frame Analysis o Forms of Talk. La teoría de la relevancia (el libro de Sperber y Wilson Relevance: Communication and Cognition es un punto de referencia central aquí) está dando numerosos frutos en traductología o análisis conversacional, pero todavía no se han extraído sus consecuencias para la teoría narratológica ni la interpretación crítica literaria. Los volúmenes The Intertextual Dimension of Discourse y The Pragmatics of Understanding and Misunderstanding, editados por la Dra. Beatriz Penas, y a los que también contribuyeron J. A. García Landa y Carmen López, son una muestra significativa de la colaboración previa de los miembros del equipo en el estudio de la interfaz entre pragmática y teoría de la interpretación.

3) La hermenéutica filológica, en particular a partir de Schleiermacher, propone la noción del círculo hermenéutico como vía de estudio de una multiplicidad de fenómenos comunicativos. El círculo hermenéutico puede aplicarse de muy diferentes maneras y a distintos procesos. Por ejemplo, al proceso de lectura y comprensión de una frase: el todo se deduce a partir de las partes o palabras pero el sentido y sintaxis de éstas se interpretan en relación a un todo anticipado, en un proceso continuo de reelaboración interpretativa. La teoría de la relectura, expuesta por el libro de Galef Second Thoughts: A Focus on Rereading supone un desarrollo de estas nociones para enlazar con teorías interpretativas postestructuralistas y con la filosofía de la repetición. Una vez más, la interfaz potencial con la narratología queda por desarrollar. Exploraremos, en concreto, las implicaciones narratológicas de esta circularidad hermenéutica, y, recíprocamente, los aspectos narrativos del proceso hermenéutico. Otros autores cuya obra resultará imprescindible a este respecto son M. M. Bajtín, W. Iser, P. Ricœur y G. S. Morson. Quedan por explorar también desde la óptica de la pragmática comunicativa los protocolos de la narración, una perspectiva apuntada en los trabajos de Couturier pero que promete desarrollos ulteriores, describiendo la manera en que los estilos narrativos desarrollan mediante formas específicamente literarias un proceso equivalente a lo que Goffman ha llamado “interacción dialéctica” en el análisis de la conversación. La Dra. López Sáenz en particular aporta a nuestro equipo una amplia experiencia en el estudio de la tradición de la hermenéutica en filosofía, y J. A. García Landa cuenta asimismo con una amplia trayectoria en el estudio y docencia de la teoría de la interpretación en su vertiente filológica.

El proyecto “Narración, interacción e interpretación” propone pues la convergencia de estas tres disciplinas, cada una aludida por una de las palabras del título, según recalcamos:

a) la narratología de origen predominantemente literario (Barthes, Genette, Bal, Booth, Culler, etc.) aunque se tendrán en cuenta las aportaciones realizadas por teorizadores de la autobiografía (por ej. Mark Freeman) o de la historia (Hayden White).

b) La pragmalingüistica: teoría de los actos de habla (Austin, Seale) que en el libro de Acción, Relato, Discurso (Salamanca, 1998) reformulamos como teoría de los actos discursivos; modelos de análisis del discurso (Bajtín, Cicourel, Schegloff, Tannen, etc.). y teoría de la cortesía (Goffman, Brown y Levinson, Leech).

c) La hermenéutica, entroncando de nuevo con el análisis del círculo hermenéutico de Schleiermacher, que tanto recuerda desarrollos recientes de la lingüística, y desarrollando los brillantes análisis de Bernstein en Foregone Conclusions o de Gary Saul Morson en Narrative and Freedom. (A título de ejemplo sobre la necesidad de una convergencia, véase que estos libros no ofrecen barruntos de una posible convergencia con la pragmalingüística, y apenas mencionan en alguna ocasión la narratología de modo superficial).

Nuestra tesis es que estas tres tres disciplinas, o sus manifestaciones en tanto que subdisciplinas dentro del marco de la Filología, saldrán reforzadas mutuamente de un análisis que señale sus puntos de contacto, los límites de su convergencia, y ofrezca ejemplos de las modalidades prácticas de aplicación de la metodología desarrollada a partir de ellas. A su vez, esta metodología no tendrá consecuencias únicamente en el ámbito de reflexión teórica que acabamos de señalar. Cada una de estas disciplinas es especialmente relevante por su aplicabilidad al análisis práctico de los más diversos fenómenos culturales, empezando por la literatura y otras formas narrativas, pero con consecuencias prácticas para el análisis conversacional, la práctica de la historia y la autobiografía, la estética y teoría del arte, la teoría de la cultura, la divulgación científica o la reflexión filosófica. Piénsese, a título de ejemplo, en los puntos de contacto que ofrecen las siguientes teorías y manifestaciones culturales que citamos a continuación en tanto que fenómenos narrativo/retrospectivos:

Ejemplo 1: Giambattista Vico, en su teoría evolutiva de la cultura humana, denuncia lo que él denomina la “falacia de los estudiosos”, que consiste en intentar descubrir los conceptos y nociones desarrollados en la actualidad como si estuviesen ya plenamente formados en las prefiguraciones imperfectas que más tarde darían lugar a ellos. Es el caso, por ejemplo, de los intérpretes homéricos, que descubrían oculto en el poeta griego todo un sistema de disciplinas académicas; es un problema al que no son ajenos los intérpretes actuales (por ejemplo, nosotros mismos, según el uso que hagamos de Vico en una teoría de la interpretación desarrollada a posteriori).

Ejemplo 2: El concepto de retrospección permite interpretar muchos fenómenos “naturales” como efectos de perspectiva narrativa. Por ejemplo, este razonamiento sirve de base a la crítica que hace S. J. Gould (por ej. en The Structure of Evolutionary Theory, 2002) a las teorías antropocéntricas de la evolución, que presentan como una culminación en el hombre lo que es un proceso histórico-biológico mucho más complejo. En el campo de la filosofía, podríamos pensar en un caso de perspectivismo como el que presenta Nietzsche en La voluntad de poder, criticando el concepto de causalidad. Nietzsche veía las explicaciones causales como una estructura narrativa: a saber, el “efecto” es el que “causa” la causa en tanto que fenómeno cognoscitivo, al lanzarnos a la búsqueda de causas y a establecer conexiones entre fenómenos que antes no se percibían como causalmente interconectados.

Ejemplo 3: La noción del círculo hermenéutico desarrollada por Schleiermacher y otros condujo a una mayor consciencia del papel que desempeña la retrospección en los procesos de comprensión. El círculo hermenéutico es más bien una espiral que se expande temporalmente, englobando cada vez mayor número de fenómenos culturales y haciendo que surja mayor significación de la interacción entre las partes englobadas en un argumento, adquiriendo las primeras un nuevo sentido a la luz de las que les siguen. Tal es el fenómeno interactivo que se produce, por ejemplo, a lo largo del proceso de lectura de los ejemplos que estamos presentando, si el lector compara sus puntos comunes y extrae un argumento general de ellos.

Ofrecemos estos ejemplos precisamente por no pertenecer estrictamente al campo de la narratología literaria, ni de la pragmalingüística, pues creemos que en ellos se echa de ver que una perspectiva que desarrolle un estudio de los conceptos de narración e interacción puede hallar una vía para la interpretación de una multiplicidad de fenómenos culturales en los que están implicadas estructuraciones narrativas y procedimientos interactivos.

Estos objetivos no son “nuevos” en el sentido de que suponen una reinterpretación y una reelaboración de cuestiones que han ofrecido tradicionalmente gran interés para las disciplinas humanísticas. Sí son nuevos en el sentido de que esa reelaboración y revitalización de las disciplinas y conceptos que pueda surgir del diálogo metodológico es siempre la que ofrece vías nuevas de acceso a fenómenos culturales de relevancia crucial-- en el sentido de que la cultura no consiste sólo en recibir la herencia del pasado, sino en reelaborarla y asimilarla a los nuevos contextos. En el contexto humanístico de hoy en día, el diálogo entre pragmalingüística, hermenéutica y narratología es imprescindible.

2 comentarios

JoseAngel -

Saludos, Raúl, y gracias por tu j....mente buena opinión. A ver si a base de soltar vapor se me disipa un poco la sabiduría, que me aprieta la cabeza por dentro.

Raúl Tristán -

¡Eres la h...! Con disculpa "narratológica" ¡Qué cúmulo de sabiduria desperdiciada sin un Proyecto aprobado!
Saludos

lunes, 28 de septiembre de 2026

Retropost, 2006: Investigación en grupo (o tribu)

 

Investigación en grupo (o tribu)

Me quedo pasmado leyendo una resolución tomada este verano por el Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza, sobre el reconocimiento de grupos de investigación. Según los Estatutos de la Universidad, ésta "podrá reconocer grupos de investigación a petición de los interesados, de acuerdo con los criterios elaborados por la Comisión de Investigación y aprobados por el Consejo de Gobierno". Bien, pues estos órganos se despacharon bien pronto su tarea veraniega, porque el Consejo de Gobierno aprobó por unanimidad "reconocer como grupos de investigación de la Universidad de Zaragoza a los grupos de investigación reconocidos por el Gobierno de Aragón en los que participen miembros de la comunidad universitaria" (Acuerdo de 6 de julio de 2006. BOUZ 08-06).

Entiéndase bien: sólo se reconoce a éstos, los reconocidos por el Gobierno de Aragón, y a ninguno más.

Aquí está la lista de grupos resultante.

Bien, o sea que la Universidad de Zaragoza, centro crucial de la investigación en Aragón, no tiene criterios propios para determinar grupos de investigación, y se remite a los del gobierno. Vale, esto puede tener su lógica, reconocer a los que reconoce el gobierno que la financia, pero... ¿no tener criterio propio suplementario? ¿No es excesiva supeditación de la investigación universitaria a los criterios gubernamentales? ¿No existe un pequeño espacio en el que los fines investigadores de la Universidad se desligan de los del gobierno? Aunque sólo sea por eso de la autonomía universitaria. Bueno, pues no. Pero claro, podríamos pensar que se está evitando trabajo inútil, repetición, papeleo. Si los criterios del gobierno son buenos, y universitarios, y por qué no habrían de serlo, no es preciso que la Universidad repita el trabajo. Buena sintonía, etc. OK.

Peeeroo.... Resulta que a mí los criterios del gobierno no me parecen buenos. Será por mi experiencia personal quizá. En 2003 recibí esta respuesta cuando, ateniéndome a una convocatoria del Gobierno de Aragón para el reconocimiento de grupos de investigación (esos que ahora hace suyos la Universidad), solicité con otros profesores, siendo yo el investigador principal, el reconocimiento de un grupo "emergente" según la clasificación que hacían. (Traducción: emergente quiere decir que se dan por enterados de que existes, pero no te dan ninguna ayuda financiera). Se nos negó el reconocimiento, o sea, la existencia a coste cero para el gobierno, por criterios que no pueden calificarse sino como cerriles, ignorantes... y casi como una parodia malintencionada del momento político que vivimos en España. Cito literalmente el texto de la respuesta a la solicitud:

"Mediante Orden de 8 de Octubre de 2002, del Departamento de Educación y Ciencia, se convocaron las ayudas [JE!] destinadas a Unidades Operativas de Investigación de la Comunidad Autónoma de Aragón. En desarrollo de la citada Orden, la Comisión de evaluación de expertos, reunida en Zaragoza durante los días 14 y 15 de noviembre, realizó el primer reconocimiento tentativo.

A la vista de los resultados de dicha evaluación, y de conformidad con lo establecido en las bases de la convocatoria, le comunico lo siguiente:
Primero.- Denegar la adscripción de su grupo a la tipología EMERGENTE. De acuerdo con las mencionadas bases, la presente convocatoria está dirigida a unidades grupos de investigación de la Comunidad Autónoma de Aragón. En su caso, dos de los miembros propuestos pertenecen a la UNED y la U. de Navarra, respectivamente, y no pueden ser considerados como investigadores del grupo. Debido a ello su grupo no puede ser reconocido como emergente al no alcanzar el mínimo de 4 miembros establecido. En su caso, dos de los miembros propuestos son estudiantes de últimos cursos que no pueden ser considerados como investigadores

lo que pongo en su conocimiento a los efectos de comunicación de la resolución de la citada convocatoria, teniendo un plazo de 7 días para, en us caso, efectuar las alegaciones que estime oportunas.

Atentamente,
El Director General de Enseñanza Superior,
Manuel López Pérez
([Sello:] Gobierno de Aragón, Departamento de Educación y Ciencia, 17 MAR. 2003, SALIDA nº 49597)"

He de reconocer que no presenté alegaciones (con lo cual igual hasta se presupone que estoy de acuerdo con la resolución). Acababan de suspenderme una manipulada oposición de cátedras y estaba hasta las cejas escribiendo recursos y alegaciones a "eso" (—escritos que quedaron todos sin respuesta por parte del rector Pétriz: silencio administrativo, que todo lo cura; buena solución a alegaciones, recursos, y denuncias).

El criterio, es, como digo, cerril y tribal. No se reconoce a un equipo de investigación como tal porque de los cinco investigadores dos son de centros de otras comunidades autónomas. Suponiendo que la UNED sea de otra comunidad, claro, detalle en el que sin duda no cayó el Director pero que tiene su chiste. En cuanto a lo de "estudiantes"... por supuesto los investigadores a que se alude eran licenciados y profesores de Universidad. No funcionarios, es cierto, y estaban a punto de leer la tesis doctoral, cosa que pronto hicieron con la máxima calificación—pero naturalmente tenían sus publicaciones y su línea de investigación, y por otra parte la convocatoria no decía nada de eso. Lo de "estudiantes de últimos cursos" es sencillamente una falsedad. Simplemente, quien hiciese este informe pasó a presuponer que sólo los Doctores tienen suficiencia investigadora, cosa que es falsa no sólo en términos reales sino también en el mundo especial de los términos administrativos.

Aquí hay una convocatoria más reciente en la que se aprecia la misma nebulosidad en cuanto al origen/adscripción territorial de los investigadores aceptables como tales: nos dice que "Son beneficiarios de esta convocatoria todos los investigadores que realicen su labor en los centros de investigación radicados en la Comunidad Autónoma de Aragón, adecuadamente agrupados".

O sea, que hay que agruparse con ARAGONESES. Un críterio político-autonómico-cerruzo donde los haya, un criterio de cachirulo a rosca y hago un corralillo. Comprensible, quizá, en el horizonte de unos políticos locales que tienen que venderse a sí mismos como aragoneses y promotores de lo aragonés por encima de todo lo demás. Pero esa idea de LOCALidad está reñida de entrada con la idea de UNIVERSidad. Y sin embargo la "Universidad" hace suyos estos criterios que supeditan a la política local la libertad política y administrativa necesaria para la investigación de calidad. De calidad real, no de calidad certificada por los políticos y sus chupatintas. Pero si los investigadores les dicen a los políticos y los chupatintas que les pongan ellos el criterio, porque los propios investigadores no lo tienen... apaga y vámonos.

Team workPor otra parte, se viene dando a los grupos de investigación una importancia desmedida. Con esto me refiero a la investigación en lo que ahora se llama "Arte y Humanidades"; entiendo que los investigadores de otras áreas sí aceptan la lógica de la investigación en grupo. Y, por supuesto, se puede investigar en grupo en Arte y Humanidades, pero también se puede investigar individualmente, y de hecho es lo que se hace. En muchos casos, la investigación en estos "grupos" no es sino la suma de las líneas de investigación desarrolladas individualmente por sus miembros, y el grupo se constituye mayormente con vistas a facilitar administrativamente la adqusición de recursos y ayudas oficiales que no se ofrecerían a los miembros por separado. Creo que esto es bastante obvio y no resulta sorprendente para nadie que conozca la manera de trabajar en Arte y Humanidades. Una manera que sin embargo se va transformando (no siempre positivamente) bajo la presión de la lógica competitiva de los grupos.

El grupo no aporta sólo recursos. También aporta una dinámica de grupo, y ésta no siempre es totalmente beneficiosa. Sí tiene aspectos beneficiosos que no voy a negar ni tampoco entrar a discutir (la unión hace la fuerza, suplir deficiencias individuales, espíritu de colaboración, criterios objetivables, aprender de los demás, emulación, espíritu de equipo, etc etc.). En cuanto a las negativas, los grupos de investigación tienden a resucitar la vieja lógica de las cátedras feudales de antaño. No siempre se constituyen los grupos en un mundo angélico de lógica investigadora y coincidencia de objetivos. En su constitución entran elementos de personalidad y de conflictividad laboral; los grupos se constituyen así pues para potenciar la carrera de unas personas (las del grupo) por encima de otras (las que no pertencen al grupo). Un grupo se convierte en un departamento en un partido político, con las consabidas lealtades incondicionales, liderazgos sacrosantos, fotos en las que no sale el que se mueve, y en suma, renuncia o seria moderación de la independencia y espíritu crítico que tan de desear son en la investigación en humanidades. Y este aspecto pernicioso del funcionamiento del grupo se extiende, por supuesto, a todo el entorno que rodea al grupo, una vez se acepta que la única manera de hacer carrera y obtener reconocimiento, recursos, etc., es a través de un grupo (o sea, con la bendición y protección de un Jefe).

Encuentro cuestionables, pues, muchos aspectos de los grupos de investigación tal y como veo que funcionan de hecho (insisto y repito: estoy hablando de mi experiencia en las Humanidades). Pero más cuestionable encuentro aún que la propia institución universitaria contradiga sus propios principios al convertir en un fin o un requisito imprescindible lo que sólo es un medio: el trabajo en grupo.

Según los Estatutos de nuestra Universidad, "La Universidad desarrollará la investigación a través de su profesorado y de grupos de investigación reconocidos; ésta se llevará a cabo principalmente en departamentos e institutos universitarios de investigación" (Art. 118). OK, muy bien, también muy bien que se fomente la formación de grupos y redes en las que participen los investigadores (119.1). Se especifica que los grupos trabajan coordinados en líneas de investigación concretas y desarrollan una actividad investigadora de calidad contrastada, y también que los responsables (no todos los investigadores, señor López Pérez) habrán de tener el grado de Doctor. (Art. 119). Luego dicen los Estatutos eso de que establecerán criterios (jeje) para el reconocimiento de grupos (Art. 119.3), y a continuación lo que sigue:

"4. La adjudicación por la Universidad de recursos para investigación irá ligada al reconocimiento de los grupos, sin menoscabo a la libre investigación individual. La pertenencia a grupos no podrá ser requisito absoluto o excluyente de adjudicación de recursos para la investigación o de becas, salvo que se establezca en la correspondiente convocatoria nacional o internacional" (Art. 119.2)

Si leo bien, esto quiere decir que en las convocatorias propias de la Universidad de Zaragoza es ANTIESTATUTARIO el establecer como criterio excluyente la pertenencia a grupos de investigación. No es que esta Universidad destine mucho dinero a programas de investigación, pero eso sí, sus convocatorias propias vulneran sistemáticamente los estatutos en este punto, al ser la pertenencia a grupos requisito previo y no haber programas de apoyo a los proyectos de investigación individuales. Pero esto al parecer no llama la atención a nadie.

En mi departamento (Filología Inglesa y Alemana) la lógica de los grupos de investigación se ha extendido a la implantación de nuevas enseñanzas. Los grupos financiados se apoderan de las enseñanzas de postgrado y utilizan el criterio de pertenencia a un grupo para excluir a quienes no forman parte de él, pretendiendo convertir la pertenencia a un grupo en criterio determinante para que un profesor pueda ejercer docencia en segundo ciclo o dirigir tesis doctorales. Lo cual me parece no sólo antiestatutario, sino contrario a la lógica misma de la Universidad y el significado mismo de la titulación de Doctor. Con todos los equipos votando prietas las filas, naturalmente.

La pertenencia a un equipo con un proyecto financiado en curso viene considerándose meritoria en sí misma, independientemente de los resultados del proyecto (que están por venir); ahora quiere convertirse la integración en un equipo en requisito excluyente para la acreditación, algo que ofende a la sequentia temporum. ¿Quousque tandem? Ni se sabe. Hasta ahora, esta lógica ilógica no ha hecho sino ir a más. Cabe esperar, pues, que siga, y siga. Así pues, quien no tenga equipo, o Protector, o grupo de ayuda mutua, que se lo busque rápido. Y que sean todos de la tribu, "adecuadamente agrupados".

(Envío esta nota al Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza).



sábado, 11 de julio de 2026

Retropost, 2006: Apoyo a la libre investigación

 

Apoyo a la libre investigación

Me llega este mensaje a través de la lista de distribución del Colectivo de Profesores:

Yo no se a donde vamos, pero esta claro que estimular a nuestros jovenes investigadores no es el objetivo, mirar la nueva convocatoria que acabo de recibir de proyectos de investigación propios de la UZ . http://wzar.unizar.es/invest/sgi/Convoc.2006/vic.inv.2006/convocatorias2006.html
solo pueden pedir funcionarios menores de 40 años y contratados doctores, es decir quedan fuera todos los profesores ayudantes, ayudantes doctores y por supuesto cajales, juanes de la cierva u otros modalidades de contrato, ¿la pregunta es "han hecho cuentas y hay pocos funcionarios menores de 40 años y casi ningun contratado doctor"? ¿donde esta este perfil en la universidad? (...) no hay una politica de investigación desde la universidad de zaragoza, o por lo menos yo no la veo, igual es que estoy ya muy cansada.

En cuanto al documento en sí de la convocatoria, se supone que potencia la investigación en "áreas estratégicas" que no se especifican, y vulnera una vez más los Estatutos de la Universidad (artículo 119.4), donde al definir la política de investigación de la Universidad de Zaragoza se dice:

La adjudicación por la universidad de recursos para investigación irá ligada al reconocimiento de los grupos, sin menoscabo del apoyo a la libre investigación individual. La pertenencia a grupos no podrá ser requisito absoluto o excluyente de adjudicación de recursos para la investigación o de becas, salvo que se establezca en la correspondiente convocatoria nacional o internacional.

Si entiendo bien lo que aquí dice (aunque los leguleyos arguyen que las leyes sólo las entienden ellos), aquí dice que la Universidad de Zaragoza no puede sacar convocatorias de proyectos investigación para grupos únicamente (o, en todo caso, si no existe otra convocatoria que no excluya a los individuos). Si bien se reconoce el derecho de otras entidades de ámbito superior a sacar planes de apoyo a la investigación únicamente para equipos, y que contarán también con el apoyo y la tramitación se entiende de la Universidad de Zaragoza. Pero ese apoyo a la investigación individual que promete por su parte la Universidad en los Estatutos no existe, ni viene existiendo. Esta mísera convocatoria es la única que hay (en Aragón se destina poco dinero a la investigación...).

El año pasado le hice notar al Vicerrector esta vulneración de los Estatutos, al discriminar a los investigadores individuales, pero no recibí respuesta. (¡Evidentemente, si esta convocatoria nueva es una respuesta, no va dirigida a mí!)

Por supuesto tampoco dicen nada los Estatutos de discriminar al profesorado según su edad o tipo de contrato. Insisto en que este programa es el único programa de investigación de la Universidad de Zaragoza. (Aparte sí hay ayudas para viajes, congresos, revistas, etc. Allí no han introducido el requisito de pertenecer a grupos, de momento).

Por supuesto tampoco hay una partida ordinaria de investigación asignada a cada profesor, aunque supuestamente estemos contratados o destinados en nuestros puestos para investigar, además de para docer. Pero ya investigaremos con nuestras cabezas; yo ya lo intento, parte del rato. Vaya, igual es esto lo que quieren decir los Estatutos cuando hablan de apoyar la libre investigación.

 
 

2 comentarios

JoseAngel -

A mí, con estos planteamientos, se me van a secar de oficio.

Isabel -

Desde luego a los de Medicina nos eliminan de un plumazo: no existen funcionarios menores de 40 (tú dirás, con una carrera de seis años y cinco de especialidad) y en cuanto a contratados doctores, pues alguno habrá, digo yo. Y ¿qué pasa a los 40? ¿que se te secan las neuronas???
 

jueves, 25 de junio de 2026

Retropost, 2006: Project Narrative

 

Project Narrative

Me ponen un enlace a la bibliografía en la página web del Project Narrative, de Ohio State University, dirigido por David Herman, donde están entre otros Brian McHale o James Phelan.

Entre los ("otros", jeje) enlaces interesantes del sitio se encuentran, aparte de uno en el que ya estaba yo participando, NarrNet,  iniciativa de la Universidad de Hamburgo, estos otros:

- Centre for Narrative Research (University of East London).

- Program in Narrative Medicine (Columbia State University).

¿Medicina narrativa? gritará alguien: ¿A dónde iremos a parar? Bueno, pues algunos conceptos de los que me interesan, como el  hindsight bias (distorsión retrospectiva), tienen cierta aplicación en medicina: se me ocurren cuestiones como la clasificación variable de síntomas con relación al estado de la investigación o las taxonomías existentes, la teoría del diagnóstico y seguimiento de historias clínicas, cuestiones de medicina legal y forense, etc. Por cierto, me ha consultado sobre la traducción de "hindsight bias" una médico que está haciendo una tesis sobre el tema, aquí en Zaragoza.

Otro enlace: jurisprudencia narrativa (James Elkins, U de Virginia). Y muchos más, cada uno de ellos con interesantes ramificaciones….

Por una de ellas llego al Amsterdam Journal of Cultural Narratology, donde también figuro. Por figurar, supongo, porque hasta ahora no me han dado mucho trabajo. Más vale, con el que llevo atrasado… Pero para eso es junio, para ponerse al día. Claro que cada día salen cosas nuevas que hacer, y así no hay manera. Mañana por ejemplo me voy a Ronda, a un congreso sobre el he-man Hemingway. Con ordenata, claro.

Ego-ogle

 


 

3 comentarios

elena -

Me podrias recomendar algún libro en castellano sb la narrativa del paciente? Es un poco urgente muchas gracias

JoseAngel -

Hola, Isabel, bienvenida y gracias. ¡Qué pequeña es la web!

Isabel Gutiérrez -

Hola José Angel: tras nuestra "conversación electrónica" de ayer no me he resistido a dar una vuelta por tu blog. Me gusta mucho. Lo de la medicina narrativa es muy interesante. Seguiré leyendo

 

 

Mi querida España