Todas me las dan
(2 de octubre de 2006)
Todas me las dan en el mismo
carrillo hoy (académicamente hablando). Esta mañana ha habido una
reunión del Consejo de Departamento (de Filología Inglesa y Alemana,
Universidad de Zaragoza) donde se trataban dos temas polémicos, y mal le
ha ido a mis propuestas en los dos.
1) Se proponía un Máster
de Lingüistica aplicada en inglés, en el marco del cual yo proponía una
asignatura de Análisis Crítico del Discurso. Tras un largo y tenso
debate se ha aprobado la propuesta, con varios votos en contra
(presumiblemente de los profesores que no quieren que haya otro máster
en el departamento al margen del que ya hay). Se ha aprobado pero su
vida ha sido efímera, más que las efímeras de hecho, porque antes de
comer ya se había rechazado la propuesta en la Comisión de Postgrado de
la Facultad. Lo cierto es que se había preparado apresuradamente en poco
tiempo, por la desidia de nuestro departamento a la hora de hacerse
responsable de planificar sus enseñanzas de postgrado. Y la propuesta
habría ido más coherentemente hecha si se hubiera pedido la creación de
este máster dentro del postgrado ya existente de Estudios Ingleses, que
es lo que yo proponía... pero no. Se ha propuesto crearlo en un
postgrado distinto y nuevo, propuesta que ya se ha dicho en el Consejo
tenía muy pocas posibilidades de prosperar—y buálá. ¿Y por qué no se ha
propuesto en el marco de ese postgrado ya existente, al cual se había
dado el nombre tan general de "Estudios Ingleses" para que cupieran
todos los posibles másteres de nuestro departamento, cuando se propuso
hace un año? Bueno, pues porque nuestros catedráticos, organizadores del
máster de "Estudios Textuales" ahora existente, han decidido
monopolizar ese postgrado para sí mismos, imponiéndole las leoninas
reglas de su máster, y nuestro departamento se ha dejado hacer. Ha
aceptado la mayor: que el postgrado de "Estudios Ingleses" se rija por
las reglas del máster de los tres catedráticos, es decir, que esté
reservado a profesores pertenecientes a equipos de investigación
subvencionados y que tengan al menos dos tramos reconocidos de actividad
investigadora—como criterios excluyentes. Ante este sentar sus reales,
ante su oposición frontal a dejar que la plebe sin subvenciones invada
"su" postgrado, y ante la ignorancia profesa de la dirección
departamental sobre los términos exactos de lo que se votó hace un año
al aprobarse ese postgrado, se ha batido en retirada la propuesta y se
ha optado humildemente por... ceder el terreno, y proponer otro
postgrado y máster donde no operasen las leyes dictadas por los
catedráticos. Inútilmente, según se ha visto. En cuanto a mí, he rizado
el rizo, votando a la vez a favor y en contra de la propuesta (lo cual
ha resultado ser administrativamente posible, además de contradictorio).
En votación secreta, he apoyado la propuesta de máster, no sea que
encima no saliese, y luego he expresado públicamente mi voto particular
en contra de de que no se incluyese el nuevo máster en el postgrado
existente de "Estudios Ingleses".
En fin, que ya se ve el
resultado final que venía anunciando yo: que todos los estudios de
postgrado de este departamento han sido fagocitados por el grupo de los
"Estudios Textuales", y los demás quedan inhabilitados para la docencia
en segundo ciclo y para la dirección de tesis... por votación propia. Y
es que el que no se entera ni cuando se lo escriben en letras grandes y
se lo gritan al oído, no se va a enterar nunca. Por cierto, muchísimo
se han picado los profesores del máster de los catedráticos cuando se
les ha preguntado por el número de alumnos matriculados en su máster: ha
habido grandes gritos y aspavientos y piques-ajoscome. Lo que nos han
dicho es que ni sabían cuántos estaban matriculados, ni preinscritos, ni
al parecer estaban interesados en saberlo.... y menos, por supuesto, en
informar de ello al Consejo de Departamento. Pero es un Consejo con
grandes tragaderas, así que se desprende de la reunión de hoy que pueden
seguir dándosele a comulgar ruedas de molino de un diámetro todavía
mayor.
2) El segundo
punto era... el mismo que el primero, en sustancia: la apropiación del
postgrado de Estudios Ingleses para los profesores del máster y la
exclusión de los demás por votación democrática. Técnicamente, se
decidía la aprobación del nuevo programa de doctorado de "Estudios
Ingleses", que viene a sustituir a los del "viejo régimen" que ahora se
extinguirán. Y, cómo no, se ha aprobado, a pesar de mis advertencias en
contra de los criterios abusivos que impone y de las consecuencias que
van a tener para la mayoría del profesorado del departamento. Pero que
si quieres. Con unos pocos votos en contra, se ha aprobado la propuesta.
Y ya no podrán dirigir tesis en el departamento más que los profesores
con proyecto de investigación subvencionado, y dos sexenios (o uno, si
les dan permiso especial los organizadores). Lo lamentable es que se ha
enterado hoy buena parte del profesorado de cuáles eran las
consecuencias de las normas que aprobaron para el Máster éste de
"Estudios Textuales" hace un año; y a pesar del pasmo de muchos (—no sé
qué pasmo, porque ya se les explicaron esas consecuencias por activa y por pasiva en su momento, y lo votaron).... a pesar del pasmo de muchos, digo, ¡¡hoy han vuelto a hacer exactamente lo mismo!! Y
les han entregado con un lacito todo el Tercer Ciclo, máster y
doctorado, a nuestros cortadores de bacalao en el Departamento, y a las
reglas draconianas, leoninas y procrustianas que se han sacado del
bolsillo para decidir quién podrá y quién no podrá dirigir tesis. Las
bocas abiertas que habrá dentro de un año, cuando se encuentren
desdoctorados y seguramente hasta expulsados de la Comisión de Postgrado
muchos de los que hoy han votado ígnara y democráticamente a favor de
esta propuesta de programa de doctorado. En cuanto a mí, he explicado el
sentido de mi voto y el de dos profesoras que me han apoyado,
incluyendo en el acta un anexo explicativo. Aquí lo anexo:
Voto
particular en Consejo de Departamento de Filología Inglesa y Alemana
(Universidad de Zaragoza) con respecto a la aprobación de una propuesta
de nuevo programa de Doctorado (Reunión del 2 de octubre de 2006).
Los
abajo firmantes queremos que conte a todos los efectos nuestro voto
personal en contra de la aprobación del nuevo programa de doctorado
"Estudios Ingleses" propuesto bajo la coordinación de la Dra. Onega en
los términos en que se propone.
Los motivos de nuestro voto en contra son:
1)
La existencia en dicha propuesta de un oscurecimiento de la realidad de
los datos departamentales que parece deliberado. Cuando se dice que la
media de alumnos de los dos programas de doctorado a extinguir es de 20
alumnos, se están promediando los números de matrícula en ambos
programas, el que tiene mención de calidad pero pocos alumnos, y el que
no tiene dicha mención pero tiene mayor número de alumnos. Esto
contribuye a ocultar la realidad de que no existe correlación entre
mención de calidad y número de alumnos interesados en un programa, como
prueban los números de matrícula que operan en la sección de Tercer
Ciclo desde el año de la obtención de la mención de calidad por parte de
uno de los programas.
Esta ocultación merece ser resaltada porque es
esta correlación entre mención de calidad y número de alumnos el único
fundamento que se esgrime en la página 6 de la memoria para justificar
la aprobación de este nuevo programa de doctorado por parte del
Departamento y de la Universidad.
Por otra parte, en caso de salir
adelante la propuesta de un nuevo máster de Lingüística Aplicada que se
presenta hoy, las cifras prospectivas de alumnos presentadas serán
contradictorias entre sí.
2) En la memoria del nuevo programa de
Doctorado propuesto se hace una interpretación que consideramos abusiva
del concepto de "acreditación" del profesorado para dirección de tesis,
que tiene el objetivo de beneficiar a un grupo limitado de profesores.
Es una mala práctica universitaria aquella que se basa en la confusión
de resultados de investigación con proyectos. Sin mermar el mérito de
los doce profesores mencionados en la memoria, podemos afirmar que
quedan excluidos de esa lista otros del mismo o superior mérito
objetivo. Ello sólo es posible sobre la base de una aplicación
tergiversada para la selección de un criterio coyuntural, con voluntad
excluyente. Tomemos como ejemplo la posibilidad real de que como
producto de la aplicación de esos criterios se consideren no capacitados
para dirigir tesis doctorales profesores con uno, dos, o tres sexenios
de investigación y con experiencia previa de dirección de tesis
aprobadas con cum laude. Siendo meritoria la participación en proyectos,
no es un criterio que como exclusivo sea razonable para juzgar la
acreditación, que debe fundarse en resultados obtenidos, no en proyectos
en curso. Los resultados de la investigación no aparecen en esta
memoria como criterio acreditatorio.
4) El único hecho constatado
es la escasez de alumnos matriculados en el pasado y en el presente en
el programa de doctorado y máster de "Estudios Textuales y Culturales en
lengua inglesa", y que los alumnos del área de Filología Inglesa de la
Universidad de Zaragoza se matriculan mayoritariamente en las
asignaturas de Lingüística tanto en segundo ciclo (optativas) como en
Doctorado.
Pensamos que sería perjudicial para la Universidad de
Zaragoza, tanto para sus alumnos como sus profesores, el aprobar un
programa de doctorado cuyo único horizonte de éxito se basa en la
inexistencia de competidores externos e internos, y todo ello a pesar de
tener su mención de calidad.
Tras la reunión, he
preguntado a uno de los catedráticos si en serio creía que yo no estaba
capacitado para dirigir tesis doctorales. Me ha dicho que en absoluto,
que todo lo contrario, etc. etc. Ante la pregunta de por qué entonces
apoyaba una normativa que me excluía, me dice "Ah, pero eso no tiene nada que
ver"— y yo: "Pero no cumplo los criterios, y sin embargo estoy
capacitado, dices. Así que la norma que pones tiene consecuencias
absurdas, y será porque no es una norma buena o justa". —"No, no, Si
quieres estar capacitado en este programa, cumple los criterios; si no
te autoexcluyes" —"¿Que me autoexcluyo? Yo propongo una norma que a ti
no te excluye; tú propones una norma que a mí sí me excluye. A ver quién
excluye a quién aquí". —"Es necesario, etc., los tiempos vienen así..."
—"No, los tiempos los traéis así."
Con la catedrática, lo mismo: me dice que me autoexcluía, que había que
aceptar la normativa que venía de arriba, que era muy dura, etc. Que
debería yo ser más constructivo. Yo le he dicho que las normas absurdas
que se intentasen imponer no sólo no las aceptaría sino que trabajaría
lo que pudiera por que se cambiasen. Evidentemente los catedráticos no
están por la labor de reconocer su papel activo en la imposición de
estas normas: sólo están "yendo con los tiempos." Y aprovechando para
meter la pala del cristiano, claro. Como sucede siempre con los que van
con los tiempos, propulsándolos.
Quede claro que no me opongo
(faltaría más) a que se considere como un mérito la participación en
proyectos de investigación, o el hecho de tener uno financiado en curso.
A lo que me opongo es a que se convierta no en un mérito baremable sino
en un requisito eliminatorio. Es la diferencia entre un criterio justo y
una tergiversación, y así se lo he dicho a los catedráticos... pero su
conveniencia, y opinión, es muy otra. Los demás, es triste decirlo, no
tienen criterio, sino únicamente disciplina.
Por supuesto, esta
decisión tomada hoy por el Departamento será impugnada ante la Comisión
de Doctorado de la Universidad. Con lo que ésta decida sabremos si va a
haber normas generales en la Universidad sobre este asunto, o si los
corrillos de influencia locales pueden dictar las que quieran y puedan
en cada departamento. Y así, sabiendo a qué atenernos, actuaremos en
consecuencia todos, corrillos incluidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario