Comentario que les pongo a El Toro TV:
El papa tuerce el morrete con las políticas de la muerte pero no llegó a pronunciar la palabra aborto, y es aplaudido por los abortistas en pleno. Y defiende la familia y el matrimonio y los hijos pero mantiene el celibato. Fomenta la migración pero la prohíbe ahí donde es jefe de Estado, en el Vaticano. Y luego le da la mano hasta a la etarra. El Papa viene a cubrir el expediente y a que todo siga como está, recordándonos que nuestros valores, y los suyos, deberían ser otros.
¿Qué futuro puede tener la sociedad si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental?
Vino el Papa a defender la vida humana (¿a oponerse al aborto?) y a ser aplaudido en pleno por los abortistas —y antiabortistas— con excepción de los catalanistas.
Y a darles la mano a todos, incluidos los etarras.
Como bonita casualidad, nos vemos durante la visita del Papa la famosa película "Don't Look Up", supuestamente sobre nuestra inconsciencia y frivolidad capitalista ante el cambio climático, así la vendieron, y en realidad sobre nuestra frivolidad e inconsciencia ante la muerte. Que viene enfilada como un cometa.
¿Hay que mirarla, o no? La película dentro de la película tiene un mensaje ambiguo al respecto. Hay que mirar y no mirar. Todos somos algo ambivalentes al respecto.
Heidegger decía que hay que vivir para la muerte, y muchos otros lo han dicho a su manera. Hasta el papa lo dice a su manera, aunque el cristianismo (también a su manera) se niegue por principio a ver la muerte, puesto que somos inmortales.
De ahi quizá, de esta inevitable ambigüedad, que el Papa, hombre sin familia ni hijos, nos anime a formar familias, o que (a pesar del ecumenismo) nos anime a seguir al verdadero Dios y apartarnos de "otros ídolos"...
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