Scoop
La última de Woody Allen, y hasta con Woody Allen, cosa cada vez
más infrecuente. Pero ésta no va a hacer historia: es flojilla, una
película sencillita (al estilo del Manhattan Murder Mystery),
un poco como un homenaje a un tipo de películas de detectives que se
hacían, o se deberían haber hecho, en los años cuarenta, pero que
siempre parecen un poco distorsionadas, parodiadas o retomadas en plan
histerizado, una vez se les incluye a Woody Allen como investigador. (Y
un periodista que se escapa nada menos que de la barca de la Muerte,
para dar el chivatazo de quién es el asesino). En este caso, el asesino
principal ni sale; es un asesino en serie, pero conocemos a un copycat
killer, que se aprovecha de la serie de crímenes para colar uno más, y
librarse así de una prostituta que lo chantajeaba... Vamos, que el lema
podría ser que "aunque cojan al asesino, y no sea tu novio, tu novio
también puede ser un asesino"—hasta EL asesino, y hasta TU
asesino si te descuidas. No os fiéis de esta gente que anda por las
country houses de los ricachos ingleses, Woody Allen se ríe del té con
pastas pero está convencido de que hay muchos esqueletos en los
armarios. Y de que llegado el caso, se llevan por delante a quien les
amenace la pasta y el status, sin pensárselo dos veces.
Algo copycat, aparte del caso del "El asesino del tarot", es que la idea básica del argumento quizá derive de El Nombre de la Rosa
(¿hay una lógica unitaria detrás de las muertes, o la inventamos, o se
cruzan varias lógicas?). Pero sobre todo, la peli es un poco
autocopiona: ¿son clásicos del estilo de Woody, o está metiendo la mano
al fondo del tonel a ver si aún puede sacar algo? Los actores no están
demasiado acertados tampoco, en especial el aristócratarot. Woody ya se
sabe: a estas alturas no es que experimente precisamente con su saber
star, y la cosa rechina cada vez más si no se innova en esto. Sea como
sea, un planteamiento sencillito para una película que se ve bien pero
que no va hacer titulares... y si os la perdéis, pues aparte de un rato
medianamente divertido, poco se habrá perdido.
Ah, bueno, un chiste de los de Woody, hablando de religiones con una elegante pareja inglesa en un cóctel: "Ah, el cristianismo, claro, claro. Bueno, a mí me educaron en la religión israelita, pero luego me convertí al narcisismo". Este casi me lo podía haber inventado yo.
4 comentarios
JoseAngel -
25palabras -
A mi me ha parecido una comedia brillante, bastante mejor que las últimas de Allen.
JoseAngel -
mitsui -